Sillón asistencial elevador premium
ICTUS, HEMIPARESIA Y VIDA COTIDIANA

Sillón después de un ictus: sedestación, elevación y transferencias

Elegir un sillón después de un ictus significa buscar comodidad y apoyo en los gestos de cada día: sentarse, descansar, leer o pasar de la cama al sillón. Brazo, pierna y control del tronco pueden requerir atenciones distintas. Por eso la elección considera el conjunto de asiento, apoyos, regulaciones y ayuda disponible.

Sollevita es un sillón con ayuda para levantarse y funciones para los cuidados diarios, fabricado en Italia por La Castellana. Reúne posiciones de descanso, ayuda para levantarse, elevación vertical y acceso lateral. Estas funciones se integran en los hábitos de la persona y con las ayudas técnicas ya utilizadas, respetando las indicaciones de la rehabilitación.

Sollevita también está pensado para quien camina y es autónomo, pero desea un asiento más confortable o ayuda en algunos pasos. El bienestar diario no se refiere solo a los cuidados: cuenta también estar cómodo durante una conversación, leer con los apoyos deseados y elegir cómo descansar. El sillón ofrece apoyo en las actividades, sin tratar las secuelas del ictus.

Después de un ictus, el lado más débil no lo describe todo

La hemiparesia describe una reducción de la fuerza en un lado, pero en la vida cotidiana el problema puede incluir también sensibilidad reducida, equilibrio inestable, menor control del tronco, espasticidad, dificultades visuales o desatención hacia una parte del espacio. Dos personas con el mismo lado afectado pueden tener, por tanto, necesidades completamente distintas.

Una persona puede tener una pierna más débil pero mantener bien el tronco. Otra puede tener fuerza suficiente y, aun así, no percibir correctamente la posición del pie o del brazo. Otra puede tener dificultad para organizar el gesto o para seguir una secuencia compleja. El sillón debe valorarse dentro de este cuadro, y no solo en función de la potencia del motor.

La elección parte de cómo se mueve la persona hoy y de las indicaciones recibidas. Contar un deseo concreto, como conversar en el salón con el brazo apoyado, ayuda a identificar las características útiles. El lado de acceso y la asistencia se acuerdan después según la situación individual.

Un sillón después de un ictus debe ofrecer estabilidad sin forzar la simetría

Después de un ictus el cuerpo puede apoyarse más en un lado, la pelvis puede rotar y el tronco puede requerir un sostén distinto. El asiento debe ofrecer una base estable y suficientemente acogedora, pero no puede corregir por sí solo una asimetría neurológica ni sustituir un sistema postural especializado.

Un asiento demasiado ancho puede alejar los reposabrazos; un asiento demasiado profundo puede dificultar alcanzar el respaldo y preparar la elevación. Sollevita ofrece asiento de 52 o 63 cm y tres profundidades, obtenidas mediante la posición del respaldo. Anchura, profundidad y altura deben considerarse junto con el apoyo de los pies y la posición de los brazos, sin elegir simplemente la medida mayor.

El asiento con construcción de tres capas combina base del asiento con muelles, muelles ensacados independientes y capa superior de confort. El respaldo alto sostiene la espalda; el Push Head motorizado regula el apoyo de la cabeza y el cuello en las distintas inclinaciones. Su valor debe leerse en el conjunto del asiento, no como corrección automática del control del cuerpo.

Los posibles cojines o soportes ya indicados entran en la valoración del nuevo sillón: no deben eliminarse para obtener una posición aparentemente más simétrica. Mayor blandura o un asiento más estrecho no sustituyen esta conversación. Para profundizar en cómo están realizados apoyos, regulaciones y accesos, puedes comparar las diferencias constructivas y funcionales de Sollevita.

Levantarse y volver a sentarse con asistencia graduada

Levantarse implica pies, piernas, pelvis y tronco. Después de un ictus el gesto puede ser más lento, asimétrico o requerir asistencia. Un sillón con ayuda para levantarse después de un ictus debe acompañar el paso manteniendo los apoyos y la ayuda indicados, incluido el regreso al asiento.

La función de ayuda para levantarse acompaña progresivamente la pelvis hacia arriba y hacia delante y puede detenerse a lo largo del movimiento. Su utilización depende de la capacidad de la persona para participar en el gesto, de las ayudas técnicas y del apoyo previstos. El punto en el que detenerse no se elige solo mirando cuánto sube el asiento.

