Sillón asistencial elevador premium
FRAGILIDAD Y PÉRDIDA DE AUTONOMÍA

Sillón para personas mayores con pérdida de autonomía: cuando hace falta más apoyo

Un sillón para personas mayores con movilidad reducida acompaña momentos distintos del día: levantarse, volver a sentarse, leer, descansar o estar en la mesa con la familia. La elección parte de lo que hace más agradables esos momentos y de los gestos en los que hace falta ayuda. Una persona puede gestionar algunas actividades sola y necesitar apoyo en otras.

Sollevita es un sillón con ayuda para levantarse y funciones para los cuidados diarios, fabricado en Italia por La Castellana. Reúne regulaciones para el asiento y el descanso, ayuda para levantarse y funciones que facilitan el acceso durante los cuidados y preparan las transferencias. Medidas, apoyos y formas de uso se eligen junto al Equipo Sollevita, teniendo en cuenta los hábitos de la persona y las ayudas técnicas ya utilizadas.

Sollevita también está pensado para quien es autónomo y desea más confort en la vida diaria. No hace falta estar en una situación grave para apreciar un asiento acogedor, un apoyo regulable o la comodidad de tumbarse. Para quien tiene necesidades de cuidados, estas posibilidades se integran con la ayuda y las indicaciones recibidas, sin sustituir el itinerario clínico.

La pérdida de autonomía se nota en los gestos cotidianos

A menudo todo empieza con una frase sencilla: me gustaría levantarme con menos esfuerzo, o me gustaría leer con la espalda más cómoda. En otras situaciones un familiar observa que volver a sentarse ya requiere ayuda o que el paso desde la cama se ha vuelto más exigente. Son necesidades que hay que escuchar, junto con lo que la persona desea seguir haciendo.

Una persona mayor puede caminar por casa y encontrar difícil solo levantarse de un asiento bajo. Otra puede usar los mandos del descanso de forma autónoma, pero necesitar apoyo en las transferencias. Otra puede necesitar ayuda en casi todas estas actividades. Son situaciones distintas, no etapas obligatorias de un mismo recorrido.

Leer con la cabeza apoyada, estar cerca de la familia y volver a sentarse de forma gradual son objetivos concretos. Un sillón asistencial para personas mayores debe sostener estos hábitos y dejar espacio a las preferencias de la persona, en lugar de organizar el día en su lugar.

Cuando varias dificultades se suman en el mismo día

La pérdida de autonomía se vuelve más exigente cuando no afecta a un solo gesto. La persona puede necesitar ayuda para levantarse, una posición distinta durante el descanso y un acceso lateral más libre cuando recibe cuidados. La necesidad puede cambiar según la actividad y el momento, sin ser igual cada día.

En el mismo día se pasa de la conversación al descanso y, cuando hace falta, a los cuidados personales. Las regulaciones de Sollevita permiten acompañar estos momentos con posiciones y accesos distintos, manteniendo los apoyos útiles para cada actividad.

Sollevita nace como un único modelo completo, no como un asiento básico que haya que completar cada vez que aparece una nueva necesidad. Disponer de varias funciones permite valorar juntas la elevación, el descanso y los cuidados. Para entender qué cambia frente a otras propuestas, puedes comparar las diferencias constructivas y funcionales de Sollevita, considerando las características realmente incluidas en cada configuración.

Levantarse y volver a sentarse con más gradualidad

Un sillón con ayuda para levantarse destinado a personas mayores parte de una necesidad concreta: hacer más fácil la salida del asiento. Hay quien busca un apoyo en los reposabrazos y quien pide ayuda para iniciar el movimiento. Un asiento demasiado bajo, profundo o blando puede añadir un obstáculo a un gesto ya exigente.

La función de ayuda para levantarse de Sollevita acompaña la pelvis hacia arriba y hacia delante mediante un movimiento progresivo que puede detenerse. Puede usarse para la parte del paso que requiere apoyo, sin tener que alcanzar siempre la elevación máxima. Apoyo de los pies, reposabrazos, posible andador y asistencia deben considerarse en conjunto.

Volver a sentarse también merece atención. El movimiento inverso puede acompañar el descenso cuando a la persona le cuesta controlarlo. El sillón acompaña un movimiento previsto, pero no es un sistema que detecte una caída y no sustituye el equilibrio ni la ayuda necesarios.

