Sillón asistencial elevador premium
ESCLEROSIS MÚLTIPLE Y MOVILIDAD

Sillón para esclerosis múltiple: cuando cambian fatiga, fuerza y equilibrio

Un sillón para esclerosis múltiple acompaña actividades distintas: levantarse, volver a sentarse, cambiar de apoyo, leer o descansar. Fatiga, fuerza, equilibrio y coordinación pueden influir de forma distinta en cada gesto. La elección parte de tus hábitos y de lo que deseas hacer más cómodo, junto con los apoyos y la ayuda necesarios.

Sollevita es un sillón con ayuda para levantarse y funciones para los cuidados diarios, fabricado en Italia por La Castellana. Reúne regulaciones para el confort, ayuda para levantarse y funciones para preparar algunas transferencias. Es un apoyo a la vida cotidiana y se integra con el itinerario clínico y rehabilitador: no trata la esclerosis múltiple ni sus síntomas.

Sollevita también está pensado para quien camina, mantiene una buena autonomía y desea dedicar más atención a su propio confort. Leer con las piernas sostenidas, cambiar de inclinación o permitirse una pausa son necesidades reales incluso cuando no hace falta asistencia continua. La elección implica ante todo a quien utilizará el sillón y, cuando es útil, a quien está a su lado.

La esclerosis múltiple no produce un día igual para todos

Hablar genéricamente de movilidad reducida no basta. Una persona puede caminar de forma autónoma pero encontrar exigente prepararse para una pausa. Otra puede conservar fuerza en las piernas y sentirse inestable cuando se levanta o se gira. Otra puede tener dificultad sobre todo para modificar el apoyo de las piernas o para utilizar la mano. Son situaciones que hay que distinguir, no fases obligatorias de un mismo recorrido.

También el momento en que hace falta más ayuda puede cambiar: no existe una regla según la cual la mañana sea siempre favorable y la tarde siempre más difícil. Es útil describir lo que ocurre habitualmente, sin juzgar todo el día a partir de un único movimiento bien logrado.

Para elegir, parte de una actividad que cuenta para ti: leer con los apoyos deseados, hacer una pausa en el salón o volver a sentarte después de haberte levantado. La pregunta no es solo qué sillón para este diagnóstico, sino qué paso me gustaría hacer más manejable y qué ayuda necesito.

Fatiga: ahorrar energía significa elegir dónde gastarla

La fatiga en la esclerosis múltiple puede afectar tanto a la actividad física como a la mental y no coincide necesariamente con el esfuerzo recién realizado. Por eso un gesto aparentemente sencillo puede resultar exigente incluso cuando, desde fuera, no parece requerir mucha fuerza.

Con Sollevita regulas respaldo, apoyo de las piernas y apoyo de la cabeza mediante el mando, sin accionar palancas manuales. La ayuda se refiere a estos gestos concretos. La fatiga en la esclerosis múltiple tiene, en cambio, varios componentes: hacer cómoda una regulación no equivale a tratar el síntoma.

Ahorrar energía no significa renunciar automáticamente al movimiento. Puede significar simplificar algunos preparativos para dejar espacio a una conversación, a la lectura o a otra actividad deseada, manteniendo el programa de movimiento y las indicaciones acordadas con los profesionales.

Las funciones siguen disponibles para los momentos en que te resultan útiles. Puedes dedicar una pausa a la lectura con las piernas sostenidas y elegir más tarde una inclinación distinta para descansar, según tus necesidades y las indicaciones recibidas.

Cambiar de posición con la ayuda de las regulaciones eléctricas

Sollevita permite regular eléctricamente respaldo, reposapiés y reposacabezas Push Head. La basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) inclina asiento y respaldo a la vez, manteniendo el ángulo elegido entre las dos partes. Las regulaciones pueden detenerse en las posiciones intermedias previstas, sin alcanzar necesariamente la inclinación máxima.

Para modificar el apoyo de las piernas durante la lectura o preparar una pausa más reclinada, basta con utilizar la regulación prevista en el mando. El Equipo Sollevita explica su funcionamiento y te ayuda a encontrar las formas de uso más cómodas, solo o con quien te asiste.

Mover la estructura no equivale a recolocar automáticamente el cuerpo. Si la pelvis se ha deslizado hacia delante, el tronco ha perdido sostén o un miembro ya no encuentra su apoyo, no basta con aumentar la reclinación. La eventual recolocación sigue los procedimientos indicados para la persona.

