ARTROSIS GRAVE Y DIFICULTAD PARA LEVANTARSE
Sillón para artrosis grave: levantarse y volver a sentarse con más control
Un sillón para artrosis grave debe hacer más cómodos los momentos cotidianos: levantarse, volver a sentarse, leer y descansar. Cuando están afectados la rodilla, la cadera, la columna o las manos, las necesidades pueden cambiar incluso en el mismo día. Medidas proporcionadas, apoyos cercanos y regulaciones sencillas ayudan a elegir el lugar en función de los hábitos de la persona.
Sollevita es un sillón con ayuda para levantarse y funciones para los cuidados diarios, fabricado en Italia por La Castellana. Reúne regulaciones para el confort, ayuda para levantarse y funciones para los cuidados y las transferencias. Su aportación se refiere a estos gestos; los tratamientos y el movimiento indicados para la artrosis siguen formando parte del itinerario individual.
Sollevita también está pensado para quien camina, es autónomo y desea más bienestar diario. No está reservado a las formas más graves: un asiento acogedor, el sostén de las piernas y una ayuda al levantarse tienen valor incluso cuando hacen falta solo en algunos momentos. Se eligen las medidas y se utilizan las funciones según las propias necesidades.
En esta página
- Artrosis grave: la elección parte de las actividades cotidianas
- Rodilla y cadera: por qué levantarse puede volverse difícil
- Altura y profundidad deben preparar el gesto
- La ayuda para levantarse acompaña la subida y la bajada
- Manos doloridas, reposabrazos y mando
- Días mejores y peores: dosificar la ayuda
- Movimiento y descanso deben mantenerse en equilibrio
- Basculación, Zero Gravity y posición completamente tumbada
- Mesa, base con ruedas y transferencia cama-sillón
- Quien cuida y la elevación vertical
- Después de una cirugía de cadera o rodilla: respetar las indicaciones
- Las ocho funciones de Sollevita, ya integradas
- Tapizados y asistencia en la vida cotidiana
- Qué contar al Equipo Sollevita antes de la consultoría
- Las respuestas sobre apoyos, elevación y descanso con artrosis
Artrosis grave: la elección parte de las actividades cotidianas
La gravedad de la artrosis se valora en el itinerario clínico; en la elección del sillón cuenta también la experiencia cotidiana. Cuánto cuesta levantarse. Cómo se produce el regreso al asiento. Qué apoyos resultan confortables. Estas preguntas vinculan el diagnóstico con las actividades, sin sustituir la valoración clínica.
Dos personas con artrosis de la misma rodilla pueden tener necesidades distintas. Una puede caminar pero tener dificultad para levantarse de un sillón bajo; otra puede notar molestias después de estar mucho tiempo sentada; otra puede tener también las manos doloridas y encontrar difícil impulsarse en los reposabrazos. Son situaciones que hay que describir, no niveles de cuidados que haya que asignar automáticamente.
Por eso un sillón para artrosis debe compararse con el gesto concreto. Una dificultad para levantarse no demuestra por sí sola la presencia o la gravedad de la artrosis. Si la causa del dolor no se ha aclarado, la referencia es sanitaria; si ya existen indicaciones sobre las actividades, ayudan a valorar medidas y funciones.
Rodilla y cadera: por qué levantarse puede volverse difícil
El paso de sentado a de pie implica el apoyo de los pies, el movimiento del tronco y el trabajo de las piernas. Con la artrosis de rodilla, llamada también gonartrosis, o de cadera, llamada coxartrosis, dolor y rigidez pueden hacer más exigente esta secuencia. La forma concreta no se deduce de una posición de los pies o de una inclinación igual para todos.
Un asiento bajo puede requerir más movimiento y esfuerzo para alcanzar la posición de pie; un asiento profundo puede obligar a avanzar mucho antes de encontrar los apoyos útiles. También una superficie que cede mucho puede dificultar la preparación del gesto. El problema no se resume, por tanto, solo en la altura.
