La elevación vertical del sillón permite regular la altura de toda la estructura mientras la persona permanece sentada o tumbada. Puede ayudar a acercar el sillón a la altura de la cama y a hacer más cómodas actividades como el afeitado, el cuidado del cabello y la ayuda para vestirse. Para quien cuida, la ventaja concreta es poder trabajar más cerca de la persona, sin tener que adaptarse siempre a un asiento bajo. El ajuste se elige en función de la actividad, respetando los apoyos y el confort de quien está sentado.
En resumen
La elevación vertical regula la altura de todo el sillón mientras la persona sigue sentada o tumbada; la función de ayuda para levantarse, en cambio, la acompaña hacia la posición de pie. Para el afeitado, el cuidado del cabello, la ayuda para vestirse o los masajes compatibles, la altura debe valorarse junto con el espacio disponible para acercarse por los lados. Una demostración con las actividades reales aclara el beneficio para quien usa Sollevita y para quien cuida, incluida la vuelta a la posición habitual.
Ayuda para levantarse y elevación vertical responden a necesidades distintas
Un sillón que ayuda a levantarse no ofrece necesariamente la elevación vertical de todo el sillón. Con la función de ayuda para levantarse, la pelvis se acompaña hacia arriba y hacia delante, preparando el paso a la posición de pie. Con la elevación vertical, en cambio, sube o baja toda la estructura y se mantiene la configuración sentada o tumbada. Es una diferencia que conviene comprobar observando el movimiento, no solo mirando una fotografía de la posición final.
En Sollevita, esta posibilidad funciona junto con la posición completamente tumbada (180°) y el panel lateral completamente extraíble. La superficie extendida puede colocarse junto a la cama, buscando una altura compatible con el procedimiento de transferencia. Después, el mismo ajuste puede emplearse para llevar la cara o el tronco a una altura más cómoda durante el cuidado personal. Las funciones del sillón asistencial elevador Sollevita muestran estos usos dentro de un único producto. [3]
La altura adecuada para la transferencia no coincide necesariamente con la del afeitado. Por eso no existe una posición «alta» que pueda dejarse ajustada durante todo el día: cada actividad tiene su punto de acceso y una configuración de descanso posterior que hay que tener en cuenta.
Antes de subir el sillón, fíjate en dónde trabaja quien cuida
Una maquinilla cerca de la cara, una manga que colocar y una nuca a la que llegar requieren distancias distintas. Para preparar la prueba, describe el gesto que hoy resulta incómodo: «tengo que inclinarme para llegar a la cara» es más útil que «hace falta un sillón más alto».
Suva relaciona la movilización inteligente con el uso de ayudas técnicas, las capacidades de las que dispone la persona y la formación de quien cuida. El equipamiento debe integrarse en la organización del trabajo, no considerarse una solución aislada. [1]
En la práctica, fíjate en tres aspectos: el punto al que hay que llegar, el espacio para acercarse y el apoyo de la persona. Si una mesita ocupa el lado de trabajo, subir el sillón puede dejar al familiar igual de lejos. Si la cabeza pierde apoyo, una altura más cómoda para quien realiza la actividad no hace que la configuración sea adecuada.
Además, la persona que cuida no siempre es la misma a lo largo del día. El ajuste que funciona para un familiar alto podría no ser el más cómodo para otra persona: conviene explicar la función a quien vaya a usarla realmente, sin fijar una única altura como norma para todos.
Afeitado y cabello: acercar el punto de trabajo
Para el afeitado, también cuenta el apoyo de la cabeza
Durante el afeitado, la altura puede regularse para que la cara resulte más accesible. Sin embargo, la persona no debe mantener el cuello en una postura forzada para facilitar el gesto del familiar. Primero se busca un apoyo cómodo y después se comprueba si la altura permite trabajar de cerca.
El reposacabezas motorizado Push Head de Sollevita regula el apoyo de la cabeza y el cuello; no es un dispositivo de inmovilización. No es necesario quitar el panel lateral cuando bastan la altura y la posición del respaldo. Es preferible conservar los apoyos útiles que desmontar elementos sin una necesidad concreta. [3]
Para el cabello, valora el lado y la zona de la nuca
Peinar o cortar el pelo puede requerir un acceso distinto al del afeitado. Quien trabaja debe poder cambiar de posición alrededor del sillón sin inclinarse por encima de la persona. Los elementos extraíbles pueden ser útiles, siempre que la configuración siga siendo adecuada para el apoyo que se necesita.
El sillón eléctrico no se convierte en un puesto para lavar el pelo con agua corriente. Los líquidos, los utensilios y los productos deben manejarse según las instrucciones del producto y del tapizado. Prepara antes lo que necesitas y guarda los utensilios antes de accionar un nuevo movimiento.
Ayuda para vestirse y masajes: cuándo se necesitan el lado libre y la superficie extendida
Al vestir a la persona, una dificultad frecuente es llegar al lado opuesto para colocar bien una camiseta o una manga. Despejar el acceso puede permitir que quien cuida se acerque por el lado correspondiente, en lugar de trabajar con los brazos estirados. Aun así, la retirada del panel lateral debe valorarse si la persona necesita apoyos laterales.