Cuando la persona sigue un programa de rehabilitación, el uso del sillón debe respetar sus indicaciones. El movimiento eléctrico es una ayuda mecánica, no un ejercicio de recuperación en sí. No se reduce la asistencia para entrenar durante una demostración, ni se aumenta la elevación para intentar compensar cualquier dificultad para soportar el peso.

El regreso al asiento también merece atención. Una persona puede conseguir levantarse y tener dificultad para controlar los últimos centímetros del descenso. Utilizada en sentido inverso, la función de ayuda para levantarse puede acompañar el regreso, con los apoyos y la asistencia necesarios. Acompaña un movimiento previsto: no detecta una caída y no sustituye el equilibrio, la orientación o la supervisión cuando hacen falta.

Sostener el brazo afectado durante la sedestación y las transferencias

Cuando el brazo está débil, doloroso o poco controlado, su sostén merece atención incluso en los pasos breves. Quien cuida sigue las indicaciones de los profesionales y no usa el miembro para tirar de la persona hacia arriba o hacia el lado. Un dolor nuevo debe comunicarse, en lugar de afrontarse cambiando el agarre.

El reposabrazos puede ofrecer un apoyo durante la sedestación. Cuando se prepara una transferencia lateral y hay que extraerlo, debe mantenerse el sostén necesario para el brazo en las distintas fases del paso. Liberar el lado y sostener el miembro son dos aspectos que hay que organizar juntos.

En Sollevita el panel lateral extraíble permite preparar el acceso lateral. No sustituye, sin embargo, un soporte específico para el brazo ni la forma de acompañamiento enseñada. Durante la valoración considera también la llegada al asiento: dónde encontrará apoyo el miembro, qué elementos deben permanecer montados y qué ayuda estará disponible para acomodarse.

Transferencia lateral: elegir lado y altura

No existe una regla universal según la cual toda transferencia después de un ictus deba realizarse siempre por el llamado lado sano. Fuerza, sensibilidad, dolor, espasticidad, atención al espacio, entorno y ayudas técnicas contribuyen a la forma indicada por los profesionales. El lado afectado por el ictus, por sí solo, no decide la dirección.

Sollevita permite extraer todo el panel lateral y regular la altura de la estructura con la elevación vertical, preparando el acceso según el procedimiento ya definido. La elevación vertical mantiene a la persona sentada o tumbada mientras cambia la altura: no coincide con el movimiento de ayuda para levantarse, que acompaña hacia la posición de pie.

Acercar las superficies o reducir un desnivel no hace automáticamente adecuado el paso. Hay que considerar las partes que deben permanecer accesibles, los apoyos de la persona y el espacio para quien cuida. Si están previstas tablas, sábanas deslizantes, arneses o grúas de traslado, su compatibilidad con la configuración real debe verificarse. La presencia del panel lateral extraíble no basta para confirmarla.

Cama-sillón y sillón-cama: el desnivel y el acceso lateral cuentan

La transferencia de la cama al sillón no es idéntica al regreso del sillón a la cama. Lado disponible, altura de las superficies, control del tronco, apoyo de los pies y posición del brazo afectado pueden cambiar en los dos sentidos. La valoración debe incluir, por tanto, también cómo se dejará el sillón, y no solo cómo se llega a él.

La combinación de posición completamente tumbada (180°), elevación vertical y panel lateral completamente extraíble permite preparar una superficie horizontal, modificar su altura y liberar el acceso lateral. Es la configuración en la que se basa la función de transferencia en posición horizontal: puede facilitar el acercamiento a la cama y la preparación de algunas transferencias, sin imponer el paso a la posición de pie.

La conversación parte de la cama y de las ayudas técnicas realmente utilizadas. Una fotografía de los espacios vacíos y las medidas disponibles pueden aclarar qué información técnica falta; no hace falta repetir una transferencia para mostrar el problema. Explicar el producto y valorar el paso con la persona tienen objetivos distintos.

Cuando es necesario sostener completamente a la persona, las ayudas técnicas y la asistencia indicadas siguen siendo necesarias. Sollevita puede hacer más favorables la altura y el acceso, pero no se convierte en una grúa de traslado ni en una camilla sanitaria universal. También la configuración correcta de la base debe prepararse según las instrucciones antes de cada paso.

Mandos intuitivos y comunicación después de un ictus

Los mandos de Sollevita están diseñados para un uso sencillo, con botones intuitivos y una disposición lógica. Hay versiones con cable e inalámbricas: el Equipo Sollevita ayuda a elegir la más cómoda para la configuración y para los hábitos de la persona.