Describir dónde aparece la dificultad ayuda a elegir: en la preparación, al despegarse del asiento o al volver a sentarse. No hace falta repetir un movimiento doloroso para demostrarlo. Las observaciones habituales permiten centrarse en el paso que cuenta.
Un sillón con ayuda para levantarse en la artrosis ofrece una ayuda mecánica que hay que integrar en los pasos cotidianos, manteniendo los apoyos y las ayudas técnicas ya utilizadas. Las indicaciones recibidas guían la forma de sentarse y levantarse; el Equipo Sollevita explica cómo las regulaciones pueden acompañarla.
Altura y profundidad deben preparar el gesto
Un asiento más alto no siempre ayuda. Si es excesivo, los pies pueden perder un apoyo estable; si es demasiado profundo, la espalda puede quedar lejos del respaldo. Altura, profundidad, anchura y posición de los reposabrazos deben considerarse, por tanto, en conjunto, observando tanto el descanso como la preparación de la elevación.
Sollevita ofrece asientos de 52 o 63 cm de anchura y tres profundidades. La profundidad se define mediante la posición del respaldo, mientras que la extensión del reposapiés amplía el sostén disponible para las personas más altas. La elección no consiste en preferir la medida mayor, sino en encontrar una proporción coherente con el cuerpo y la actividad.
El asiento con construcción de tres capas combina base del asiento con muelles, muelles ensacados independientes y capa superior de confort. El respaldo alto y el Push Head completan los apoyos. La construcción es importante, pero la sensación de blandura del primer minuto no basta para saber si será fácil volver a ponerse de pie.
Considera también los posibles cojines ya indicados para la persona: forman parte de la superficie realmente utilizada. No intentes corregir una medida con cojines apilados o alzas improvisadas. Lleva en cambio a la consultoría el dato disponible y la dificultad encontrada.
Para comparar proporciones, construcción y posibilidades de regulación, profundiza en las diferencias constructivas y funcionales de Sollevita. La comparación debe referirse a las configuraciones reales, y no solo al número de motores.
La ayuda para levantarse acompaña la subida y la bajada
La función de ayuda para levantarse lleva progresivamente la pelvis hacia arriba y hacia delante, realizando mecánicamente una parte del movimiento. Puede detenerse a lo largo del recorrido. La regulación permite utilizar la ayuda adecuada al paso, con los apoyos y la asistencia previstos para la persona.
Para quien tiene artrosis de cadera o de rodilla, la ventaja se refiere al momento en que deja el asiento: una parte del movimiento la realiza el sillón, en lugar de depender por completo del impulso de piernas y brazos. Esta ayuda no debe confundirse con un tratamiento del dolor ni con una reducción de la carga articular igual para todos.
Utilizada en sentido inverso, la función puede acompañar también el regreso al asiento. Este movimiento no es un sistema que reconozca o detecte una caída: equilibrio, preparación y la ayuda necesaria mantienen su papel.
La ayuda para levantarse no debe confundirse con la elevación vertical, que modifica la altura de toda la estructura con la persona sentada o tumbada. Las dos funciones responden a tareas distintas. Si el paso a la posición de pie no es adecuado, aumentar la elevación no sustituye una transferencia con las ayudas técnicas indicadas.
Manos doloridas, reposabrazos y mando
Cuando también las manos, las muñecas o los hombros están doloridos, impulsarse en los reposabrazos puede volverse difícil. Los apoyos deben estar al alcance y ser proporcionados, sin obligar a la persona a sostener con los brazos todo el trabajo de la elevación. El movimiento eléctrico puede ofrecer ayuda en ese paso, pero debe valorarse junto con el asiento.
Los mandos de Sollevita están diseñados para un uso sencillo, con botones intuitivos y una disposición lógica. Hay versiones con cable e inalámbricas: junto al Equipo Sollevita elige la más cómoda para tus hábitos y para la configuración.
Cuando los dedos o la base del pulgar están doloridos, colocar el mando cerca y apoyar cómodamente el antebrazo puede hacer más práctica la gestión. Estos aspectos se acuerdan con el Equipo Sollevita, sin pedir a las manos movimientos molestos ni presumir las mismas necesidades para todos.
