Sillón asistencial elevador premium

Transferencia cama-sillón: 7 grupos de medidas que tomar en casa

Antes de elegir un sillón con ayuda para levantarse y funciones para los cuidados diarios, conviene comprobar todo el recorrido: entrada, habitaciones, cama, mesa y recarga. La guía organiza siete grupos de medidas y fotografías, y distingue los espacios de la entrega de los necesarios con el sillón montado. Ayuda a reunir datos sin inventar distancias mínimas y a reconocer cuándo un asesoramiento a distancia debe completarse con una comprobación en el propio domicilio.

Transferencia cama-sillón: 7 grupos de medidas que tomar en casa
La elección correcta empieza con una conversación Escribe al equipo Sollevita

Las medidas para la transferencia cama-sillón no se limitan a la altura de las dos superficies. Antes de valorar una solución hay que entender cómo entra en casa, dónde se abre, qué lado de la cama queda accesible y dónde trabajan las personas que cuidan. Esta guía reúne siete grupos de medidas y comprobaciones: sirven para preparar un asesoramiento concreto, no para decidir por tu cuenta una técnica de transferencia ni la compatibilidad con cualquier ayuda técnica.

En resumen

Hay que medir la casa pensando tanto en la entrega como en los desplazamientos diarios: entrar con el sillón desmontado no significa poder pasar por todas partes con el producto montado. Puertas, recodos, altura de la cama, espacio lateral, mesa y recarga deben aparecer en el mismo plano. Las fotografías y las medidas preparan la conversación con el equipo Sollevita; si un paso sigue siendo dudoso, hace falta una comprobación adecuada antes de utilizarlo con la persona.

Antes de medir: describe el recorrido que de verdad vas a necesitar

Imagina un día normal, no una demostración con la casa completamente vacía. ¿La persona descansa en el salón, la acompañan a la mesa o utiliza el sillón solo junto a la cama? ¿La silla de ruedas sigue siendo la solución para cambiar de habitación? Son respuestas que evitan medir recorridos innecesarios y descuidar el que se usa cada noche.

Dibuja un plano sencillo con puertas, cama, mesa, sillón y los puntos donde se dejan las demás ayudas técnicas. Añade dos líneas distintas: una para la entrada del producto durante la entrega y otra para los desplazamientos previstos después del montaje. Indica quién acompañará a la persona y qué muebles se quedan normalmente en su sitio.

El INRS, en sus recursos franceses sobre la atención domiciliaria, incluye entre las dificultades relevantes los entornos abarrotados, los espacios insuficientes y las ayudas técnicas no adecuadas a la situación. Por eso el producto debe integrarse en la organización de la casa, no valorarse de forma aislada. [1]

Los siete grupos siguientes ayudan a reunir la información con orden. Algunos requieren varias dimensiones: en un recodo, por ejemplo, hacen falta el espacio antes del giro y el disponible después.

1. Entrada, escaleras y ascensor: el recorrido de la entrega

Empieza por el punto donde se descargará el sillón y llega hasta la habitación donde se va a utilizar. Anota escalones, escaleras, rellanos, puertas intermedias y si hay ascensor. En este último caso hacen falta tanto el ancho libre de paso de la puerta como las dimensiones interiores de la cabina: una puerta amplia no garantiza espacio suficiente para entrar y orientar los módulos.

Fotografía también los giros entre la puerta y el pasillo. Un mueble fijado a la pared, una barandilla o un radiador pueden dificultar la rotación aunque dejen una anchura aparentemente suficiente. Señala lo que se puede mover antes de la entrega y lo que no.

Sollevita tiene una construcción modular, con elementos separables que facilitan la entrada. Es una ventaja que hay que comprobar con el equipo Sollevita a partir de las dimensiones reales de los módulos: no permite dar por hecho que el producto pase por cualquier sitio. Los detalles de la entrega y la asistencia técnica de Sollevita deben acordarse antes de organizar la llegada. [2]

2. Puertas y pasillos: mide el paso libre

Abre la hoja de la puerta tal como estará durante el paso y mide el hueco realmente disponible. Ten en cuenta manillas, topes, muebles, protecciones en los marcos y puertas que no se abren del todo. Anota el punto más estrecho, no la anchura media del pasillo.