Cuando el paso a la posición de pie no es adecuado, aumentar la elevación no resuelve el problema. Puede ser necesario utilizar una grúa de traslado u organizar una transferencia distinta, según las indicaciones de los profesionales. La elección no debe obligar a la persona a realizar un gesto que no está en condiciones de gestionar.

Descansar y cambiar de posición sin añadir transferencias

Una persona mayor puede desear posiciones distintas para conversar, leer, ver la televisión o descansar. La función relax permite regular respaldo y reposapiés; el reposacabezas motorizado Push Head adapta el apoyo de la cabeza y el cuello. No hace falta alcanzar la reclinación máxima para encontrar una posición agradable.

La basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) inclina asiento y respaldo a la vez, manteniendo el ángulo entre las dos partes. La reclinación del respaldo modifica, en cambio, el ángulo del respaldo respecto al asiento. Son posibilidades distintas: el movimiento de la estructura no sustituye una eventual recolocación de la persona que ha perdido sus apoyos.

La posición Zero Gravity combina las regulaciones del sillón en una configuración de relax con las piernas y los pies elevados. Debe elegirse en función del confort y de las necesidades individuales. Es una posibilidad de descanso, no un tratamiento de las causas de la movilidad reducida.

La posición completamente tumbada (180°) permite estirarse para una pausa o una siesta corta sin afrontar necesariamente otra transferencia. La posición debe ser adecuada a la persona y no sustituye automáticamente la cama, sobre todo cuando hacen falta superficies específicas o asistencia durante la noche.

Un sillón relax para personas mayores debe ser agradable también en el paso del descanso a las actividades. El mando a mano, el libro al alcance y los apoyos listos para volver a sentarse ayudan a vivir la pausa con tranquilidad. Cuando hace falta ayuda, su organización forma parte del lugar elegido.

Transferencia cama-sillón y configuración en posición horizontal

Cuando una persona pasa cada día de la cama al sillón y viceversa, la transferencia se convierte en una parte central de los cuidados en el domicilio. Un panel lateral fijo, una diferencia de altura o superficies demasiado alejadas pueden hacer más exigente el paso para la persona y para quien la asiste.

Sollevita coordina tres elementos: la posición completamente tumbada (180°) crea una superficie horizontal, la elevación vertical de todo el sillón regula la altura y el panel lateral completamente extraíble libera el acceso lateral. La configuración en posición horizontal permite así acercar el sillón a la cama y preparar las condiciones para algunas transferencias.

La elevación vertical no coincide con la ayuda para levantarse: modifica la altura del sillón mientras la persona permanece sentada o tumbada, sin acompañarla hacia la posición de pie.

La ventaja consiste en poder reducir desniveles y obstáculos laterales, no en sustituir el procedimiento asistencial previsto. Cuando hacen falta arnés, tabla, sábana deslizante, grúa de traslado o más de una persona, esos medios y esa ayuda mantienen su papel. Cama, sillón y ayudas técnicas deben verificarse en conjunto, incluido el regreso del sillón a la cama.

Silla de ruedas, mesa y desplazamientos dentro de casa

Cuando la persona utiliza una silla de ruedas, acercar los dos asientos no basta si un panel lateral estorba el paso. En Sollevita todo el panel lateral puede extraerse y la altura de la estructura puede regularse para preparar el acercamiento. La técnica concreta depende de la persona, de las ayudas técnicas ya utilizadas y de las indicaciones recibidas.

Para acercarse a la mesa, en cambio, puede extraerse solo la parte superior del reposabrazos. Es una operación distinta de la extracción de todo el panel lateral. Mesa, espacio para las piernas y apoyos deben ser compatibles: liberar el volumen del reposabrazos no basta para hacer adecuada cualquier posición.

Esta posibilidad puede ser útil para conversar, leer o participar en las comidas sin cambiar automáticamente de asiento. La posición debe prepararse para la actividad: la elegida para el descanso no es necesariamente adecuada para comer.

La base con ruedas para desplazamiento manual, robusta, permite acompañar a la persona entre las distintas estancias de la casa manteniéndola sentada en Sollevita, incluso en recorridos más largos. Del salón al dormitorio o a la zona de comidas, el desplazamiento no exige un cambio de asiento cada vez. Se utiliza con un acompañante, en recorridos compatibles con las dimensiones y las instrucciones del producto; sigue siendo distinta de la movilidad autónoma en silla de ruedas.

La batería de litio alimenta las regulaciones del sillón, no la tracción de las ruedas. Antes de levantarse, sentarse o realizar una transferencia, el sillón debe estar en la condición estable prevista en las instrucciones, y no en la configuración de desplazamiento sobre la base con ruedas.