La explicación parte de las funciones que deseas utilizar e implica a quien te ayuda, cuando hace falta. Tutoriales y asistencia por videollamada siguen disponibles para aclarar un paso también después de la entrega. La elección entre mando con cable e inalámbrico completa esta atención a la comodidad de uso.
Días mejores y peores: dosificar la ayuda
Dolor y rigidez pueden variar. Una persona puede necesitar más ayuda después de una pausa, en un momento concreto o en un día más difícil. No existe, sin embargo, una regla mañana-noche aplicable a todos, ni una posición del sillón que haya que asociar automáticamente a la intensidad del dolor.
Las regulaciones independientes permiten elegir la configuración y el acompañamiento útiles en el momento. El criterio es recibir la ayuda necesaria manteniendo la participación posible y deseada, sin quitar apoyos para demostrar autonomía.
Un aumento repentino del dolor, hinchazón importante, inestabilidad nueva o pérdida de función no deben atribuirse automáticamente a la artrosis. Hace falta una valoración sanitaria a tiempo, y no solo una regulación distinta. La consultoría comercial no sustituye esa valoración.
Movimiento y descanso deben mantenerse en equilibrio
Una pausa confortable y el movimiento adecuado encuentran espacio en el mismo día. Las regulaciones acompañan el descanso; las actividades y los posibles ejercicios acordados con los profesionales mantienen su papel. El sillón se integra en este equilibrio, sin convertirse en un programa rehabilitador.
Recibir ayuda al levantarse y vivir de forma autónoma no son contradictorios. Sollevita deja espacio al confort y a las actividades que prefieres, mientras la ayuda para levantarse acompaña el paso en el que hace falta una mano. Los ejercicios y el movimiento indicados por los profesionales mantienen su papel.
Un sillón relax para artrosis debe ser agradable durante la pausa y en el regreso a las actividades. Elegir los apoyos, mantener el mando cerca y preparar la posible ayuda hace más cómodo pasar de la lectura al descanso y luego volver a sentarse.
La duración de la pausa y los cambios de posición siguen los hábitos y las indicaciones de la persona. Cuando aumenta la molestia, es importante escucharla y aclarar cómo seguir, en lugar de insistir con una posición incómoda.
Basculación, Zero Gravity y posición completamente tumbada
La basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) inclina asiento y respaldo a la vez manteniendo el ángulo entre las dos partes. La reclinación del respaldo modifica, en cambio, el ángulo del respaldo respecto al asiento. Son posibilidades distintas: permiten valorar apoyos de descanso sin tener que alcanzar siempre la apertura máxima.
Mover la estructura no significa recolocar automáticamente el cuerpo. Si la pelvis se ha deslizado o un apoyo ya no es adecuado, hay que seguir los procedimientos asistenciales previstos. No se utiliza el motor para forzar la extensión de una rodilla ni para buscar a base de intentos un movimiento que provoca dolor.
El reposacabezas motorizado Push Head regula el apoyo de la cabeza y el cuello. Junto con el respaldo alto ofrece sostén durante la lectura o la televisión, en las posiciones confortables para la persona. Si está previsto un soporte especializado, sigue formando parte de la valoración.
La Zero Gravity combina basculación, respaldo y reposapiés en una configuración de relax con las piernas y los pies elevados. La posición se valora en relación con el confort y las indicaciones individuales: no es un tratamiento de la artrosis ni del dolor articular.
La posición completamente tumbada (180°) permite tumbarse para una pausa en el mismo lugar, cuando es adecuado. Es una posibilidad, no un objetivo que haya que alcanzar en cada uso. Las posiciones intermedias siguen siendo importantes si son las indicadas o preferidas; la función no convierte el sillón en un sustituto universal de la cama.
Mesa, base con ruedas y transferencia cama-sillón
El día no está hecho solo de elevaciones y descanso. Estar en la mesa, conversar con la familia o llegar a otra habitación pueden ser motivos concretos para valorar el lugar. El punto es mantener la actividad deseada, no evitar cualquier desplazamiento por principio.
