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Espasticidad y sillón elevador: posiciones, apoyos y mandos

Con espasticidad o una postura difícil, la posición más extendida no es automáticamente la más adecuada. La guía parte de las actividades deseadas y de las posturas ya toleradas para valorar apoyos, ajustes y la vuelta a la posición sentada habitual. Distingue el Push Head, la basculación y la elevación vertical de todo el sillón y propone una ficha de observación, sin sustituir los soportes prescritos ni convertir los movimientos del sillón en un tratamiento.

Espasticidad y sillón elevador: posiciones, apoyos y mandos
La elección correcta empieza con una conversación Escribe al equipo Sollevita

Cuando hay espasticidad, un sillón elevador debe valorarse por sus apoyos, sus posiciones intermedias y la facilidad para controlar los movimientos. Se parte de las posturas que la persona tolera y de las indicaciones recibidas, buscando un asiento más cómodo para las actividades diarias. Esta guía te ayuda a preparar la prueba sin forzar las piernas ni el tronco con los motores y sin retirar soportes necesarios. Los ajustes favorecen el confort; el manejo del síntoma sigue en manos de los profesionales que atienden a la persona.

En resumen

Cuando hay espasticidad, la valoración del sillón abarca tanto los apoyos como el movimiento necesario para cambiar de posición y volver a la posición sentada. Los ajustes independientes permiten posiciones intermedias, que se eligen según las indicaciones individuales. El reposacabezas motorizado Push Head, la basculación (Tilt in Space) y la elevación vertical de todo el sillón tienen funciones distintas y no son tratamientos de la espasticidad. La prueba mantiene los soportes necesarios y se interrumpe cuando el movimiento provoca malestar.

Espasticidad: entender el término sin convertirlo en una etiqueta

Las Cliniques universitaires Saint-Luc de Bruselas describen la espasticidad como un aumento anómalo de la tensión muscular relacionado con una afectación del sistema nervioso. Puede dificultar los movimientos y algunos gestos cotidianos. La valoración y el tratamiento son personalizados, con la aportación de varias disciplinas. [1]

La Asociación Italiana de Esclerosis Múltiple (AISM) recuerda que, en la esclerosis múltiple (EM), el aumento del tono muscular también puede acompañarse de debilidad. Por lo tanto, la familia no debe interpretar la presencia de tensión como prueba de que una pierna es capaz de sostener el peso al levantarse. Esta capacidad debe valorarse, no deducirse del aspecto del músculo. [2]

Este artículo no sirve para determinar si una postura difícil se debe a espasticidad, dolor, contracturas u otros problemas. Sirve para plantear preguntas más precisas cuando el síntoma ya se ha reconocido o hay una valoración sanitaria en curso.

Dos personas con la misma afección pueden tener necesidades diferentes. La pregunta útil es: ¿qué actividades resultan incómodas y qué apoyos, ajustes y ayudas son ya necesarios? No: ¿qué posición se recomienda automáticamente a quien tiene ese diagnóstico?

Empieza por las posiciones toleradas y la actividad deseada

Describe primero la posición sentada habitual: dónde descansa la persona, cómo apoya el tronco y la cabeza, qué soportes utiliza y en qué momentos pide un cambio. No modifiques la disposición habitual solo para hacer fotografías más ordenadas. Los apoyos que ya se utilizan forman parte de la información que hay que valorar.

Después elige un objetivo concreto: conversar con un apoyo distinto, leer, descansar las piernas o hacer más accesible un cuidado personal. Un objetivo reconocible ayuda a entender si el ajuste ofrece una ventaja real, en lugar de perseguir la máxima reclinación disponible.

Anota las indicaciones recibidas sobre posturas, transferencias y cuidados. Si no está claro si se puede probar una posición, la duda debe resolverse antes de la demostración con el profesional que atiende a la persona. El equipo Sollevita puede explicar cómo funciona el sillón, no definir un tratamiento postural.