En la comparación entre productos, observa qué partes se mueven y qué accesos siguen disponibles, no solo el número de motores. Las diferencias constructivas y funcionales de Sollevita ayudan a profundizar en estos aspectos y a comparar las características realmente ofrecidas.

Levantarse cuando la fuerza y la energía no siempre son iguales

Para elegir un sillón con ayuda para levantarse en la esclerosis múltiple, es útil entender qué hace exigente el paso a la posición de pie: debilidad, fatiga, espasticidad, equilibrio o coordinación pueden influir de forma distinta. Se consideran juntos los apoyos y la ayuda necesaria, para acompañar a la persona en el gesto.

La función de ayuda para levantarse acompaña progresivamente la pelvis hacia arriba y hacia delante. Puede interrumpirse durante el movimiento según el funcionamiento previsto; el punto que se va a utilizar se valora junto con las capacidades de la persona, las ayudas técnicas presentes y la asistencia necesaria. No es una altura que se elija simplemente aumentando la elevación cuando el día es más difícil.

El movimiento inverso puede acompañar también el regreso al asiento. Es una posibilidad importante cuando controlar el descenso requiere más atención o ayuda: el sillón acompaña el gesto previsto, pero no detecta una caída y no sustituye el sostén necesario.

Llegar de pie no significa estar ya listo para caminar. El posible andador y quien asiste forman parte de la secuencia acordada. Si aparecen mareos o una nueva inestabilidad, hay que comunicarlo al profesional sanitario, sin atribuirlo automáticamente a la fatiga ni intentar resolverlo con otra regulación.

Espasticidad, rigidez y sensibilidad: las regulaciones deben respetar el cuerpo

Espasticidad y debilidad no describen la misma dificultad. La presencia de rigidez o espasmos puede influir en los movimientos y en las posiciones toleradas; una sensibilidad alterada puede hacer menos evidente un apoyo incómodo. Por eso disponer de muchas regulaciones debe vincularse a la situación individual.

Las regulaciones deben ser progresivas y no deben forzar rodillas, caderas o tobillos más allá de la posición tolerada. Si la apertura del reposapiés, la reclinación o la basculación aumentan un espasmo, provocan dolor o hacen perder un apoyo útil, el movimiento debe detenerse y la configuración debe revisarse.

Cuando la sensibilidad está reducida, no se confía solo en la sensación inmediata de comodidad. Los apoyos, la ropa y los posibles soportes se consideran según las indicaciones de quien sigue a la persona, incluso cuando no se refiere dolor.

Un cojín o un soporte ya indicado no se elimina porque el nuevo sillón ofrezca más funciones. Sollevita permite valorar posiciones distintas, pero no es un sistema antiescaras y no sustituye superficies especializadas ni programas de cambios posturales cuando son necesarios.

Medidas, asiento y apoyos: el sillón debe ser proporcionado

Sollevita está disponible con asiento de 52 o 63 cm de anchura y tres profundidades, obtenidas mediante la posición del respaldo. La elección considera estatura, proporciones, apoyo de los pies, posición de los reposabrazos y longitud de las piernas. La capacidad de carga debe verificarse en la configuración propuesta.

Un asiento más ancho no es automáticamente mejor: debe acoger el cuerpo sin alejar los apoyos. Una profundidad excesiva puede dificultar alcanzar el respaldo; un asiento demasiado alto puede dejar los pies sin el apoyo previsto. Estas relaciones cuentan también cuando el usuario busca sobre todo confort y descanso.

El asiento con construcción de tres capas combina base del asiento con muelles, muelles ensacados independientes y capa superior de confort. El respaldo alto sostiene la espalda; el Push Head motorizado regula el apoyo de la cabeza y el cuello. La extensión del reposapiés prolonga la superficie de apoyo de las piernas y los pies.

Medidas y apoyos trabajan juntos para hacer cómodas la lectura, la conversación y el descanso. El Push Head regula el apoyo de la cabeza; cuando utilizas un soporte especializado, también entra en la elección de la configuración.

Mandos intuitivos para acompañar las necesidades del día

Los mandos de Sollevita están diseñados para un uso sencillo, con botones intuitivos y dispuestos de forma lógica. Hay versiones con cable e inalámbricas: la solución se elige junto al Equipo Sollevita en función de la configuración y de los hábitos de la persona.

En la esclerosis múltiple, las dificultades de prensión, sensibilidad o coordinación pueden hacer útil una ubicación distinta del mando o la ayuda de otra persona. Hablamos de ello a partir de las actividades que realizas habitualmente, sin presumir las mismas dificultades para todos.

