- Primero la necesidad diaria de cuidado; el diagnóstico o la categoría de producto, después.
- La idoneidad se comprueba antes del presupuesto o de la configuración final.
- Sollevita no sustituye la valoración médica o profesional.
Coloque el sillón junto al lado más fuerte
Tras un ictus, un lado suele hacer más trabajo, y a la mayoría de las personas les resulta más fácil moverse hacia su lado más fuerte. Los terapeutas ocupacionales suelen enseñar las transferencias en esa dirección, así que coloque el sillón de modo que ese sea el camino natural para entrar y salir. En un sillón Sollevita, los reposabrazos se extraen por ambos lados, de manera que puede abrir el lado desde el que funcione la transferencia. Una vez que lo haya organizado, pida al terapeuta ocupacional que confirme la colocación antes de que se convierta en la rutina diaria.
Haga que levantarse cueste menos esfuerzo
Levantarse es mucho más fácil cuando el asiento ya está más alto, porque hay menos distancia que recorrer y menos resistencia contra la que empujar. Suba primero el asiento con la función Hi-Lo para que la persona empiece más cerca de la altura de pie. Luego compruebe que el reposabrazos del lado más fuerte está bien asentado, ya que es el brazo con el que se va a impulsar. Mantenga un ritmo pausado y deje que la persona haga por sí misma todo el movimiento que pueda con seguridad.
Dé al lado más débil un sitio donde apoyarse
Si la persona tiende a resbalar o inclinarse hacia su lado más débil, una ligera inclinación del asiento ayuda a devolverla hacia el centro en lugar de irse hacia un borde. Unos reposabrazos que sostienen a ambos lados le dan al brazo más débil un sitio donde apoyarse en vez de quedar colgando sin sujeción. Si la inclinación continúa, consulte al fisioterapeuta o al terapeuta ocupacional sobre apoyos de posicionamiento en lugar de hacer ajustes por su cuenta.
Comprobaciones diarias rápidas
- El lado de la transferencia está despejado y el reposabrazos está extraído y listo.
- El reposabrazos de impulso del lado más fuerte está bien fijado en su sitio.
- El asiento se sube antes de cada puesta en pie, no después.
- Los pies están apoyados en el suelo y la zona alrededor del sillón está despejada.
Planifique el espacio alrededor de la transferencia
Una buena transferencia necesita sitio. Deje el suelo despejado en el lado más fuerte para que haya espacio para dar un paso y girar, y mantenga la ayuda para caminar o la silla de ruedas aparcada exactamente donde vaya a hacer falta. Mida el recorrido desde el sillón hasta el baño o la cama, y asegúrese de que el sillón tenga espacio para elevarse o reclinarse sin chocar con una pared o una mesita auxiliar.
Cuándo basta con un sillón más sencillo
No todo el mundo necesita todas las funciones. Si la persona se transfiere con comodidad y solo un lado necesita un poco de apoyo adicional, un sencillo sillón elevador y reclinable con reposabrazos extraíbles puede cumplir bien su cometido. El equipo de cuidados es quien mejor conoce el día a día, así que deje que su criterio guíe cuánta capacidad de ajuste resulta realmente útil, en lugar de pagar por funciones que quedarán sin usar.
Deje que se compruebe el ajuste antes de decidirse
Encontrar el asiento adecuado tras un ictus es más fácil con un segundo par de ojos. Sollevita ofrece una comprobación de ajuste gratuita en la que revisamos con usted las medidas, la dirección de la transferencia y la configuración de los reposabrazos antes de cualquier presupuesto, para que el sillón se adapte a cómo se mueve realmente la persona en casa. Reserve esa cita primero y traiga las notas del terapeuta ocupacional si las tiene.