Una fotografía frontal y otra lateral ayudan a interpretar el dato. Indica la posición del metro y la unidad de medida; evita las imágenes en perspectiva en las que un paso parece más ancho. Si no puedes tomar una medida con seguridad, déjala como dato pendiente de comprobar.

Para el desplazamiento diario cuenta el espacio que ocupa el sillón montado en la configuración prevista en el manual. No planifiques retirar el respaldo con la persona sentada para cruzar una puerta. La modularidad pensada para la entrega no es una solución que se pueda improvisar durante el uso.

3. Recodos, umbrales y suelo: no basta con entrar en línea recta

Marca los giros y el espacio disponible antes y después de cada puerta. Un sillón que atraviesa un hueco en línea recta puede no conseguir girar enseguida hacia el pasillo. No deduzcas el radio de maniobra a partir de una fotografía: pide las dimensiones de la configuración elegida y cómo debe desplazarse.

Anota umbrales, desniveles, alfombras sueltas y cambios de superficie. No existe un umbral que, en general, cualquier base con ruedas pueda superar con cualquier persona. La comprobación debe tener en cuenta el producto, el recorrido, la carga y quién lo desplaza, según las instrucciones aplicables.

La base con ruedas para desplazamiento manual de Sollevita permite pequeños traslados en interiores con la persona sentada, por recorridos compatibles. No es un sistema autopropulsado y no convierte el sillón en una silla de ruedas para exteriores. La batería alimenta los motores de los ajustes: eso no significa que las ruedas tengan tracción eléctrica. [2]

Planifica también dónde parar para abrir una puerta, sin dejar la ayuda técnica atravesada en un paso. El recorrido debe comprobarse antes, no sentando a la persona en el sillón para descubrir si una maniobra es posible.

4. Cama y espacio lateral: prepara los datos para colocar el sillón al lado

Mide la altura de la superficie superior del colchón con la cama en su posición de uso habitual. Especifica si la medida se tomó sin carga y si hay sobrecolchones o superficies especiales. No traslades a la persona solo para obtener una medida: las posibles observaciones con carga deben recogerse durante la rutina ya prevista y con el apoyo habitual.

Dibuja el espacio que ocupa realmente la cama, incluidas barandillas, mandos, base y accesorios. Mide el espacio lateral disponible y fotografía lo que podría interferir con el acercamiento. El lado aparentemente más despejado no es automáticamente el adecuado para la transferencia: la elección debe ser coherente con las indicaciones de quien hace el seguimiento de la persona.

Sollevita combina la posición completamente tumbada (180°), la elevación vertical de todo el sillón y el panel lateral completamente extraíble. Estas funciones permiten preparar una superficie que puede colocarse junto a la cama, pero el rango de regulación real debe compararse con esa cama concreta y con las superficies utilizadas. No basta con saber que ambos son regulables. [2]

Si hay una grúa de traslado, recopila el modelo y la documentación y señala por dónde pasa su base. Aquí interesa el espacio en la habitación; la compatibilidad entre base, brazo, arnés y sillón requiere una comprobación específica. No tomes la mera coincidencia de las alturas como autorización para la transferencia.

5. Salón: mide también el sillón abierto

La silueta del sillón cerrado describe solo una de sus posiciones. Pide las dimensiones de la configuración que has encargado en posición relax, con el reposapiés extendido, con la basculación del conjunto asiento-respaldo y en posición completamente tumbada. El margen respecto a las paredes debe respetar las instrucciones del producto, no una distancia genérica encontrada en internet.

Fíjate en lo que hay delante, detrás, debajo y a los lados. Una mesita puede no tocar el sillón cuando está parado, pero interferir cuando sube, se reclina o abre el reposapiés. También el paso de quien cuida debe quedar libre, sin tener que mover muebles mientras la persona espera.

Marca en el plano una zona que debe quedar libre para los ajustes y otra distinta para los objetos que hay que tener al alcance. El mando, el teléfono y el agua pueden estar cerca, pero no deben ocupar la trayectoria del mecanismo. Comprueba además que la posición elegida no bloquee la apertura de la puerta ni el recorrido habitual hacia otra habitación.