Después de un ictus, las necesidades en el uso de los mandos pueden afectar a la mano, la atención o la comunicación. La heminegligencia puede hacer menos evidente una parte del espacio; la afasia puede afectar a la expresión o a la comprensión; la apraxia puede dificultar la organización de un gesto. Estas situaciones no están necesariamente presentes a la vez y requieren explicaciones coherentes con las indicaciones recibidas.

Una dificultad para expresarse no demuestra, por sí sola, que la persona no comprenda lo que ocurre. Dar tiempo y una forma de indicar una preferencia o pedir una pausa mantiene a la persona en el centro, incluso cuando es otra persona quien acciona el mando.

La elección del mando incluye también dónde colocarlo y si hace falta la ayuda de quien cuida. No existe un lado automáticamente correcto para todos: la mano utilizada, los apoyos y la atención al espacio guían la colocación, con los profesionales cuando es necesario.

El Equipo Sollevita muestra las regulaciones con calma y sigue disponible con tutoriales y asistencia por videollamada. La sencillez del mando facilita el conocimiento del producto; la posible asistencia sigue las necesidades individuales.

Descanso, Zero Gravity y posición completamente tumbada

Una pausa en el salón puede permitir estar con la familia, escuchar la televisión o descansar en el mismo lugar. Para elegir un sillón relax después de un ictus, sin embargo, cuenta cómo se sostienen el cuerpo y los miembros durante el paso a la posición deseada, y no solo cuánto baja el respaldo.

La basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) inclina asiento y respaldo a la vez manteniendo el ángulo entre las dos partes. La reclinación del respaldo modifica, en cambio, el ángulo del respaldo respecto al asiento. Estas regulaciones ofrecen posibilidades distintas, pero no enderezan automáticamente un tronco inclinado y no recolocan una pelvis que ha perdido su apoyo.

La Zero Gravity ofrece una configuración de relax con las piernas y los pies elevados, a valorar en relación con el confort, los apoyos y las indicaciones individuales. No hace falta alcanzar la inclinación máxima. No es una posición para tratar la hemiparesia o la espasticidad, ni para favorecer la recuperación después de un ictus.

La posición completamente tumbada (180°) lleva el sillón a una posición horizontal para una pausa o un descanso, cuando son adecuados. Los movimientos permiten detenerse también en posiciones intermedias. Esta posibilidad no sustituye automáticamente la cama durante la noche ni las superficies específicas previstas en los cuidados.

El descanso debe dejar espacio también al regreso a las actividades. Reencontrar el apoyo del brazo, el mando cerca y la ayuda prevista hacen más tranquilo el paso a la conversación o a otro lugar. Duración y cambios de posición siguen las necesidades de la persona.

Quien cuida, base con ruedas y otras ayudas técnicas

La elevación vertical puede llevar a la persona a una altura más favorable durante el vestido, el afeitado, el cabello, el ajuste de la ropa u otras actividades de cuidado compatibles. El panel lateral extraíble permite a quien cuida acercarse lateralmente. El sillón no elimina el esfuerzo de los cuidados, pero puede reducir algunas flexiones y estiramientos innecesarios.

La base con ruedas robusta permite acompañar a la persona entre las distintas estancias de la vivienda manteniéndola sentada, incluso en recorridos más largos. Es una posibilidad concreta para llegar a la habitación deseada sin organizar cada vez un cambio de asiento. Recorrido y acompañamiento siguen las instrucciones del producto; la batería alimenta las regulaciones, no la tracción de las ruedas.

El desplazamiento en el sillón requiere un acompañante y se suma a las otras formas de moverse por casa. Quien usa la silla de ruedas de forma autónoma mantiene esa libertad; quien camina continúa las actividades adecuadas. Se elige la solución más útil en el momento, sin renunciar a lo que ya funciona.

La gestión diaria incluye también tapizados y componentes. La funda exterior y el revestimiento interior son extraíbles; la construcción modular facilita las intervenciones en los elementos previstos. Limpieza y mantenimiento siguen las instrucciones del producto, sin convertir a quien cuida en un técnico.

Cuando varios familiares se alternan, es útil que conozcan las mismas funciones y las referencias del soporte. En la página Garantía y Servicio encuentras las condiciones de la garantía comercial de cinco años, los recambios y el soporte directo del Equipo Sollevita. La continuidad del servicio completa la elección, sin sustituir las indicaciones asistenciales individuales.

Estar en la mesa y participar en la vida de casa

El sillón es también el lugar donde se lee, se habla con la familia o se participa en una actividad compartida. Una buena visión y los apoyos del brazo y del tronco forman parte de estos momentos, no solo de las transferencias.