La explicación sigue tu ritmo y parte de las regulaciones que prefieres usar. Tutoriales y asistencia por videollamada siguen disponibles para aclarar una duda también después de la entrega. Cuando hace falta asistencia, se acuerdan juntos la gestión del mando y la forma de comunicar una pausa.

Descanso, Zero Gravity y posición completamente tumbada

Un sillón relax para esclerosis múltiple debe valorarse también en relación con el tipo de pausa deseada. Leer con las piernas sostenidas, interrumpir una actividad para descansar y estirarse para una siesta corta son necesidades distintas: no requieren automáticamente la misma posición.

La reclinación del respaldo modifica el ángulo del respaldo respecto al asiento. La basculación inclina, en cambio, asiento y respaldo a la vez, manteniendo el ángulo entre ellos. La Zero Gravity ofrece una configuración de relax distinta, con las piernas y los pies elevados. Son posibilidades que hay que elegir según los apoyos y el confort, no posiciones terapéuticas para la fatiga o la espasticidad.

La posición completamente tumbada (180°) permite una configuración horizontal cuando es adecuada. Puede ofrecer una pausa en el lugar habitual, sin organizar cada vez una transferencia a la cama. No sustituye, sin embargo, la cama para todas las personas ni para cualquier duración del descanso.

Preparar una pausa significa pensar también en lo que deseas hacer después. Mantener el libro y el mando cerca y preparar los apoyos facilita el regreso a la lectura o a una conversación. Cuando hace falta una mano para cambiar de lugar, organizarla con antelación hace el momento más sereno.

La elección del descanso debe dejar espacio a las actividades deseadas. Duración, alternancia con el movimiento y posible asistencia siguen las necesidades individuales, sin un programa igual para todos.

El calor puede acentuar temporalmente algunos síntomas de la esclerosis múltiple. Para una pausa agradable cuentan, por tanto, también la estancia y la gestión de la temperatura, distintas de las regulaciones del sillón. Síntomas nuevos, distintos de lo habitual o persistentes requieren hablar con el neurólogo o con la unidad que sigue a la persona.

Transferencia cama-sillón, silla de ruedas y grúa de traslado

Cuando el paso entre cama, silla de ruedas y sillón se vuelve más exigente, la necesidad ya no coincide solo con la elevación. Hay que considerar cómo se sostiene a la persona, las superficies utilizadas y la ayuda ya prevista.

Sollevita puede alcanzar la posición tumbada, regular verticalmente su altura y liberar completamente un lado. La configuración en posición horizontal combina estas posibilidades para preparar el acercamiento a la cama y algunas transferencias. La elevación vertical sube o baja toda la estructura manteniendo a la persona sentada o tumbada: es distinta de la ayuda para levantarse.

Con la silla de ruedas, el acceso lateral y la regulación de la altura pueden valorarse para acercar las superficies. No significa que cualquier tabla, arnés o grúa de traslado sea automáticamente compatible: hacen falta datos sobre los dispositivos reales y sobre el procedimiento individual.

Cuando está prevista una grúa de traslado, ese apoyo mantiene su papel. El sillón prepara accesos y altura, pero no decide cómo sostener a la persona. Hay que considerar también el regreso al lugar de partida y los apoyos a la llegada, no solo el primer paso conseguido.

Participar en la vida de casa, con la ayuda necesaria

Sollevita encuentra espacio también en los momentos compartidos: leer, conversar y estar cerca de la mesa. La parte superior del reposabrazos es extraíble para liberar espacio al acercarse a una superficie compatible. Es distinta de la extracción de todo el panel lateral, que abre el acceso lateral para las transferencias.

La base con ruedas robusta permite acompañar a la persona entre las distintas estancias de la casa manteniéndola sentada, incluso cuando el recorrido es más largo. Llegar al salón o a otra habitación no exige así un cambio de asiento solo para el desplazamiento. Recorrido, acompañamiento y uso siguen las instrucciones del producto; la batería alimenta las regulaciones, no la tracción de las ruedas.

Base con ruedas y silla de ruedas responden a momentos distintos. Quien se mueve solo en silla de ruedas conserva esa posibilidad y elige cuándo prefiere un desplazamiento acompañado en el sillón. El objetivo es añadir comodidad al día, manteniendo la libertad de elección y los apoyos necesarios.

Quien cuida y la elevación vertical

La necesidad de ayuda en la esclerosis múltiple puede cambiar incluso de un día para otro. La elevación vertical permite llevar todo el sillón a una altura más favorable manteniendo a la persona sentada o tumbada. Esto puede hacer más cómodas actividades como vestirse, ajustar la ropa y el cuidado del afeitado y del cabello.