La parte superior del reposabrazos extraíble reduce el volumen para acercar Sollevita a una mesa compatible. Hay que considerar también las patas de la mesa, el espacio para rodillas y pies y los soportes necesarios. Si un reposabrazos sirve de apoyo para sentarse o levantarse, debe estar presente en la configuración prevista para ese gesto.
La base con ruedas robusta permite acompañar a la persona entre las distintas estancias de la casa manteniéndola sentada, incluso cuando el recorrido es más largo. Para llegar al dormitorio o al salón no hace falta así un cambio de asiento solo para desplazarse. El uso se mantiene en el interior y sigue las condiciones del recorrido y las instrucciones del producto. La batería alimenta las regulaciones, no la tracción de las ruedas.
La transferencia lateral puede volverse pertinente cuando la artrosis convive con otras dificultades y se utilizan silla de ruedas u otras ayudas técnicas. El panel lateral completamente extraíble libera el acceso y la elevación vertical regula la altura. La posición tumbada añade una superficie horizontal para los usos previstos, pero no es necesaria en todos los pasos desde la silla de ruedas.
Cuando hacen falta tabla, arnés, grúa de traslado o asistencia personal, estos elementos siguen formando parte de la valoración. La disponibilidad de un lado libre no demuestra la compatibilidad con cualquier ayuda técnica y no determina la técnica de transferencia.
Quien cuida y la elevación vertical
La elevación vertical sube o baja toda la estructura manteniendo a la persona sentada o tumbada. Puede llevarla a una altura más favorable para ajustar la ropa, ayudar a vestirse o realizar otras actividades de cuidado compatibles. El panel lateral extraíble permite valorar también el acceso lateral.
La posibilidad de acercarse y trabajar a una altura más cómoda ayuda a organizar los cuidados con menos flexiones y estiramientos de los brazos. Las regulaciones se utilizan junto con los procedimientos asistenciales ya indicados, manteniendo los apoyos de la persona.
Es útil aclarar quién gestiona el mando y cómo se comunica una pausa. La persona usuaria debe seguir implicada incluso cuando no acciona directamente el mando. La comodidad de quien cuida y la de la persona deben considerarse juntas.
Después de una cirugía de cadera o rodilla: respetar las indicaciones
La elección para la artrosis y la elección después de una prótesis de cadera o de rodilla no son automáticamente equivalentes. Después de una intervención, alturas, movimientos, apoyo sobre la pierna y formas de sentarse o transferirse siguen las indicaciones ortopédicas y rehabilitadoras recibidas.
No se trasladan a la propia situación precauciones leídas para otra operación. Si una limitación no está clara, pregunta al profesional cómo aplicarla al asiento y a las regulaciones. El movimiento de ayuda para levantarse no anula una posible limitación de carga y no autoriza a superar el arco de movimiento permitido.
El Equipo Sollevita puede facilitar medidas y una descripción de los movimientos para compararlos con esas indicaciones. Disponer de la posición tumbada o de una altura regulable es un dato técnico, no una confirmación automática de idoneidad posoperatoria.
Las ocho funciones de Sollevita, ya integradas
Sollevita es un único modelo completo. La motorización incluye de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. Las ocho funciones principales forman parte del mismo proyecto y permiten valorar en el mismo sillón la elevación, el descanso y las actividades de cuidados.
- Ayuda para levantarse — Acompaña progresivamente el paso hacia la posición de pie y, en sentido inverso, el regreso al asiento.
- Relax — Regula respaldo y reposapiés para elegir una posición de lectura, televisión o pausa, incluso intermedia.
- Reposacabezas motorizado Push Head — Regula el apoyo de la cabeza y el cuello en las distintas posiciones.
- Basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) — Inclina asiento y respaldo a la vez, manteniendo el ángulo entre las dos partes.
- Zero Gravity — Combina basculación, respaldo y reposapiés en una configuración de relax con las piernas y los pies elevados.
- Posición completamente tumbada (180°) — Lleva el sillón a una posición horizontal para una pausa o un descanso, cuando son adecuados a la persona.