Para acercarse a una mesa compatible, en Sollevita puede extraerse la parte superior del reposabrazos. Es una operación distinta de la extracción de todo el panel lateral para la transferencia. El acercamiento debe considerarse junto con el sostén del brazo y del tronco, y no solo con el espacio disponible bajo el tablero.

Si hay dificultades de deglución, la posición para la comida y la asistencia siguen las indicaciones recibidas. Conversación y relax no requieren necesariamente los mismos apoyos que comer. Las regulaciones, incluido el Push Head, se utilizan respetando esas indicaciones y no sustituyen las estrategias de deglución.

Las ocho funciones de Sollevita, ya integradas

Sollevita es un único modelo completo: las ocho funciones principales forman parte del mismo proyecto. La motorización incluye de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. Las funciones permiten valorar en el mismo sillón sedestación, descanso y cuidados, utilizando las pertinentes para el día de la persona.

  • Ayuda para levantarse — Acompaña progresivamente el paso hacia la posición de pie y, en sentido inverso, el regreso al asiento.
  • Relax — Regula respaldo y reposapiés para elegir una posición de lectura, televisión o pausa, incluidas posiciones intermedias.
  • Reposacabezas motorizado Push Head — Regula el apoyo de la cabeza y el cuello en las distintas posiciones.
  • Basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) — Inclina asiento y respaldo a la vez, manteniendo el ángulo elegido entre las dos partes.
  • Zero Gravity — Combina las regulaciones en una configuración de relax con las piernas y los pies elevados.
  • Posición completamente tumbada (180°) — Lleva el sillón a una posición horizontal para el descanso, cuando es adecuado a la persona.
  • Elevación vertical de todo el sillón — Sube o baja toda la estructura con la persona sentada o tumbada, ajustando la altura para los cuidados o para acercarse a otras superficies.
  • Configuración en posición horizontal para facilitar las transferencias — Combina superficie horizontal, elevación vertical y panel lateral extraído para preparar el acercamiento a la cama y algunas transferencias.

Completan el proyecto el asiento con construcción de tres capas, el respaldo alto, la extensión del reposapiés, las partes superiores de los reposabrazos extraíbles, los paneles laterales extraíbles, la batería de litio, la base con ruedas, la funda exterior y el revestimiento interior extraíbles y la estructura modular. Los tapizados pueden elegirse entre las propuestas en tejido o piel sintética, con instrucciones de cuidado propias del material.

La completitud debe compararse con la configuración real y con los apoyos necesarios, sin deducir la idoneidad a partir del número de funciones. Consulta funciones, medidas y precio de Sollevita para profundizar en los datos técnicos y en el equipamiento del producto.

De las indicaciones rehabilitadoras a la valoración de Sollevita

Cuéntanos qué momento deseas hacer más cómodo: leer, descansar, volver a sentarte o pasar de la cama al sillón. Para elegir cuentan el sostén del brazo, los apoyos del tronco y las indicaciones ya recibidas. No hace falta un informe clínico completo: bastan los datos pertinentes para el uso.

  • Apoyos que hay que mantener — Describe los soportes ya utilizados para tronco, brazo, cabeza y piernas, sin eliminarlos para probar el nuevo asiento.
  • Pasos ya definidos — Indica cómo se producen hoy la elevación, el regreso al asiento y las transferencias, junto con las ayudas técnicas y la asistencia necesarias.
  • Actividad deseada — Aclara qué momento debería volverse más manejable: una pausa en el salón, una conversación o una transferencia ya prevista.

Altura, peso, medidas disponibles y elección del mando completan la conversación. Una fotografía de los espacios vacíos permite empezar sin repetir transferencias. El Equipo Sollevita te explica las funciones; quien sigue la rehabilitación ayuda a vincularlas con los apoyos y los procedimientos ya indicados.

Si cambian los apoyos, los mandos utilizables o la ayuda necesaria, también el uso del sillón debe revisarse. Las funciones integradas ofrecen posibilidades distintas, no una garantía de adaptación a cualquier evolución. Síntomas nuevos y repentinos, como debilidad, asimetría de la cara o dificultad para hablar, requieren atención sanitaria inmediata, no una consultoría sobre el asiento.

Cómo funciona el asesoramiento

3 pasos para definir tu Sollevita perfecto

Sollevita nace ya completo para los cuidados en casa. Nuestra tarea es entender si puede responder a tus necesidades y acompañarte con claridad antes, durante y después de la entrega.