6. Mesa: comprueba lo que hay bajo el tablero, no solo la altura

Mide la altura del tablero, el espacio libre debajo, la distancia entre las patas y si hay cajones o travesaños. La superficie superior puede estar a la altura deseada mientras un elemento bajo la mesa impide que las rodillas o la estructura del sillón se acerquen.

La parte superior del reposabrazos extraíble reduce el volumen que dificulta el acercamiento a algunas mesas. Es una función distinta de retirar todo el panel lateral para una transferencia lateral. La altura regulable puede ayudar a encontrar una relación más cómoda con el tablero, pero no salva un obstáculo rígido ni garantiza por sí sola un apoyo adecuado de los pies. [2]

Antes de cualquier ajuste cerca de la mesa, comprueba el espacio para piernas, manos y piezas móviles. No acciones el sillón contra la parte inferior del tablero para buscar la posición. A la mesa hay que llegar por un recorrido ya comprobado, y el sillón debe estabilizarse según las instrucciones antes de la actividad.

7. Enchufe y recarga: organiza las conexiones

Marca el enchufe, la posición de la fuente de alimentación y el recorrido del cable. Comprueba que ningún tramo cruce la zona de paso, quede bajo una alfombra o pueda quedar aplastado por el sillón. Si hay que modificar la instalación eléctrica, recurre a un profesional cualificado.

La batería de litio permite accionar los ajustes sin una conexión continua al enchufe. Aun así, hace falta un punto de recarga accesible y una gestión conforme a las instrucciones. No estimes la autonomía, la frecuencia de recarga ni los movimientos restantes a partir de datos referidos a otra batería. [2]

Acuerda quién se encarga de la recarga y dónde guardar los cables durante los desplazamientos. Una solución que solo funciona cuando está presente un familiar concreto puede requerir una organización más clara para los demás momentos del día.

La ficha de la casa: qué enviar y qué falta todavía

Rellena una fila por cada grupo. Para las medidas utiliza siempre la misma unidad e indica desde dónde hasta dónde has medido. La ficha siguiente es una herramienta de organización, no una comprobación técnica o clínica ya realizada.

Grupo Datos e imágenes que reunir Punto que aclarar
Entrega Escaleras, cabina del ascensor, puerta y giros Dimensiones de los módulos y forma de entrada
Zonas de paso Ancho libre de las puertas y punto más estrecho Paso de la configuración montada
Recorrido Recodos, umbrales, suelos y paradas Desplazamiento previsto en el manual
Cama Altura del colchón, accesorios y espacio lateral Colocación junto a la cama y ayudas técnicas ya utilizadas
Salón Plano con muebles y zonas libres Dimensiones en las posiciones necesarias
Mesa Tablero, espacio bajo el tablero, travesaños y patas Acercamiento, apoyos y espacio para el cuerpo
Recarga Enchufe, fuente de alimentación y recorrido de los cables Conexiones accesibles sin interferencias

Añade la estatura y el peso de la persona, el asiento que utiliza actualmente y las principales dificultades. Sollevita ofrece anchuras de asiento de 52 o 63 cm y tres profundidades disponibles: son medidas del asiento, no de las dimensiones exteriores. La configuración de alta capacidad admite un peso máximo del usuario de 340 kg; este dato no permite deducir dimensiones, maniobrabilidad ni si el espacio es adecuado. [2]

La persona va antes que el espacio disponible. Elegir un asiento inadecuado solo porque cabe mejor en la habitación no resuelve el problema. En los casos de movilidad reducida y cuidados diarios conviene valorar a la vez el cuerpo, las actividades, las ayudas técnicas y el entorno.

Cuando las fotografías no bastan

Un paso estrecho, un recodo difícil o varias ayudas técnicas en el mismo dormitorio pueden requerir una visita al domicilio o la intervención del profesional que se ocupa de las transferencias. Las imágenes sirven para formular preguntas precisas, no para prometer a distancia que cada movimiento será posible.