Durante un masaje compatible, la superficie horizontal regulable en altura ofrece una altura de trabajo más cómoda a quien realiza la actividad. Posición de la persona, materiales y procedimientos se mantienen coherentes con las indicaciones recibidas y con las instrucciones del producto.

El panel lateral extraíble facilita el acercamiento lateral para las actividades previstas. Cuando varias personas se alternan en la ayuda, compartir las regulaciones y los apoyos que hay que mantener hace la asistencia más ordenada, sin sustituir las técnicas necesarias.

Las ocho funciones de Sollevita, ya integradas

Sollevita es un único modelo completo. Las ocho funciones principales forman parte del mismo proyecto; la motorización incluye de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. La completitud permite valorar varias actividades en el mismo lugar, sin tener que utilizar todas las funciones en todo momento.

  • Ayuda para levantarse — Acompaña progresivamente el paso hacia la posición de pie y, con el movimiento inverso, el regreso al asiento.
  • Relax — Permite regular respaldo y reposapiés para leer, ver la televisión o hacer una pausa, incluso en posiciones intermedias.
  • Reposacabezas motorizado Push Head — Regula el apoyo de la cabeza y el cuello en las distintas posiciones.
  • Basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) — Inclina asiento y respaldo a la vez, manteniendo el ángulo elegido entre las dos partes.
  • Zero Gravity — Ofrece una configuración de relax con las piernas y los pies elevados, distinta de la simple reclinación del respaldo.
  • Posición completamente tumbada (180°) — Lleva el sillón a una posición horizontal para un descanso, cuando es adecuado a la persona.
  • Elevación vertical de todo el sillón — Sube o baja toda la estructura con la persona sentada o tumbada, ajustando la altura para los cuidados o para acercarse a otras superficies.
  • Configuración en posición horizontal para facilitar las transferencias — Combina superficie horizontal, elevación vertical y panel lateral extraído para preparar el acercamiento a la cama y algunas transferencias.

A las funciones se suman el asiento con construcción de tres capas, el respaldo alto, la extensión del reposapiés, las partes superiores de los reposabrazos extraíbles y el panel lateral completamente extraíble. Batería de litio, base con ruedas, funda exterior y revestimiento interior extraíbles y construcción modular completan el proyecto.

Para elegir cuenta cómo responde este conjunto a tus actividades: una fotografía de la posición final o el número de motores, por sí solos, no describen toda la experiencia de uso. Consulta funciones, medidas y precio de Sollevita para profundizar en la configuración del producto.

Un producto que hay que gestionar y revisar con el tiempo

La gestión diaria forma parte de la elección. En Sollevita la funda exterior y el revestimiento interior son extraíbles. Respaldo, reposabrazos y orejeras son componentes desmontables; la construcción modular permite intervenciones dirigidas a los elementos previstos. Limpieza y mantenimiento siguen las instrucciones del material y del producto.

La relación con el fabricante continúa después de la entrega. Sollevita prevé 5 años de garantía comercial en cada elemento, según las condiciones de compra, recambios originales, tutoriales, asistencia por videollamada y soporte técnico. En la página Garantía y Servicio encuentras las coberturas y las formas del servicio.

Las funciones integradas dejan espacio a usos distintos en el mismo día y a lo largo del tiempo. Si cambian los apoyos, las manos o las transferencias, el Equipo Sollevita ayuda a revisar el uso del producto junto con las indicaciones de los profesionales y los posibles soportes necesarios.

Qué contar al Equipo Sollevita antes de la consultoría

Cuéntanos qué actividades deseas mantener y en qué pasos hace falta más ayuda. Son útiles las diferencias ya observadas entre los momentos del día, las posiciones de descanso preferidas y cómo se producen la elevación, el regreso al asiento y las transferencias.

Altura, peso, apoyos habituales, ayudas técnicas y personas que participan en los cuidados nos ayudan a preparar la conversación. Hablamos también de la elección entre mando con cable e inalámbrico, para integrar el sillón en tus hábitos. Comparte solo las indicaciones clínicas pertinentes para el uso.

La conversación puede empezar por fotografías del espacio vacío y por las medidas disponibles, sin pruebas repetidas. El Equipo Sollevita muestra las funciones y te acompaña en la elección; los cambios clínicos nuevos o importantes deben, en cambio, comentarse con los profesionales.

Cómo funciona el asesoramiento

3 pasos para definir tu Sollevita perfecto

Sollevita nace ya completo para los cuidados en casa. Nuestra tarea es entender si puede responder a tus necesidades y acompañarte con claridad antes, durante y después de la entrega.