En Sollevita, la parte superior del reposabrazos extraíble y el panel lateral completamente extraíble tienen finalidades distintas. La primera puede facilitar el acercamiento a la mesa; el segundo libera el lado del asiento para los cuidados y algunas transferencias. Ninguno de los dos autoriza a arrastrar la pelvis ni a sostener sin ayuda el peso de la persona. [3]
Para un masaje compatible, la posición completamente tumbada (180°) y la elevación vertical permiten llevar la superficie extendida a una altura más cómoda. Así, quien da el masaje puede valorar el acceso y la posición de trabajo sin tener que cambiar de superficie solo para disponer de una más alta.
No todos los tratamientos son compatibles: la posición de la persona, las presiones que se ejercen y la necesidad de apoyos deben ser valoradas por el profesional. Sollevita no debe considerarse una camilla de tratamiento profesional universal. También las cremas y los aceites deben ser compatibles con el tapizado elegido.
Una tabla para elegir qué probar
Esta ficha ayuda a preparar una demostración. No asigna alturas estándar ni describe técnicas de movilización: relaciona cada actividad con la característica que hay que comprobar.
| Actividad | Qué comprobar | Señal de una prueba útil |
|---|---|---|
| Afeitado y cuidado de la cara | Altura del asiento y apoyo de la cabeza | Se llega a la cara sin forzar el cuello de la persona |
| Peinado y corte de pelo | Acceso a la nuca y espacio alrededor del sillón | Quien trabaja puede acercarse al lado necesario |
| Ayuda para vestirse | Acceso lateral y apoyos que hay que mantener | Las prendas quedan al alcance sin inclinarse hacia el lado opuesto |
| Masaje compatible | Superficie extendida, altura y apoyos | El profesional comprueba que la posición de trabajo es adecuada |
| Actividades en la mesa | Espacio que ocupan los reposabrazos, hueco bajo el tablero y apoyos | La persona se acerca sin golpearse las rodillas ni chocar con la estructura |
| Transferencia cama-sillón | Altura, lado, ayudas técnicas y espacio de maniobra | La configuración es compatible con el procedimiento ya definido |
Para cada fila, añade quién realiza la actividad y qué obstáculo encuentra hoy. Una nota como «la mesilla bloquea el lado izquierdo» ya es una información útil: evita pedir solo a la mecánica que resuelva un problema de espacio.
En las transferencias cuenta la compatibilidad, no solo la altura
La elevación vertical puede reducir el desnivel entre superficies, pero también hay que tener en cuenta el acercamiento, el lado de acceso, el espacio para las ayudas técnicas y la vuelta desde el sillón a la cama. Una configuración cómoda en un solo sentido no describe toda la rutina.
La posición completamente tumbada (180°), la elevación vertical y el panel lateral extraíble son las características con las que Sollevita prepara la colocación junto a la cama. La capacidad de carga llega hasta 340 kg en la configuración específica; el asiento mide 52 o 63 cm de ancho, con tres profundidades disponibles. Estos datos no demuestran por sí solos la compatibilidad con una cama o una grúa de traslado concretas. [3]
Si ya está prevista una grúa, no hay que prescindir de ella porque el sillón alcance una altura favorable. Las tablas de transferencia, las sábanas deslizantes y las grúas cumplen funciones distintas y deben elegirse y utilizarse según la valoración de la persona y las instrucciones específicas. De hecho, Suva distingue las ayudas técnicas según la actividad, incluida la ayuda a la bipedestación frente a la transferencia con grúa. [4]
Durante la colocación junto a la cama, lo que cuenta es la configuración estable prevista en el manual. No deben improvisarse transferencias mientras el sillón pueda desplazarse sobre las ruedas.
Una prueba con tres actividades, sin poner a prueba la resistencia
Elige tres gestos habituales: por ejemplo, peinar, arreglar una manga y preparar el sillón junto a la cama. Para cada uno, describe la situación actual; no hace falta repetir una maniobra dolorosa o arriesgada para documentarla.
Antes de la demostración, prepara los objetos, despeja el lado necesario y acuerda quién manejará el mando. Durante la prueba, comprueba a la vez dos resultados: que la persona mantenga apoyos cómodos y que quien cuida consiga acercarse al punto de trabajo. Una altura mayor no es automáticamente la mejor.
Termina devolviendo el sillón a la configuración adecuada para la actividad siguiente y dejando de nuevo el mando al alcance. Este paso es tan importante como el ajuste inicial, sobre todo cuando se turnan varios familiares.
Ficha de observación para rellenar: actividad; dificultad actual; persona que cuida; ajuste probado; apoyos que hay que mantener; resultado percibido por ambos; duda que aclarar. Es una herramienta organizativa, no una valoración clínica o ergonómica validada.