- Elevación vertical de todo el sillón — Sube o baja toda la estructura con la persona sentada o tumbada, ajustando la altura para los cuidados o para acercarse a otras superficies.
- Configuración en posición horizontal para facilitar las transferencias — Combina superficie horizontal, elevación vertical y panel lateral extraído para preparar el acercamiento a la cama y algunas transferencias.
Completan el proyecto el asiento con construcción de tres capas, el respaldo alto, la extensión del reposapiés, las partes superiores de los reposabrazos extraíbles, el panel lateral extraíble, la batería de litio y la base con ruedas. La funda exterior y el revestimiento interior extraíbles y la construcción modular se refieren a la gestión del tapizado y de los componentes a lo largo del tiempo.
Consulta funciones, medidas y precio de Sollevita para profundizar en la configuración. La completitud ofrece más posibilidades que valorar, sin obligar a utilizar todas las funciones.
Tapizados y asistencia en la vida cotidiana
Cuando el sillón se utiliza cada día, cuenta también cómo se gestionan sus partes. En Sollevita la funda exterior y el revestimiento interior son extraíbles. Los tejidos Raggio di Sole y Mons y la piel sintética mantienen sus instrucciones de cuidado; la posibilidad de extraerlos no hace idénticos todos los métodos de limpieza.
Cuando las manos o los hombros están doloridos, es útil acordar quién se ocupará de las operaciones diarias sobre el tapizado. La construcción modular permite, en cambio, intervenciones dirigidas a los componentes por parte de personal competente. Para cualquier duda, el Equipo Sollevita sigue siendo la referencia sobre el producto.
La garantía comercial de cinco años, los recambios originales, los tutoriales y las videollamadas completan la relación con el fabricante, según las condiciones de compra. En la página Garantía y Servicio encuentras coberturas y formas del soporte directo. Si con el tiempo cambian apoyos, capacidad de usar el mando o transferencias, también el uso del sillón debe revisarse.
Qué contar al Equipo Sollevita antes de la consultoría
Cuéntanos qué articulaciones están afectadas y en qué momentos deseas más comodidad: elevación, regreso al asiento, lectura o descanso. Altura, peso, asiento actual y ayudas técnicas habituales permiten al Equipo Sollevita vincular medidas y funciones con tus necesidades.
Puedes añadir una fotografía del espacio vacío y las medidas disponibles, junto con las indicaciones recibidas. Hablamos también del mando preferido y de quién lo utilizará, sin pedir pruebas dolorosas ni documentación clínica innecesaria.
La explicación del producto te ayuda a reconocer las regulaciones; la posible prueba personal se refiere a las actividades adecuadas. El objetivo es una elección clara y confortable para tu día, no demostrar la capacidad de afrontar todos los movimientos.
3 pasos para definir tu Sollevita perfecto
Sollevita nace ya completo para los cuidados en casa. Nuestra tarea es entender si puede responder a tus necesidades y acompañarte con claridad antes, durante y después de la entrega.
Cuéntanos sobre ti
Cuéntanos tus necesidades o las de la persona que utilizará Sollevita. La estatura, el peso, las horas que pasa en el sillón, el nivel de autonomía y las necesidades diarias nos ayudan a entender cómo se utilizará el producto cada día.
Valoramos juntos si Sollevita es adecuado para ti
El equipo Sollevita escucha tus necesidades, aclara cada función y valora las medidas, la capacidad de carga y el modo de uso. Te explicamos con precisión si Sollevita puede responder a las necesidades de la persona y de su día a día, y de qué manera.
Entrega y asistencia técnica
Organizamos la entrega y la explicación completa del producto, para que conozcas y utilices correctamente todas las funciones de Sollevita. Después de la compra, el equipo Sollevita sigue siendo tu referencia directa para la garantía, los recambios, los tutoriales, las videollamadas y la asistencia técnica a lo largo del tiempo.
Siguiente paso
La elección correcta empieza con una conversación
Para una elección tan importante, habla con quien fabrica Sollevita. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.