Evita sobre todo tres atajos: considerar accesible una habitación porque la puerta es ancha, usar una altura de la cama sin indicar su configuración y pensar que la batería elimina cualquier gestión de las conexiones. Deja visibles también los datos que faltan: «pendiente de comprobar» es más útil que una cifra estimada.

Preguntas frecuentes

¿Qué medidas hacen falta para la transferencia cama-sillón?

Hacen falta la altura de las superficies y los espacios necesarios para el acercamiento, las ayudas técnicas y las personas que cuidan. También hay que tener en cuenta el recorrido, la configuración de la cama y las dimensiones del sillón. Una sola altura no demuestra la compatibilidad.

¿La modularidad permite pasar por cualquier puerta?

No. Facilita la entrada durante la entrega, pero hay que comparar las dimensiones de los módulos con puertas, recodos y ascensor. En los desplazamientos diarios, en cambio, cuenta el sillón montado en la configuración permitida.

¿Cuánto espacio debo dejar detrás del respaldo?

Depende de las dimensiones declaradas para esa configuración y de las posiciones que se utilicen. Pide la medida con el respaldo, la basculación y el reposapiés en las condiciones previstas, respetando los márgenes indicados en las instrucciones.

¿Tengo que sentar a la persona en la cama para medir el colchón?

No, no organices una transferencia solo para tomar la medida. Mide la altura accesible e indica que se tomó sin carga y el tipo de superficie. Las posibles comprobaciones durante el uso habitual se acuerdan con quien cuida.

¿Una mesa alta permite siempre acercar Sollevita?

No. Hay que comprobar sobre todo la parte inferior del tablero, los travesaños, las patas y el espacio para las rodillas y la estructura del sillón. Extraer la parte superior del reposabrazos puede ayudar, pero no hace compatible cualquier mesa.

¿Las fotografías sustituyen una valoración en el domicilio?

No siempre. Son una base útil para el asesoramiento. Cuando los espacios, las transferencias o las ayudas técnicas siguen siendo dudosos, hace falta una comprobación más exhaustiva antes de confirmar la organización de la habitación.

Fuentes y referencias

[1] INRS (Instituto Nacional de Investigación y Seguridad) · Francia. Cuidados a domicilio (en francés). Consultado el 9 de septiembre de 2026.

[2] Sollevita · La Castellana. Sillón asistencial elevador Sollevita. Consultado el 9 de septiembre de 2026.

Las fuentes sanitarias respaldan los principios citados, no una recomendación de Sollevita. Las características del producto son información del fabricante; las fichas prácticas son elaboraciones editoriales, no pruebas clínicas.

El siguiente paso: compara el plano con el producto

Reúne la ficha de los siete grupos, un plano sencillo y las fotografías de los puntos críticos. Compara este material con las funciones y medidas del sillón asistencial elevador Sollevita y revísalo con el equipo Sollevita: el objetivo es entender dónde puede entrar el producto y funcionar de verdad en el día a día, antes de la entrega.

Cómo funciona el asesoramiento

Los 3 pasos para definir tu Sollevita perfecto

Sollevita nace ya completo para los cuidados en casa. Nuestra tarea es entender si puede responder a tus necesidades y acompañarte con claridad antes, durante y después de la entrega.

1

Cuéntanos sobre ti

Cuéntanos tus necesidades o las de la persona que utilizará Sollevita. La estatura, el peso, las horas que pasa en el sillón, el nivel de autonomía y las necesidades diarias nos ayudan a entender cómo se utilizará el producto cada día.

2

Valoramos juntos si Sollevita es adecuado para ti

El equipo Sollevita escucha tus necesidades, aclara cada función y valora las medidas, la capacidad de carga y el modo de uso. Te explicamos con precisión si Sollevita puede responder a las necesidades de la persona y de su día a día, y de qué manera.

3

Entrega y asistencia técnica

Organizamos la entrega y la explicación completa del producto, para que conozcas y utilices correctamente todas las funciones de Sollevita. Después de la compra, el equipo Sollevita sigue siendo tu referencia directa para la garantía, los recambios, los tutoriales, las videollamadas y la asistencia técnica a lo largo del tiempo.

Siguiente paso

La elección correcta empieza con una conversación

Para una elección tan importante, habla con quien fabrica el sillón. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.

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