Elegir un sillón para enfermedades neuromusculares significa partir de la pérdida de fuerza y de la dificultad para corregir la postura o realizar las transferencias de forma autónoma.
Valorar Sollevita en distrofias, miopatías, atrofias musculares o neuropatías graves significa buscar una solución práctica para sentarse, descansar, recibir asistencia y afrontar posibles cambios con el tiempo.
En breve
- Un sillón para enfermedades neuromusculares debe sostener el asiento, la cabeza, las piernas y las transferencias sin prometer resultados médicos.
- Sollevita incluye cama 180°, función camilla, elevación vertical, Push Head y reposabrazos extraíbles.
- La pérdida de fuerza hace importante valorar el trabajo del cuidador y la altura de asistencia.
- El asiento de 52 o 63 cm, la profundidad y una capacidad de carga de hasta 350 kg deben elegirse según la persona.
- La estructura modular y desenfundable cuenta cuando el uso es diario y prolongado.
Pérdida de fuerza: el sillón debe colaborar
Levantarse, desplazarse o corregir la postura puede volverse difícil cuando la fuerza muscular disminuye. Un sillón genérico obliga a menudo a la persona o al cuidador a compensar manualmente.
Usar el sillón asistencial Sollevita permite crear posiciones intermedias con motores independientes. El valor es práctico: menos improvisaciones y más posibilidades de adaptar el sillón a la situación del momento.
Transferencias y función camilla
Pasar de la cama al sillón puede convertirse en uno de los momentos más delicados. La función camilla y la cama 180° pueden crear una superficie extendida y más accesible, que debe valorarse con el espacio real de la habitación.
Liberar el lado con el reposabrazos extraíble y removible puede ayudar en el paso lateral. La elevación vertical puede contribuir a alinear mejor los planos y a hacer más cómodo el trabajo del cuidador.
Control de la cabeza y posturas prolongadas
Sostener la cabeza puede volverse importante cuando la persona tiene dificultad para mantener una posición estable. El Push Head motorizado permite una regulación más precisa del reposacabezas.
Cambiar la posición a lo largo del día puede favorecer el confort. Zero Gravity, la cama 180° y la extensión del reposapiés permiten alternar posiciones sin desplazar continuamente a la persona.
Materiales y personalización
Configurar el asiento evita tratar cuerpos distintos como si fueran iguales. Sollevita puede valorarse con asiento de 52 o 63 cm, profundidad personalizada, capacidades de carga de 180 hasta 350 kg y 5 o 6 motores independientes.
Usar un sillón muchas horas hace esenciales la triple capa de acolchado, los muelles ensacados, los tejidos desmanchables y lavables, la total desenfundabilidad y los bordes antideshilachado.
Preguntas frecuentes
¿Sollevita es adecuada para todas las enfermedades neuromusculares?
No. Debe valorarse caso por caso, según la fuerza residual, la postura, las transferencias, las horas sentado y la presencia de un cuidador.
¿La función camilla sustituye a otras ayudas técnicas?
No de forma automática. Puede ayudar en algunos pasos, pero las ayudas técnicas y los procedimientos debe valorarlos quien atiende a la persona.
¿Por qué es útil el Push Head?
Puede ayudar a encontrar un apoyo más preciso de la cabeza cuando la persona tiene dificultad para mantener la posición.
¿La capacidad de carga es importante aunque la persona no tenga sobrepeso?
Sí, porque la capacidad de carga y los motores indican también robustez y coherencia con un uso intensivo, no solo un peso elevado.
¿El sillón es personalizable?
Sí. La anchura, la profundidad, la capacidad de carga y la configuración se valoran según la persona y su rutina.
Para enfermedades neuromusculares, describe la pérdida de fuerza, la postura, las transferencias, las horas sentado y el cuidador. Sollevita debe valorarse como un apoyo práctico y personalizado, no como una respuesta igual para cada diagnóstico.
Enlaces útiles
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