La página sobre necesidades específicas de movilidad y cuidados ayuda a distinguir los contextos. Aquí el enfoque es más acotado: organizar una valoración de los ajustes sin forzar el cuerpo para que adopte una forma predeterminada.

Posiciones intermedias: lo valioso es poder detenerse

Un sillón puede alcanzar una posición muy extendida, pero eso no significa que haya que llegar a ella durante la prueba. Un ajuste intermedio puede ser más coherente con la actividad, los apoyos y la tolerancia de la persona. La disponibilidad técnica no es un objetivo clínico.

Sollevita integra de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. Los distintos ajustes permiten trabajar en la configuración del sillón sin reducirlo todo a una única posición obligada. La forma de accionar y detener los movimientos debe comprobarse en la configuración suministrada. [4]

En la prueba acordada conviene saber qué función se acciona y qué se quiere observar. Cambiar varios ajustes sin orden dificulta describir qué paso ha generado confort o malestar. No hace falta llevar el motor hasta el final de su recorrido para demostrar la función.

No uses la fuerza del reposapiés para extender una pierna que opone resistencia, ni el respaldo para obligar al tronco a enderezarse. El ajuste sirve para buscar una posición permitida, no para realizar estiramientos pasivos no prescritos. Si aparecen dolor, una tensión inusual o pérdida de apoyo, interrumpe la prueba y pide indicaciones.

La reclinación y la basculación no cambian lo mismo

La reclinación modifica la relación entre el respaldo y el asiento. En cambio, la basculación (Tilt in Space) inclina todo el conjunto asiento-respaldo a la vez respecto al suelo. En Sollevita estas posibilidades forman parte de los ajustes del producto, pero no son sinónimos y no deben presentarse como formas equivalentes de «tumbar» a la persona. [4]

Para describir la prueba, usa el nombre del movimiento: «se ha reclinado el respaldo» es más claro que «se ha bajado el sillón». La precisión ayuda tanto al equipo Sollevita como al profesional sanitario a entender qué cambio se ha realizado realmente.

La basculación puede ofrecer una configuración de confort distinta, pero no compensa automáticamente un asiento demasiado profundo o una sujeción lateral insuficiente. Primero hay que valorar el apoyo inicial. No deduzcas un ángulo terapéutico de una fotografía del producto ni fijes los mismos tiempos de permanencia para todos.

Cabeza, pelvis y piernas: un ajuste no lo corrige todo

Push Head y sujeción de la cabeza

El reposacabezas motorizado Push Head regula el apoyo de la cabeza y el cuello. El respaldo alto acompaña la espalda, con las características de sujeción descritas por el fabricante. Estos elementos pueden ser útiles para buscar una posición cómoda, pero el reposacabezas no equivale a un sistema clínico de contención de la cabeza. [4]

Si la persona necesita un soporte especializado o no mantiene el apoyo con el sistema integrado, no basta con aumentar el ajuste. No empujes la barbilla hacia el pecho ni intentes mantener la cabeza en su sitio con cintas improvisadas. Hay que aclarar si el conjunto es adecuado.

Medidas del asiento y apoyos de las extremidades

Sollevita ofrece anchuras de asiento de 52 o 63 cm y tres profundidades disponibles. Estas opciones permiten dimensionar el producto, pero no definen por sí solas un sistema postural adecuado para cualquier asimetría. El asiento con construcción de tres capas combina la base del asiento con muelles, los muelles ensacados y una capa superior de confort. [4]

El Centro Suizo de Parapléjicos tiene en cuenta las asimetrías, el dolor y los apoyos en la valoración especializada de la sedestación en silla de ruedas. Cuando existen estos problemas, conviene comentarlos con los profesionales incluso antes de incorporar un nuevo asiento en casa. [3]

Los cojines y soportes prescritos no deben retirarse para probar solo el acolchado. Del mismo modo, no se añaden pesos, cuñas ni sujeciones caseras para contrarrestar un movimiento involuntario. La comparación debe incluir las ayudas técnicas que ya son necesarias, no solo el sillón vacío.