Cuándo es útil la función y cuándo hace falta otra cosa
La elevación vertical merece atención cuando el trabajo se realiza a menudo en un asiento demasiado bajo, cuando hay que acercar la altura a la de la cama o cuando las actividades requieren acceder a distintas zonas del cuerpo. También puede ser útil para una persona autónoma que recibe un masaje compatible o que desea una superficie regulable para su cuidado personal.
En cambio, resulta insuficiente cuando quien cuida tiene que sostener gran parte del peso, cuando faltan apoyos adecuados o cuando el espacio no permite usar la ayuda técnica necesaria. El problema no se resuelve aumentando la altura ni quitando los dos paneles laterales.
Regular la altura puede reducir algunas flexiones del tronco y la necesidad de trabajar con los brazos estirados. Para quien cuida también siguen siendo importantes el acceso y la posibilidad de cambiar de posición: Suva llama la atención sobre las actividades estáticas prolongadas. Subir la superficie no elimina la necesidad de alternar las posturas. [2]
Medidas, limpieza y mando forman parte de la misma elección
En Sollevita, los ajustes los gestionan de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. El respaldo alto, el reposacabezas Push Head y el asiento con construcción de tres capas completan el apoyo; la elección de la profundidad sigue siendo esencial para no pedir a los motores que compensen un asiento desproporcionado. [3]
Gracias a que la funda exterior y el revestimiento interior son completamente extraíbles, se pueden retirar tanto el tapizado exterior como el que queda debajo. Los tejidos Raggio di Sole o Mons y la piel sintética requieren un cuidado acorde con sus respectivas instrucciones. Que sean fáciles de retirar no significa que cualquier detergente o desinfectante sea adecuado.
Para el asesoramiento bastan, al principio, la altura y el peso del usuario, las actividades prioritarias, las ayudas técnicas disponibles y fotografías del espacio. Para mostrar la posición de quien cuida puede ser suficiente una demostración con el sillón vacío. No es necesario exponer datos de salud ni repetir transferencias complejas para grabar un vídeo.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿La elevación vertical del sillón sirve también sin ponerse de pie?
Sí. Regula la altura de toda la estructura con la persona sentada o tumbada. Es precisamente esta característica la que la hace útil para colocar el sillón junto a la cama y en algunas tareas de cuidado, con independencia de que se use la función de ayuda para levantarse.
¿Tengo que quitar el panel lateral para afeitar?
No, no necesariamente. Pueden bastar la altura y el apoyo de la cabeza. El lateral solo debe despejarse cuando de verdad haga falta y cuando la persona conserve los apoyos necesarios. El Push Head regula el apoyo, no inmoviliza la cabeza.
¿Existe una altura correcta para todos los cuidadores?
No. Cambia según la estatura de quien cuida, la zona a la que hay que llegar y la posición del usuario. La prueba debe comprobar la comodidad de ambos, el acceso y la posibilidad de volver a la configuración habitual.
¿Puede el sillón sustituir a la grúa de traslado?
No automáticamente. La altura regulable y el lateral libre pueden facilitar la preparación de la transferencia, pero no sustituyen la ayuda técnica prevista para la persona. La compatibilidad debe comprobarse con la cama, la grúa y el personal implicado.
¿Se puede usar la superficie extendida para recibir un masaje?
Sí, para actividades compatibles valoradas por el profesional. La posición completamente tumbada (180°) y la elevación vertical ofrecen una superficie extendida a altura variable. Quedan por comprobar los apoyos, el acceso, el tipo de tratamiento y las instrucciones de uso: no equivale a cualquier camilla profesional.
¿Qué enviar al equipo Sollevita antes de la prueba?
Describe tres actividades, el lado que se utiliza, las medidas de la persona y las ayudas técnicas disponibles. Añade fotos del entorno y las dudas de quien cuida. Para empezar no hace falta grabar a la persona ni realizar maniobras que ya resultan difíciles.
Fuentes de referencia
[1] Suva (aseguradora suiza de accidentes), Movilización inteligente en las tareas de cuidado y asistencia (en italiano). Principios generales sobre ayudas técnicas, organización y formación. Abrir la fuente
[2] Suva, Esfuerzos estáticos (en italiano). Adaptación ergonómica de las actividades y alternancia de posturas. Abrir la fuente
[3] Sollevita, sillón asistencial elevador: datos técnicos, elevación vertical, acceso lateral y construcción. Abrir la fuente
[4] Suva, Movilización inteligente: disponer de ayudas técnicas adecuadas (en italiano). Los distintos cometidos de las ayudas técnicas y la necesidad de elegirlas en función de la actividad. Abrir la fuente
Empieza por las actividades de quien cuida
Identifica los gestos que hoy exigen más flexiones o un acceso difícil. En la sección Sollevita para las necesidades de movilidad y cuidados encontrarás el recorrido más cercano a tu situación; comparte con el equipo Sollevita la ficha rellenada para valorar la altura, los apoyos y los espacios en tu caso real.