Asiento, medidas y confort en horas prolongadas

Cuando una persona pasa muchas horas en el sillón, la sensación inicial de blandura no describe todo el confort. Cuentan el apoyo durante las actividades, el alcance de los mandos y la posibilidad de modificar los apoyos sin tener que buscar una posición desde cero cada vez.

Sollevita utiliza un asiento con construcción de tres capas, formado por base del asiento con muelles, muelles ensacados independientes y capa superior de confort. El respaldo alto ofrece un apoyo más firme en la zona lumbar y más acogedor en la parte superior; el reposacabezas motorizado Push Head regula el apoyo de la cabeza y el cuello.

El asiento está disponible en anchuras de 52 o 63 cm y tres profundidades, obtenidas mediante la posición del respaldo. La configuración dedicada a peso elevado llega hasta 340 kg: este dato no debe atribuirse indistintamente a todas las configuraciones.

Las medidas deben ser proporcionadas a la persona, no solo al espacio disponible en el salón. Una profundidad excesiva puede dificultar apoyar a la vez la espalda y los pies; una anchura generosa puede alejar los reposabrazos. La extensión del reposapiés permite prolongar el apoyo de las piernas y los pies cuando las proporciones del usuario lo requieren.

Sollevita no se presenta como sillón antiescaras. La construcción del asiento y las regulaciones se orientan al apoyo y al confort. Si existe riesgo de lesiones por presión, las superficies, los posibles cojines y el programa de cambios posturales deben valorarse con el profesional. Disponer de posiciones distintas no es motivo para prolongar el tiempo sentado sin respetar el movimiento y las pausas previstos.

Quien cuida y la elevación vertical

Afeitado, cabello, vestido y ajuste de la ropa pueden obligar a quien cuida a trabajar inclinado o con los brazos alejados del cuerpo. En un sillón destinado a los cuidados en el domicilio, el acceso a la persona cuenta tanto como las posiciones de descanso.

La elevación vertical permite subir o bajar todo el Sollevita manteniendo a la persona sentada o tumbada. La altura puede adaptarse a la actividad; el panel lateral extraíble permite, cuando es adecuado, un acercamiento lateral más libre. Esto puede facilitar algunos gestos de cuidado sin tener que cambiar continuamente de lugar.

La superficie horizontal y la elevación vertical permiten además que quien realiza un masaje compatible trabaje a una altura más cómoda. La posición de la persona, los materiales utilizados y la actividad deben respetar las indicaciones recibidas y las instrucciones del producto.

Poder acercarse y elegir una altura de trabajo más cómoda ayuda a organizar los cuidados con menos flexiones y menos estiramientos de los brazos. Las técnicas y las ayudas técnicas necesarias siguen formando parte de los cuidados.

Mandos intuitivos, a elegir con el Equipo Sollevita

Los mandos de Sollevita están diseñados para un uso sencillo, con botones intuitivos y organizados de forma lógica. Las regulaciones para el descanso y la elevación resultan así más fáciles de reconocer y de gestionar en el día a día.

Hay mandos con cable e inalámbricos. Junto al Equipo Sollevita eliges la solución más cómoda para la persona y para quien la ayuda, considerando la configuración y los hábitos de uso. La elección del mando forma parte de la preparación del sillón; no es un detalle que pueda dejarse para después.

La explicación parte de los movimientos que realmente importan: ajustar el respaldo para leer, sostener las piernas o preparar la elevación. Tutoriales y asistencia por videollamada siguen disponibles para repasar un paso o aclarar una duda con calma.

Si hay dificultades motoras o de comprensión, la ubicación del mando y la ayuda necesaria se acuerdan juntos. Cuando varios familiares se alternan, compartir las explicaciones hace el uso más sereno y coherente.

Tapizados y componentes pensados para la gestión diaria

Cuando un sillón se usa cada día, cuentan también el cuidado de los tapizados y la posibilidad de intervenir en elementos concretos. En Sollevita la funda exterior y el revestimiento interior son extraíbles. Los bordes rematados para evitar el deshilachado y la construcción modular forman parte de un proyecto pensado también para el mantenimiento a lo largo del tiempo.

Los tejidos Raggio di Sole y Mons y las propuestas en piel sintética permiten elegir el tacto y el aspecto preferidos, junto con la gestión diaria. La limpieza sigue las instrucciones del material elegido; las posibles protecciones adicionales deben acordarse en relación con el asiento.