Zero Gravity y posición completamente tumbada (180°): posibilidades que valorar, no metas que alcanzar

La posición Zero Gravity combina basculación, respaldo y reposapiés en una configuración con las piernas elevadas. La posición completamente tumbada (180°), en cambio, ofrece una superficie plana. Son posibilidades del producto, no tratamientos de la espasticidad ni pruebas de que la persona pueda tolerar una extensión completa. [4]

La función debe elegirse por el confort y por la actividad deseada, no porque su nombre sugiera un efecto terapéutico. La pregunta concreta es si la posición prevista resulta adecuada y cómoda en la situación individual. Cuando existen indicaciones respiratorias, posturales o de cuidados, tienen prioridad sobre la disponibilidad de la función.

Comprueba también la vuelta a la posición habitual. Una posición que se alcanza con la ayuda de un técnico puede no ser manejable para la persona o para quien vaya a estar presente cada día. No dejes el mando fuera de su alcance ni bases la organización en una secuencia que todavía no se ha entendido.

Elevación vertical de todo el sillón y acceso lateral: ayudar a quien cuida

La elevación vertical modifica la altura de toda la estructura con la persona sentada o tumbada. Puede llevar la superficie a una altura más cómoda para algunas actividades de cuidado personal, mientras que el panel lateral extraíble deja accesible un lado. La primera regula la altura; el segundo libera espacio. [4]

El acceso lateral debe valorarse junto con la sujeción de la persona. Si retirar un panel lateral elimina un apoyo necesario, no se sigue adelante solo porque quien cuida trabajaría más cerca. Hay que aclarar cómo realizar la actividad manteniendo una configuración adecuada.

En la configuración en posición horizontal para facilitar las transferencias, la posición completamente tumbada (180°), la altura regulable y el lateral abierto pueden ayudar a colocar el sillón junto a la cama. No determinan cómo trasladar a la persona, qué agarres utilizar ni qué ayudas técnicas suprimir. El método sigue siendo el definido para la situación real; la función de ayuda para levantarse no debe utilizarse para comprobar, por ensayo y error, si la persona sostiene su peso.

Una ficha de observación para la prueba acordada

La ficha recoge lo que se observa durante las actividades ya permitidas: posición inicial, ajuste, confort y vuelta a la posición. No mide la gravedad de la espasticidad ni prescribe ejercicios. No hace falta provocar una dificultad para documentarla.

Qué anotar Descripción útil Qué evitar
Actividad Conversación, lectura, descanso o cuidado personal Probar todas las funciones sin un objetivo
Posición inicial Posición sentada, apoyos y soportes que ya se utilizan Retirar soportes prescritos para simplificar la prueba
Ajuste Nombre del movimiento y modo de uso permitido Describirlo todo como «tumbarse»
Respuesta de la persona Confort referido, apoyo mantenido, dificultad observada Interpretar por tu cuenta la causa del síntoma
Vuelta a la posición Cómo se recupera la posición prevista y quién ayuda Dar por hecho que la vuelta es siempre automática
Cuestión pendiente Pregunta técnica o sanitaria que hay que aclarar Repetir un movimiento que provoca malestar

Después de la prueba, separa las preguntas. Un símbolo poco comprensible o un reposabrazos que estorba tienen que ver con el producto; un dolor nuevo o una tolerancia distinta de la posición afectan también a la valoración sanitaria. Distinguir los dos caminos evita que un ajuste se convierta en una explicación inadecuada de un cambio en la persona.

Cuándo un sillón no basta y cuándo revisar la elección

Un asiento asistencial puede no ser suficiente si se necesitan soportes posturales especializados, una superficie específica o formas de transferencia no compatibles. No es una cuestión del número de motores. Incluso un sillón completo debe poder integrarse en el conjunto de ayudas técnicas que ya se utilizan, sin sustituirlas por principio.