1

Cuéntanos sobre ti

Cuéntanos tus necesidades o las de la persona que utilizará Sollevita. La estatura, el peso, las horas que pasa en el sillón, el nivel de autonomía y las necesidades diarias nos ayudan a entender cómo se utilizará el producto cada día.

2

Valoramos juntos si Sollevita es adecuado para ti

El equipo Sollevita escucha tus necesidades, aclara cada función y valora las medidas, la capacidad de carga y el modo de uso. Te explicamos con precisión si Sollevita puede responder a las necesidades de la persona y de su día a día, y de qué manera.

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Entrega y asistencia técnica

Organizamos la entrega y la explicación completa del producto, para que conozcas y utilices correctamente todas las funciones de Sollevita. Después de la compra, el equipo Sollevita sigue siendo tu referencia directa para la garantía, los recambios, los tutoriales, las videollamadas y la asistencia técnica a lo largo del tiempo.

Siguiente paso

La elección correcta empieza con una conversación

Para una elección tan importante, habla con quien fabrica Sollevita. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.

Escribe al equipo Sollevita

Nuestros asesores te escuchan, responden a tus preguntas y te dan toda la información necesaria para valorar Sollevita con claridad.
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PREGUNTAS FRECUENTES

Las respuestas sobre fatiga, regulaciones y cambios de posición

La misma actividad puede requerir una ayuda distinta de un momento a otro. Las respuestas distinguen el funcionamiento de Sollevita de la gestión de los síntomas, vinculando apoyos y regulaciones con el día real.

La elección considera tanto los momentos favorables como aquellos en que hace falta más ayuda. Cuentan las actividades que quieres mantener, los apoyos, los mandos y las ayudas técnicas ya utilizadas. Una sola elevación bien lograda no describe todas las necesidades. Sollevita permite valorar regulaciones distintas en el mismo sillón, sin asignar un uso fijo a cada horario ni sustituir el movimiento adecuado.

Sí, pueden hacer más prácticos gestos como regular el respaldo o el apoyo de las piernas, evitando el uso de palancas manuales. La ayuda se refiere al movimiento mecánico previsto, no al tratamiento de la fatiga. Si el cuerpo ha perdido los apoyos, la regulación no sustituye automáticamente la recolocación de la persona: hay que seguir los procedimientos asistenciales indicados.

Sí. Sollevita también está pensado para quien camina, vive de forma autónoma y busca más confort durante la lectura y el descanso. La ayuda para levantarse añade apoyo cuando levantarse o volver a sentarse lo requiere; no hace falta usarla siempre. Apoyos y asistencia siguen las necesidades de la persona, sin sustituir el movimiento adecuado.

Las posiciones deben respetar los apoyos y los movimientos tolerados por la persona. No hace falta alcanzar la apertura máxima. Si aumentan el dolor, los espasmos o la pérdida de sostén, se interrumpe el movimiento y se revisa la configuración. Con sensibilidad reducida, la sola sensación de comodidad puede no bastar: valen las indicaciones individuales sobre apoyos, piel y soportes.

Los mandos de Sollevita están estudiados con botones intuitivos y una disposición lógica. Con el Equipo Sollevita eliges entre las versiones con cable e inalámbricas y acuerdas una ubicación cómoda. Si la prensión, la sensibilidad o la coordinación requieren ayuda, se define cómo implicar a quien asiste. La explicación parte de las funciones útiles en tu día.

Relax, basculación, Zero Gravity y posición completamente tumbada (180°) ofrecen posibilidades distintas. Se puede modificar un apoyo, inclinar asiento y respaldo a la vez o alcanzar una posición horizontal, cuando es adecuada. La elección considera también la posibilidad de volver al asiento y la ayuda necesaria. El sillón no sustituye la cama en cualquier situación y no determina la duración del descanso.

La elevación vertical permite regular la altura, mientras que el panel lateral extraíble libera el acceso lateral. Con la superficie horizontal, la configuración en posición horizontal prepara algunos acercamientos a la cama. La compatibilidad debe verificarse con las ayudas técnicas reales y con el procedimiento de la persona. La presencia de estas funciones no sustituye automáticamente un arnés, una tabla o una grúa de traslado.

Las regulaciones integradas permiten usos distintos, pero cualquier cambio importante de los apoyos, de los mandos o de las transferencias exige revisar la configuración. El Equipo Sollevita aclara las posibilidades del producto; los profesionales valoran posibles soportes y asistencia adicionales. La versatilidad no garantiza por sí sola una respuesta a cualquier necesidad futura.