- Primero la necesidad diaria de cuidado; el diagnóstico o la categoría de producto, después.
- La idoneidad se comprueba antes del presupuesto o de la configuración final.
- Sollevita no sustituye la valoración médica o profesional.
Para qué sirve realmente la posición camilla
La posición camilla extiende el sillón hasta dejarlo casi plano, de modo que la persona pueda descansar, recibir cuidados o desplazarse de lado hacia una cama situada a la misma altura. Es una posición para el día y para las tareas de cuidado, no un sustituto de una buena cama. Si la verdadera dificultad es dormir por la noche, plantéelo por separado con el equipo de cuidados: quizá convenga más una cama u otra solución.
Cómo llega el sillón a la posición plana, paso a paso
La persona permanece sentada en todo momento. Desde el mando, los motores bajan el respaldo y elevan la sección de las piernas de forma gradual, de modo que el cuerpo se asienta en una línea horizontal en lugar de quedar inclinado. Usted marca el ritmo y puede detenerse en cualquier punto que resulte cómodo. No hay prisa ni un único ángulo «correcto»: muchas tareas de cuidado son más fáciles con una ligera reclinación que en posición totalmente plana.
1. Baje primero el respaldo con suavidad
Baje el respaldo despacio mientras observa la cabeza y los hombros de la persona. Deténgase si necesita un momento para acomodarse. En los modelos con soporte Push Head, ajústelo para que el cuello siga apoyado a medida que se abre el ángulo.
2. Suba las piernas hasta igualarlo
Eleve la sección de las piernas hasta que quede alineada con el asiento y el respaldo. Aquí es donde ayuda la idea Zero Gravity: con las piernas a la altura del corazón, el peso se reparte por todo el cuerpo en lugar de presionar sobre un solo punto, algo que la mayoría de las personas encuentra reparador para tumbarse durante el día.
Tareas de cuidado que se facilitan al estar tumbado
Con la persona en horizontal y bien apoyada, varias tareas cotidianas resultan más sencillas y tranquilas:
- Cambiar la ropa sin tener que levantarse y sentarse una y otra vez
- El cuidado de la continencia, con espacio para trabajar desde el lado
- Revisar la piel de la espalda y las piernas, donde de otro modo cuesta ver
- Un verdadero descanso diurno, en lugar de dormitar erguido en posición sentada
Igualar la altura para traslados más suaves
En un modelo Hi-Lo como La Castellana, suba o baje todo el sillón hasta que el asiento plano quede a la misma altura que la cama. Un deslizamiento lateral entre dos superficies a la misma altura exige mucho menos a todos que levantar hacia arriba y por encima. Pida al terapeuta ocupacional o al fisioterapeuta que confirme el método de traslado más seguro para la persona y que le asesore sobre cualquier sábana deslizante o ayuda técnica.
Cuándo basta con un sillón más sencillo
No todo el mundo necesita la posición camilla. Si la persona se traslada con facilidad y busca sobre todo un asiento cómodo con una reclinación suave, quizá lo más sensato sea un simple sillón elevador y reclinable, además de más llevadero para el presupuesto. La posición plana cobra sentido cuando el cuidado regular con acceso lateral o los traslados a la altura de la cama forman parte de la rutina diaria.
Antes de decidir
Sollevita ofrece una comprobación de idoneidad gratuita antes de cualquier presupuesto: alguien repasa con usted la rutina diaria de la persona, los traslados y la habitación, para que la recomendación se ajuste al uso real y no a una ficha técnica. No cuesta nada y a menudo aclara si la posición camilla merece realmente la pena.
