Medir la grúa de paciente antes que el sillón evita una de las incompatibilidades más costosas: descubrir tras la entrega que las patas de la base no pasan, que el brazo no alcanza el punto previsto o que el cuidador no tiene espacio para girar.
Colocar Sollevita junto a la cama requiere más que la misma altura. Hacen falta un lado libre, una superficie accesible, un recorrido para la grúa, espacio para el asistente y un procedimiento coherente con el arnés y con las capacidades de la persona.
Verificar la compatibilidad no significa afirmar que Sollevita sustituye a la grúa de paciente. En algunos casos el sillón puede facilitar el acceso o la alineación; en otros la grúa sigue siendo el elemento central y el sillón simplemente no debe estorbarla.
En resumen
- La marca y el modelo de la grúa de paciente son imprescindibles: las medidas y las geometrías cambian mucho entre sistemas móviles, de techo y otros dispositivos.
- La base debe poder entrar o acercarse sin chocar con el chasis, las patas, los reposabrazos o las partes mecánicas.
- La altura del colchón y la cota del sillón deben medirse bajo carga, no solo en vacío.
- El lateral extraíble y la posición tumbada pueden crear acceso, pero no hacen universal el uso del arnés.
- Una prueba con el modelo real y el plan de asistencia es preferible a cualquier compatibilidad declarada en abstracto.
Primera pregunta: qué grúa de paciente ya está presente
Identificar la marca y el modelo evita trabajar con medidas aproximadas. Dos grúas móviles pueden tener bases, ruedas, brazos y radios de giro muy distintos aunque parezcan similares en una fotografía.
Distinguir una grúa móvil de un sistema de techo cambia por completo el proyecto. La móvil requiere espacio en el suelo y una base que se abra o se acerque; el sistema de techo requiere cobertura del raíl, punto de agarre y libertad por encima del sillón.
Registrar el tipo y la talla del arnés es igual de importante. El acceso para colocarlo o retirarlo depende de la postura de la persona, del control del tronco y de la configuración del sillón.
Preguntar por el plan de uso existente evita improvisar. HSE indica que la valoración debería especificar la grúa, el arnés, la configuración, los dispositivos de seguridad, el número de asistentes y la información individual.
Las cotas que hay que medir en la grúa
Medir la anchura mínima y máxima de la base aclara si las patas pueden colocarse junto al sillón o a la cama. La medida debe tomarse en el punto realmente más ancho, incluyendo ruedas y protecciones.
Medir la altura de las patas de la base permite entender si pueden pasar por debajo de un elemento del sillón o si deben quedar en el exterior. No hay que dar por sentado que siempre existe espacio libre bajo la estructura.
Medir el alcance del brazo y la altura del gancho muestra si el arnés puede llegar a la persona sin llevar la grúa a una posición inestable o demasiado lejana.
Medir el espacio necesario para abrir la base evita que paredes, mesillas o muebles impidan la disposición prevista justo cuando la persona ya está en el arnés.
Las cotas que hay que medir en la cama y el sillón
Medir la altura del colchón con la compresión normal hace que el dato sea realista. Un colchón alto puede hundirse varios centímetros bajo el peso y modificar la relación con la superficie del sillón.
Medir la longitud del sillón en posición tumbada indica cuánto espacio le queda al cuidador y a la grúa. La habitación debe permitir la apertura sin bloquear la puerta, el armario o la vía de salida.
Medir el lado libre de la cama aclara si Sollevita puede colocarse a su lado sin mover cada vez la mesilla, la barandilla u otras ayudas. El lado elegido debe ser coherente también con la fuerza residual y con el plan de traslado.
Medir la cota máxima y mínima del elevación vertical permite entender si el sillón puede acercarse al plano previsto. La alineación es un facilitador, no una prueba suficiente de compatibilidad.
Ficha de compatibilidad: vista superior y lateral
Rellenar la ficha antes del presupuesto permite al equipo detectar datos que faltan sin pedir una demostración arriesgada. Las medidas deberían ir acompañadas de fotografías con el metro visible.
| Elemento | Dato necesario | Por qué importa | Prueba recomendada |
|---|---|---|---|
| Grúa de paciente | Marca, modelo, base cerrada/abierta, altura de las patas | Determina el acceso al suelo y el radio de maniobra | Foto frontal y lateral con metro |
| Brazo y gancho | Altura mínima/máxima y alcance | Determina si el arnés llega a la persona | Ficha técnica del fabricante |
| Arnés | Tipo, talla, forma de colocación | Modifica el acceso y el número de asistentes | Plan profesional ya en uso |
| Cama | Altura del colchón bajo carga, barandillas, lado libre | Define la colocación lateral y el espacio operativo | Foto del lado elegido |
| Sollevita | Dimensiones en posición tumbada, cotas verticales, lateral extraíble | Define el espacio, el acceso y la alineación | Esquema técnico de la configuración |
| Habitación | Anchura, profundidad, puerta, muebles, radio de giro | Verifica que el sistema pueda moverse de verdad | Plano simple a escala |
Cómo pueden colaborar Sollevita y la grúa de paciente
Ajustar la altura puede llevar el asiento o el plano tumbado a una cota más favorable para la llegada del arnés. La disposición debe probarse con el sistema real y no deducirse solo a partir de los centímetros.
Retirar el lateral puede aumentar el acceso lateral y reducir una barrera. Sin embargo, el sillón debe conservar la estabilidad prevista y el cuidador debe saber cuándo y cómo volver a colocar el componente.