Las nuevas dificultades, el dolor o los cambios de postura requieren hablar con los profesionales que atienden a la persona. No los atribuyas automáticamente a la variabilidad normal ni intentes corregirlos aumentando cada vez más la reclinación o la altura. La elección técnica debe reconsiderarse cuando cambian las necesidades.

También cuenta la continuidad práctica: ¿quién sabe usar el mando, cómo se cuidan las fundas y cómo se obtiene ayuda ante una duda? La modularidad y el hecho de que la funda exterior y el revestimiento interior sean extraíbles facilitan la gestión de Sollevita, mientras que la asistencia técnica directa y por videollamada puede aclarar el uso técnico. No sustituye una nueva valoración sanitaria cuando sea necesaria.

Preguntas frecuentes

¿Un sillón elevador trata la espasticidad?

No debe presentarse como un tratamiento. Los ajustes pueden ayudar a buscar una posición de confort adecuada, pero el manejo y el tratamiento de la espasticidad corresponden a los profesionales sanitarios. Que exista una función no garantiza el resultado.

¿La posición Zero Gravity está siempre indicada?

No. Es una configuración de relax que debe valorarse en función de la persona y de las indicaciones recibidas. No es necesario llegar a ella si la posición adecuada es una intermedia.

¿Puedo usar el reposapiés para estirar una pierna rígida?

No para forzar su extensión. El motor no debe utilizarse como herramienta de estiramiento no prescrito. Si el movimiento provoca resistencia, dolor o pérdida de apoyo, interrumpe la prueba y pide indicaciones.

¿El Push Head sustituye a un soporte especializado?

No. Regula el apoyo de la cabeza, pero no equivale a un soporte clínico personalizado. Si el soporte prescrito es necesario, su compatibilidad con el sillón debe valorarse sin retirarlo durante la prueba.

¿El panel lateral extraíble hace sencilla cualquier transferencia?

No. Libera un acceso. Las alturas, las capacidades de la persona, los soportes, las ayudas técnicas y las competencias deben seguir valorándose en conjunto. No autoriza a cambiar de técnica ni a prescindir de la grúa de traslado prevista.

¿Qué conviene comunicar al equipo Sollevita?

Describe las actividades deseadas, las posiciones toleradas, los soportes utilizados, la capacidad de manejar el mando y la ayuda disponible. Añade las medidas y las ayudas técnicas que ya se utilizan. La información sanitaria pertinente debe compartirse con el consentimiento de la persona, sin enviar documentos innecesarios.

Fuentes y referencias

[1] Cliniques universitaires Saint-Luc · Bélgica. Espasticidad (en francés). Consultado el 9 de septiembre de 2026.

[2] AISM (Asociación Italiana de Esclerosis Múltiple) · Italia. Síntomas de la esclerosis múltiple: espasticidad (en italiano). Consultado el 9 de septiembre de 2026.

[3] Centro Suizo de Parapléjicos (Centre suisse des paraplégiques) · Suiza. Centro de sedestación en silla de ruedas (en francés). Consultado el 9 de septiembre de 2026.

[4] Sollevita · La Castellana. Sillón asistencial elevador Sollevita. Consultado el 9 de septiembre de 2026.

Las fuentes sanitarias respaldan los principios citados, no una recomendación de Sollevita. Las características del producto son información del fabricante; las fichas prácticas son elaboraciones editoriales, no pruebas clínicas.

El siguiente paso: relacionar los ajustes con las indicaciones individuales

Reúne las observaciones y las dudas que hayan surgido en las actividades habituales. Contrástalas con las funciones del sillón asistencial elevador Sollevita y coméntalas con el equipo Sollevita, manteniendo implicados a quienes atienden a la persona en lo relativo a posturas, soportes y transferencias.

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Sollevita nace ya completo para los cuidados en casa. Nuestra tarea es entender si puede responder a tus necesidades y acompañarte con claridad antes, durante y después de la entrega.

1

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2

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3

Entrega y asistencia técnica

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Para una elección tan importante, habla con quien fabrica el sillón. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.

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