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Guía

¿Qué es un sillón Hi-Lo y quién lo necesita realmente?

Un sillón Hi-Lo sube y baja para ajustar la altura de transferencia y la altura de trabajo del cuidador. Descubra quién lo necesita realmente en casa.

¿Qué es un sillón Hi-Lo y quién lo necesita realmente?
Haga comprobar esta situación Con una descripción breve basta. Iniciar solicitud
  • Primero la necesidad diaria de cuidado; el diagnóstico o la categoría de producto, después.
  • La idoneidad se comprueba antes del presupuesto o de la configuración final.
  • Sollevita no sustituye la valoración médica o profesional.

Qué hace realmente una silla Hi-Lo

Una silla Hi-Lo se apoya sobre una base motorizada que sube y baja todo el asiento, manteniéndolo nivelado, con solo pulsar un botón. De ese único movimiento surgen dos funciones cotidianas. Elevada a la altura de la cama o de la silla de ruedas, queda alineada para una transferencia lateral, sin caídas ni ascensos incómodos. Subida aún más, coloca a la persona a una altura de trabajo cómoda para quien la ayuda. Bajada del todo, los pies descansan planos en el suelo para sentarse con normalidad.

No solo para quienes no pueden ponerse de pie

Es fácil suponer que una Hi-Lo es para alguien que no puede mantenerse de pie en absoluto. En la práctica, elevar un poco el asiento facilita mucho ponerse de pie y permite que la persona siga usando la fuerza que aún conserva, en lugar de hacerlo todo por ella. Incluso cuando ponerse de pie no es el problema, cualquier hogar gana con un cuidador que pueda trabajar a una altura sensata en vez de encorvarse sobre una silla baja.

En qué se diferencia de un sillón elevador reclinable

Estas dos sillas resuelven problemas distintos, y los nombres se confunden. Un sillón elevador reclinable inclina el asiento hacia delante y levanta suavemente a la persona hasta ponerla de pie, algo útil cuando lo difícil es la última fase de incorporarse. Una Hi-Lo eleva el asiento en línea recta manteniéndolo plano, de modo que puede alcanzar una cama o una silla de ruedas y colocar a la persona a la altura del cuidador. Si la dificultad se reduce a levantarse de la silla, quizá baste con un sillón elevador.

Quién suele beneficiarse más

Algunas situaciones hacen evidente la diferencia:

  • Personas que se mueven entre la cama, la silla y la silla de ruedas varias veces al día, donde cada transferencia a una altura equivocada añade esfuerzo.
  • Hogares con un familiar, cónyuge o pariente que cuida de forma directa a diario y necesita proteger su propia espalda.
  • Cualquiera cuyas necesidades estén cambiando, donde un asiento que se ajusta hoy evita tener que volver a comprar dentro de seis meses.

Afecciones como el párkinson, un ictus o la ELA suelen dar lugar a estas situaciones, pero la elección correcta depende del cuadro completo. Deje que el equipo de cuidados, el terapeuta ocupacional o el fisioterapeuta opinen sobre la colocación y las transferencias.

Cuándo basta con una silla más sencilla

Aquí conviene ser honesto. Si la persona se levanta sin ayuda, se sienta cómodamente y no tiene a nadie inclinándose sobre ella para cuidarla, una silla estándar o un sillón elevador bien ajustados quizá cubran todo lo que necesita. Una Hi-Lo se gana su sitio cuando las transferencias o la altura para el cuidador son problemas reales que se repiten a diario, no como una mejora por defecto.

Preguntas que conviene responder primero

Antes de decidir, anote con qué frecuencia se producen las transferencias cada día, si ayuda un cuidador y cuánto mide, qué alturas debe alcanzar la silla —cama, silla de ruedas, suelo— y cómo se las arregla ahora la persona para ponerse de pie. Esas pocas notas convierten un vago «podría ayudar» en un sí o un no claros, y le dan al proveedor algo concreto con lo que trabajar.

Pruébela antes de comprometerse

La forma más segura de saberlo es ver la silla ajustada a la persona y a la estancia. Sollevita ofrece una comprobación de adaptación gratuita y sin compromiso antes de cualquier presupuesto, para que primero pueda confirmar que las alturas, la transferencia y la posición de sentado cotidiana funcionan para su hogar.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo importa esto?

Qué es un sillón Hi-Lo y quién lo necesita realmente importa cuando cambia realmente la rutina diaria de cuidado. La comprobación de idoneidad decide si es un aspecto central de la recomendación o solo un detalle secundario.

¿Puede ser Sollevita más de lo necesario en este caso?

Sí. Sollevita puede ser más de lo necesario cuando basta con un sillón elevador más sencillo, un reclinable estándar o una función de confort básica. Por eso la idoneidad se comprueba antes del presupuesto.

¿Es un sillón Hi-Lo solo para personas que no pueden sostenerse de pie en absoluto?

No. Para las personas que aún pueden ponerse de pie con esfuerzo, elevar el asiento facilita mucho el levantarse, así que la función apoya la capacidad que se conserva en lugar de sustituirla. Y todo usuario se beneficia de que el cuidador pueda trabajar a una altura cómoda.

¿En qué se diferencia el Hi-Lo de la elevación de un sillón elevador?

Un sillón elevador inclina el asiento hacia delante para ayudar a la persona a salir del sillón y ponerse de pie. Un sillón Hi-Lo eleva todo el asiento, manteniéndolo a nivel, para igualarlo a una cama o una silla de ruedas en las transferencias y llevar a la persona a la altura del cuidador. Resuelven problemas distintos.

¿Quién suele obtener el mayor beneficio de un sillón Hi-Lo?

Las personas que se transfieren entre la cama, el sillón y la silla de ruedas varias veces al día, los hogares donde un familiar presta cuidado directo, y cualquiera cuyas necesidades estén cambiando. Si las transferencias son la parte más difícil de su día, el Hi-Lo suele ser la función que lo cambia.

Siguiente paso

¿Encaja Sollevita realmente en esta situación de cuidado?

No espere a después de la compra. Las medidas corporales, las necesidades de transferencia, la habitación, el ancho de la puerta y el cuidado cotidiano se comprueban primero.

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Recomendación honesta
  1. Envíe la información básicaPara quién es el sillón, la habitación y cómo se realizan hoy las transferencias.
  2. Comprobamos la idoneidadUna respuesta honesta en un plazo de 24 horas, incluso cuando un sillón más sencillo es suficiente.
  3. Siguiente paso claroSi Sollevita encaja, recibirá una propuesta de configuración y un rango de precios.

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