Para dudas sobre tapizados, componentes o uso, el Equipo Sollevita sigue siendo la referencia directa. La garantía comercial de 5 años en cada elemento, según las condiciones de compra, se suma a los recambios originales y al soporte técnico. Puedes ampliar información sobre garantía, recambios y asistencia directa sin tener que deducir el servicio solo a partir de las características del sillón.

Las ocho funciones de Sollevita, ya integradas

Sollevita reúne en el mismo modelo las funciones para levantarse, descansar y recibir cuidados. La motorización incluye de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. Cada función responde a una tarea distinta: conocerlas todas permite valorar cuáles serán útiles en el día a día.

  • Ayuda para levantarse — Acompaña progresivamente el paso hacia la posición de pie y, con el movimiento inverso, el regreso al asiento.
  • Relax — Regula respaldo y reposapiés para elegir una posición de lectura, televisión o pausa, incluidas posiciones intermedias.
  • Reposacabezas motorizado Push Head — Regula el apoyo de la cabeza y el cuello en las distintas posiciones.
  • Basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) — Inclina asiento y respaldo a la vez, manteniendo el ángulo elegido entre las dos partes.
  • Zero Gravity — Combina las regulaciones en una configuración de relax con las piernas y los pies elevados.
  • Posición completamente tumbada (180°) — Lleva el sillón a una posición horizontal para una pausa o un descanso, cuando son adecuados a la persona.
  • Elevación vertical de todo el sillón — Sube o baja toda la estructura con la persona sentada o tumbada, ajustando la altura para los cuidados o para acercarse a otras superficies.
  • Configuración en posición horizontal para facilitar las transferencias — Combina superficie horizontal, elevación vertical y panel lateral extraído para preparar el acercamiento a la cama y algunas transferencias.

A las funciones se suman el asiento con construcción de tres capas, el respaldo alto, la extensión del reposapiés, las partes superiores de los reposabrazos extraíbles, el panel lateral completamente extraíble, la batería de litio y la base con ruedas. La funda exterior y el revestimiento interior extraíbles y la estructura modular completan las características para la gestión diaria.

Consulta funciones, medidas y precio de Sollevita para profundizar en la configuración del producto.

Cuando Sollevita se integra con otras ayudas técnicas

Un sillón para personas mayores dependientes puede tener que funcionar junto a una cama articulada, una silla de ruedas, un cojín especializado o una grúa de traslado. La completitud de Sollevita sirve para reunir varias actividades en el mismo lugar, no para eliminar los medios que siguen siendo necesarios.

La silla de ruedas puede seguir siendo importante para los desplazamientos y para una sedestación personalizada; la cama para el sueño y las actividades de cuidados; la grúa de traslado para las transferencias que exigen sostener completamente a la persona. El papel del sillón debe aclararse dentro de este conjunto.

La calidad del asiento y las posiciones de descanso también tienen valor para quien se mueve de forma autónoma. Cada persona utiliza las funciones que necesita, desde el simple relax hasta la ayuda en un paso concreto. Si con el tiempo cambian los apoyos o las necesidades de cuidados, hablarlo con el Equipo Sollevita y con los profesionales implicados ayuda a revisar el uso.

Qué contar al Equipo Sollevita antes de la consultoría

Cuéntanos cómo te gustaría pasar el tiempo en el sillón: leer, descansar, estar en la mesa o recibir ayuda en los pasos del día a día. Altura, peso, asiento actual y ayudas técnicas ya presentes permiten al Equipo Sollevita vincular esos deseos con las medidas y las funciones.

Indica también quién utilizará el mando, qué movimientos son autónomos y dónde hace falta una mano. Una descripción como camina por casa, pero pide ayuda cuando vuelve a sentarse nos dice más que una etiqueta genérica. No hace falta repetir movimientos difíciles: bastan los hábitos y las indicaciones ya conocidos.

Una fotografía del espacio vacío y las medidas disponibles son un buen punto de partida. El Equipo Sollevita te acompaña en la elección del producto; dolor nuevo, mareos o cambios repentinos de las capacidades deben comunicarse al profesional sanitario.

Cómo funciona el asesoramiento

3 pasos para definir tu Sollevita perfecto

Sollevita nace ya completo para los cuidados en casa. Nuestra tarea es entender si puede responder a tus necesidades y acompañarte con claridad antes, durante y después de la entrega.

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Cuéntanos sobre ti

Cuéntanos tus necesidades o las de la persona que utilizará Sollevita. La estatura, el peso, las horas que pasa en el sillón, el nivel de autonomía y las necesidades diarias nos ayudan a entender cómo se utilizará el producto cada día.