1

Cuéntanos sobre ti

Cuéntanos tus necesidades o las de la persona que utilizará Sollevita. La estatura, el peso, las horas que pasa en el sillón, el nivel de autonomía y las necesidades diarias nos ayudan a entender cómo se utilizará el producto cada día.

2

Valoramos juntos si Sollevita es adecuado para ti

El equipo Sollevita escucha tus necesidades, aclara cada función y valora las medidas, la capacidad de carga y el modo de uso. Te explicamos con precisión si Sollevita puede responder a las necesidades de la persona y de su día a día, y de qué manera.

3

Entrega y asistencia técnica

Organizamos la entrega y la explicación completa del producto, para que conozcas y utilices correctamente todas las funciones de Sollevita. Después de la compra, el equipo Sollevita sigue siendo tu referencia directa para la garantía, los recambios, los tutoriales, las videollamadas y la asistencia técnica a lo largo del tiempo.

Siguiente paso

La elección correcta empieza con una conversación

Para una elección tan importante, habla con quien fabrica Sollevita. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.

Escribe al equipo Sollevita

Nuestros asesores te escuchan, responden a tus preguntas y te dan toda la información necesaria para valorar Sollevita con claridad.
Gratis · sin compromiso · respuesta en 24 h
PREGUNTAS FRECUENTES

Las respuestas sobre apoyos, elevación y transferencias tras un ictus

Después de un ictus, el lado más débil, el control del cuerpo y el uso de los mandos pueden requerir valoraciones distintas. Las respuestas aclaran el papel del sillón dentro del itinerario ya definido para la persona.

Hay que considerar el sostén de la pelvis y del tronco, la posición del brazo y el apoyo de la cabeza. Un asiento estable y proporcionado puede ofrecer una base útil, pero no corrige por sí solo una asimetría neurológica. Sollevita incluye respaldo alto, asiento con construcción de tres capas y Push Head. Los posibles soportes posturales específicos siguen siendo necesarios cuando están indicados, aunque el nuevo sillón ofrezca más regulaciones.

Puede valorarse cuando el paso a la posición de pie es adecuado y compatible con las capacidades de la persona, los apoyos y la asistencia necesarios. El movimiento progresivo proporciona una ayuda mecánica y puede interrumpirse a lo largo del recorrido. No es un ejercicio de recuperación en sí y no sustituye la valoración del equilibrio, la técnica indicada o el programa rehabilitador.

El movimiento inverso de la ayuda para levantarse puede acompañar gradualmente el descenso, con los apoyos y la asistencia previstos. El brazo afectado no debe usarse como punto de tracción: debe sostenerse según las indicaciones recibidas. El sillón acompaña el gesto, pero no detecta una caída. Cuenta toda la secuencia del regreso, incluida la colocación del brazo al llegar al asiento.

No. El lado sigue el procedimiento definido para la persona, considerando capacidades, sensibilidad, dolor, atención al espacio, ayudas técnicas y entorno. Sollevita permite liberar el acceso lateral y regular la altura, pero estas características no determinan la dirección que hay que utilizar. La valoración debe incluir tanto la ida como el regreso entre las superficies.

La combinación de posición completamente tumbada (180°), elevación vertical y panel lateral extraíble permite preparar superficie, altura y acceso lateral. Puede hacer más favorable el acercamiento a la cama sin imponer el paso a la posición de pie. Cuando hacen falta tablas, sábanas deslizantes, arneses o grúas de traslado, siguen utilizándose según el procedimiento individual y la compatibilidad verificada: la configuración en posición horizontal no los sustituye automáticamente.

Los mandos están estudiados con botones intuitivos y dispuestos de forma lógica. El Equipo Sollevita ayuda a elegir entre la versión con cable e inalámbrica y a acordar su ubicación. Después de un ictus, las posibles dificultades de la mano, de la atención o de la comunicación requieren una explicación personalizada y, cuando es necesario, la ayuda de quien cuida.

Las regulaciones intermedias permiten modificar los apoyos sin alcanzar necesariamente la apertura máxima. La basculación inclina asiento y respaldo a la vez; la reclinación modifica el ángulo entre ellos. La elección debe respetar apoyos, sensibilidad y posiciones toleradas. Los movimientos del sillón no enderezan automáticamente el tronco y no hacen innecesarios los soportes especializados ya previstos.

Sí. Sollevita también está pensado para quien camina y vive de forma autónoma, y desea confort durante la lectura, la conversación o el descanso. La ayuda para levantarse ofrece apoyo en los pasos en que hace falta. Medidas, apoyos y uso siguen las necesidades de la persona, sin sustituir las actividades y el movimiento acordados en el itinerario rehabilitador.