Usar el tilt-in-space (basculación) puede, en algunos procedimientos evaluados, hacer más accesible la zona necesaria para el arnés. Esta posibilidad no debe generalizarse: depende de la postura, el control de la cabeza y las instrucciones del producto de apoyo.
Llevar Sollevita a posición tumbada puede facilitar la colocación lateral en pasos concretos. La posición no sustituye a una camilla sanitaria ni autoriza un traslado en bloque sin procedimiento.
Tres incompatibilidades frecuentes
Descubrir que la base no entra bajo el sillón o a su alrededor es la incompatibilidad más evidente. La solución puede ser una orientación distinta, otra grúa o un procedimiento diferente, no necesariamente una modificación improvisada del producto.
Descubrir que el brazo llega a la persona pero no permite un giro seguro es un problema de espacio, no de alcance. Las paredes y los muebles pueden dejar inutilizable un alcance teóricamente suficiente.
Descubrir que el arnés no puede colocarse en la posición disponible indica que la geometría por sí sola no basta. El control del tronco, el dolor, la piel y la forma de colocación requieren la opinión de quien atiende a la persona.
Caso propio: la foto que evita una entrega equivocada
Recibir una fotografía solo de la cama rara vez basta. Una secuencia útil muestra toda la pared, el lado libre, la grúa abierta, la puerta y el recorrido hasta la posición final del sillón.
Incluir un metro rígido en la foto reduce los errores de perspectiva. El equipo La Castellana puede superponer un esquema simplificado de las dimensiones de Sollevita y señalar los puntos que hay que verificar.
Confirmar por escrito que la valoración a distancia es preliminar mantiene la honestidad del proceso. Cuando los espacios son críticos o la maniobra es compleja, puede ser necesaria una visita o la participación del terapeuta ocupacional.
Comprobaciones que hay que repetir tras cada cambio del entorno
Mover la cama aunque sea unos pocos centímetros puede modificar el radio de apertura de la base y la posición del cuidador. Por tanto, cada cambio de mobiliario debe verificarse con la grúa vacía antes de implicar a la persona.
Sustituir el colchón o las barandillas puede cambiar la altura y el acceso lateral. La ficha de compatibilidad debe actualizarse cuando se modifica una superficie, porque el dato anterior podría dejar de ser válido.
Cambiar de arnés puede requerir puntos de acceso y posiciones diferentes. La compatibilidad no pertenece solo a la pareja sillón-grúa, sino a todo el sistema formado por la persona, el arnés, el entorno y los operadores.
Recargar y mantener ambos dispositivos evita que un procedimiento dependa de baterías descargadas o de componentes sin revisar. Los planes de asistencia deberían indicar también dónde se guardan el cargador, el arnés y los manuales.
Revalorar la maniobra tras un ingreso, un dolor nuevo o una variación del control del tronco es necesario incluso cuando las dimensiones no han cambiado. La geometría puede seguir siendo idéntica mientras las capacidades de la persona requieren un enfoque distinto.
Conservar fotografías, medidas y el nombre de los componentes en una única carpeta compartida ayuda a familiares, cuidadores y técnicos a hablar de la misma disposición y reduce el riesgo de decisiones basadas en recuerdos incompletos.
Cuándo hace falta una prueba conjunta
Solicitar una prueba conjunta es prudente cuando la grúa de paciente es imprescindible en cada traslado, cuando el espacio es mínimo o cuando la persona tiene un control postural reducido. La prueba debe prepararse, no improvisarse el día de la entrega.
Implicar a quien usa habitualmente la grúa permite verificar la secuencia, el número de asistentes y el acceso al arnés. Un familiar que no realiza la maniobra no puede sustituir la experiencia del operador real.
Documentar la configuración final con fotografías y una ficha hace que el procedimiento sea más coherente entre turnos y personas distintas, siempre respetando el plan profesional y las instrucciones de los dos dispositivos.
Siguiente paso
Envía la marca y el modelo de la grúa de paciente, las medidas de la base abierta y cerrada, la altura del colchón y fotografías de todo el lado de trabajo. El equipo Sollevita verificará las dimensiones e indicará cuándo hace falta una prueba conjunta. La verificación debe preceder a cualquier maniobra real.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Sollevita es compatible con todas las grúas de paciente?
No. La compatibilidad depende del modelo, la base, el brazo, el arnés, el espacio, la persona y el procedimiento.
¿Las patas de la grúa deben entrar bajo el sillón?
No siempre: algunos procedimientos prevén que queden en el exterior o a un lado. Debe verificarse con el modelo real y con quien haya definido el traslado.
¿El lateral extraíble basta para colocar el arnés?
No. Puede aumentar el acceso, pero la forma de colocación y la seguridad dependen del tipo de arnés y de las capacidades de la persona.
¿El tilt-in-space (basculación) ayuda a colocar el arnés?
Puede ser útil en algunos procedimientos evaluados, pero no es una regla universal y no debe usarse sin conocer sus efectos sobre la postura de la persona.
¿Puedo verificarlo todo con una videollamada?
Una videollamada puede orientar e identificar medidas que faltan. En los casos complejos puede ser necesaria una prueba conjunta o una valoración a domicilio.
¿Qué debo enviar antes de la consulta?
La marca y el modelo de la grúa, la ficha del arnés, las medidas de la base, la altura de la cama, fotografías del lado de trabajo y el plano de la habitación.