- Asesoramiento gratuito
- Respuesta en 24 horas
- Contacto directo con el fabricante
PREGUNTAS FRECUENTES
Las respuestas sobre apoyos, elevación y descanso con artrosis
Las articulaciones afectadas y las actividades de la persona cuentan más que una medida igual para todos. Las respuestas ayudan a valorar cómo el asiento y las regulaciones pueden acompañar los gestos cotidianos.
¿Cuándo puede ayudar la ayuda para levantarse con artrosis de cadera o rodilla?
Puede ofrecer ayuda cuando dolor y rigidez hacen exigente el paso de sentado a de pie. Sollevita acompaña progresivamente la pelvis y permite detener el movimiento. Para elegir un sillón para artrosis grave hay que valorar también medidas, apoyos y asistencia. El soporte eléctrico realiza una parte del gesto, pero no trata la enfermedad y no garantiza una reducción específica de la carga articular.
¿Un asiento más alto y más blando es siempre la mejor elección?
No. Un asiento demasiado alto puede hacer menos estable el apoyo de los pies; uno demasiado profundo puede impedir alcanzar el respaldo. Tampoco la blandura por sí sola describe lo fácil que es preparar la elevación. Sollevita ofrece dos anchuras y tres profundidades, a considerar junto con los apoyos. El objetivo es encontrar un asiento proporcionado, no elegir automáticamente el más grande o el más mullido.
¿La ayuda eléctrica es útil también cuando cuesta volver a sentarse?
Sí, cuando el regreso asistido es adecuado a la persona. El movimiento inverso puede acompañar gradualmente el descenso con los apoyos y la ayuda necesarios. No reconoce ni detecta una caída. Esta posibilidad mecánica debe distinguirse del tratamiento del dolor y de la valoración de un posible problema de equilibrio.
¿Qué considerar cuando las manos o los hombros dificultan el impulso?
La función de ayuda para levantarse realiza una parte del movimiento sin confiar todo al impulso de piernas y brazos. Los reposabrazos siguen siendo apoyos que hay que proporcionar a la persona. Para las regulaciones, Sollevita ofrece mandos con botones intuitivos, con cable o inalámbricos: el Equipo Sollevita ayuda a elegir la solución más cómoda, considerando el posible dolor de manos y la asistencia.
¿Cómo encontrar una posición de descanso sin forzar las articulaciones?
Las regulaciones permiten posiciones intermedias: no hace falta alcanzar la posición completamente tumbada (180°) ni la Zero Gravity. Respaldo y reposapiés se regulan por separado; la basculación inclina asiento y respaldo a la vez. La posición debe respetar los apoyos y las indicaciones recibidas. Si el movimiento provoca dolor, se interrumpe y se aclara la dificultad, sin utilizar el motor como ejercicio de estiramiento.
¿Sollevita sirve también a quien es autónomo y busca sobre todo confort?
Sí. Sollevita también está pensado para quien camina y desea un asiento de calidad, apoyos regulables y posiciones de descanso. La ayuda para levantarse se utiliza en los pasos en que hace falta, sin ser obligatoria en cada elevación. El confort diario se suma a las actividades y al movimiento acordados con los profesionales.
¿Cuándo pueden hacer falta acceso lateral y elevación vertical?
Pueden ser útiles cuando el paso entre cama, silla de ruedas y sillón requiere una altura distinta o un lado libre. El panel lateral extraíble y la elevación vertical preparan estos elementos; la configuración en posición horizontal añade la posición horizontal cuando es adecuada. La técnica y la compatibilidad con posibles tablas o grúas de traslado deben verificarse. La posición completamente tumbada (180°) no se requiere automáticamente en todas las transferencias.
¿Después de una prótesis de cadera o de rodilla valen los mismos criterios?
No automáticamente. Medidas y apoyos siguen siendo importantes, pero el uso debe respetar las indicaciones recibidas después de la intervención. Pregunta qué movimientos, alturas y formas de transferencia son adecuados y compáralos con las características del sillón. El motor no anula posibles limitaciones de carga o de movimiento y disponer de una función no constituye una autorización para utilizarla.