2

Valoramos juntos si Sollevita es adecuado para ti

El equipo Sollevita escucha tus necesidades, aclara cada función y valora las medidas, la capacidad de carga y el modo de uso. Te explicamos con precisión si Sollevita puede responder a las necesidades de la persona y de su día a día, y de qué manera.

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Entrega y asistencia técnica

Organizamos la entrega y la explicación completa del producto, para que conozcas y utilices correctamente todas las funciones de Sollevita. Después de la compra, el equipo Sollevita sigue siendo tu referencia directa para la garantía, los recambios, los tutoriales, las videollamadas y la asistencia técnica a lo largo del tiempo.

Siguiente paso

La elección correcta empieza con una conversación

Para una elección tan importante, habla con quien fabrica Sollevita. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.

Escribe al equipo Sollevita

Nuestros asesores te escuchan, responden a tus preguntas y te dan toda la información necesaria para valorar Sollevita con claridad.
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PREGUNTAS FRECUENTES

Las respuestas sobre confort y autonomía a lo largo del día

Para una persona mayor cuentan los apoyos, los pasos y la ayuda realmente necesaria. Estas respuestas vinculan las características de Sollevita con las distintas actividades del día.

Hay que considerar juntos el apoyo, las proporciones y la posibilidad de cambiar de posición. Sollevita utiliza un asiento con construcción de tres capas, respaldo alto y reposacabezas motorizado Push Head; la basculación ofrece inclinaciones distintas manteniendo el ángulo entre asiento y respaldo. Estas posibilidades acompañan las pausas y los cuidados previstos. Si existe riesgo cutáneo, superficies y cambios posturales requieren una valoración específica: el confort no equivale a una prestación antiescaras.

Sí. Sollevita también está pensado para quien camina y gestiona su día de forma autónoma, y desea un asiento confortable, apoyos regulables y posiciones de descanso. La ayuda para levantarse añade apoyo cuando hace falta, pero no tiene que usarse en todos los pasos. Medidas y funciones se eligen según los hábitos de la persona, no solo según el nivel de cuidados.

La función de ayuda para levantarse puede acompañar también el regreso mediante el movimiento inverso. Es una posibilidad a valorar cuando el descenso es difícil de controlar, junto con medidas, reposabrazos y apoyo de los pies. No es un sistema que detecte una caída: el equilibrio y la asistencia necesaria siguen formando parte de la valoración, incluso cuando el movimiento del sillón es gradual.

En ese caso se valoran la elevación vertical, la posición tumbada y el panel lateral extraíble, no una mayor inclinación de la ayuda para levantarse. Estas características permiten preparar el acercamiento a la cama y algunas transferencias, según los procedimientos previstos para la persona. Arnés, grúa de traslado y asistencia siguen siendo necesarios cuando están indicados; la compatibilidad debe verificarse en los dos sentidos del paso.

La elevación vertical lleva a la persona, sentada o tumbada, a una altura más cómoda para quien cuida. El panel lateral extraíble facilita el acercamiento lateral durante el vestido y el cuidado del afeitado o del cabello. La funda exterior y el revestimiento interior extraíbles se refieren, en cambio, a la gestión del tapizado. Son ayudas distintas, que deben usarse según las instrucciones y sin confundir el mantenimiento del sillón con los cuidados a la persona.

Sí. La base con ruedas robusta permite desplazamientos acompañados entre las distintas estancias de la casa, incluso en recorridos más largos, manteniendo a la persona sentada. Recorrido y dimensiones deben ser compatibles con las instrucciones. Antes de una elevación o de una transferencia hay que restablecer la condición estable prevista. La batería alimenta las regulaciones del sillón, no la tracción de las ruedas.

Los mandos de Sollevita tienen botones intuitivos y una disposición lógica, pensada para simplificar el uso. Hay versiones con cable e inalámbricas: el Equipo Sollevita ayuda a elegir la más cómoda para la configuración y para los hábitos de la persona. Si hace falta ayuda en el uso, la explicación implica también a quien cuida.

El Equipo Sollevita muestra las regulaciones útiles en el día a día y sigue disponible con tutoriales y asistencia por videollamada también después de la entrega. La persona y los familiares pueden repasar las explicaciones y aclarar dudas sobre el producto. Los procedimientos de transferencia y los posibles apoyos especializados siguen siendo los indicados por los profesionales.