Sillón asistencial elevador premium

Alta dependencia: organizar las 24 horas entre tiempo sentado, descanso y cuidados

Cuando una persona necesita ayuda en muchas actividades, el sillón debe encajar en el día junto con la cama, la silla de ruedas y las demás ayudas técnicas. Esta guía propone un cronograma de las 24 horas para anotar comidas, descanso, cuidado personal, transferencias y necesidades nocturnas. Ayuda a aclarar quién interviene, qué traslados pueden evitarse y qué alternativas conviene mantener, sin imponer cuánto tiempo debe pasar sentada la persona ni convertir la rutina en un programa sanitario.

Alta dependencia: organizar las 24 horas entre tiempo sentado, descanso y cuidados
La elección correcta empieza con una conversación Escribe al equipo Sollevita

La alta dependencia supone una necesidad importante de ayuda en las actividades cotidianas. Por eso, un sillón con ayuda para levantarse y funciones para los cuidados diarios debe encajar en una jornada que incluye tiempo sentado, descanso, cuidado personal y transferencias, también durante la noche. Una tabla de las 24 horas ayuda a aclarar dónde está la persona, quién la cuida y qué alternativas hay disponibles. No impone los mismos horarios a todos: facilita organizar las ayudas según las indicaciones recibidas y las preferencias de la persona.

En resumen

En la alta dependencia, organizar el día significa tener en cuenta también la vuelta a la cama, los despertares y quién puede intervenir cuando falta el familiar habitual. Sollevita puede acompañar varias actividades, pero sin prescindir de las demás ayudas técnicas necesarias ni de los cambios de posición indicados. La tabla de las 24 horas reúne momentos, ayudas y alternativas reales: no fija un tiempo sentado igual para todos.

Antes del sillón, describe un día real

Cuando una persona necesita ayuda en muchas actividades, es fácil resumir la situación en una frase: «necesita ayuda para todo». Sin embargo, para elegir una ubicación útil hay que entrar en los detalles. El paso de la cama al asiento puede requerir una grúa de traslado, mientras que leer o conversar quizá no requiera una intervención continua. Son necesidades distintas, incluso en la misma persona.

Reconstruye el día anterior, incluyendo lo que ocurrió realmente. ¿Dónde desayunó? ¿Descansó en el salón o volvió al dormitorio? ¿Qué actividad obligó a mover muebles o a llamar a un segundo cuidador? Anota también las actividades que se deseaban pero se aplazaron: a menudo muestran el problema mejor que el simple recuento de los desplazamientos.

La Haute Autorité de Santé (HAS), la autoridad sanitaria francesa, recuerda la importancia de las expectativas de la persona a la hora de elaborar un proyecto personalizado. [1] Incluso una rutina doméstica debería partir de lo que el usuario considera importante, no solo de la organización de los familiares.

Para el panorama general de las necesidades, la sección dedicada a las personas mayores con pérdida de autonomía ayuda a distinguir las distintas formas de apoyo. Aquí, en cambio, profundizamos en cómo distribuirlas a lo largo del día.

Una tabla para organizar los cuidados en las 24 horas

La tabla ayuda a organizar los cuidados a lo largo del día, sin sustituir las indicaciones sanitarias. Las franjas indican momentos posibles: sustitúyelas por los horarios reales y por las actividades ya acordadas. En cada fila, anota quién está realmente disponible y la ayuda que, en su caso, aún falta por organizar.

Momento Actividad y ubicación real Ayuda y alternativa que anotar
Al despertar Primer aseo; permanencia en la cama o primera transferencia Persona presente, ayuda técnica prevista, solución si hay que aplazar la transferencia
Desayuno y mañana Desayuno, conversación, lectura o actividad habitual Apoyos necesarios; quién prepara y quién sigue disponible
Cuidado personal Afeitado, arreglo del pelo, vestirse u otras actividades acordadas Lugar adecuado, acceso lateral y cuidador con formación
Comida Lugar de la comida y acceso a la mesa Posición indicada, ayuda prevista, alternativa ya acordada
Tarde Descanso y actividades deseadas Posiciones toleradas, cambios previstos y posibilidad de volver a la cama
Final del día Cena, compañía, preparación para la noche Quién termina la jornada y quién se encarga del relevo
Noche y despertares Superficie para la noche, posibles necesidades y llamadas Persona de referencia localizable, ayudas técnicas accesibles y procedimiento habitual

No hace falta rellenar todas las casillas al primer intento. Un espacio en blanco ya es útil: «no sabemos quién podría ayudar por la noche» es un problema organizativo que hay que aclarar antes de la entrega, no un detalle que se resuelva con una función adicional.

Señala lo que cambia los fines de semana o los días sin ayuda externa. El cronograma no debe describir solo el día en que todo funciona mejor. Indica una fecha de revisión, para que los familiares reconozcan la versión vigente.

Comidas, postura sentada activa y descanso: necesidades distintas

El mismo sillón puede utilizarse para conversar, estar a la mesa y descansar. Eso no significa usar siempre la misma posición. Antes de cada comida hay que respetar las indicaciones ya recibidas sobre apoyos y ayuda; una configuración muy reclinada elegida para el relax no se traslada automáticamente al momento de comer.

En la postura sentada activa cuenta la relación entre pelvis, respaldo, pies y reposabrazos. Antes de recurrir a cojines añadidos para corregir continuamente la posición, conviene comprobar las medidas y los apoyos con quien lleva el seguimiento de la persona. Sollevita ofrece asientos de 52 o 63 cm de ancho y tres profundidades, que se eligen según las proporciones y el uso. [4]

En el descanso, la reclinación del respaldo y la basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) cumplen funciones diferentes: la primera modifica la inclinación del respaldo respecto al asiento; la segunda inclina a la vez asiento y respaldo. La posición completamente tumbada (180°) ofrece la posibilidad de descansar en posición tumbada, sin que sea obligatorio volver al dormitorio en cada pausa. [4]

El criterio útil es fijarse también en la vuelta a la posición anterior: quién maneja el mando, si la persona puede alcanzarlo y cómo comunica que quiere cambiar de posición. No hace falta llegar a la reclinación máxima para demostrar que una pausa ha sido eficaz.

Asocia las funciones de Sollevita a las actividades, sin llenar el día de ajustes

Sollevita integra de 5 a 8 motores independientes, en función de la capacidad de carga. Las funciones para el tiempo sentado, el descanso y los cuidados diarios permiten elegir las posiciones útiles para las distintas actividades: una postura sentada más activa, una pausa con las piernas apoyadas o el descanso tumbado. Quien utiliza el mando también debe saber cómo volver a la posición habitual. [4]

El asiento con construcción de tres capas combina base del asiento con muelles, cojín de muelles ensacados independientes y capa superior de confort, diseñados para favorecer una distribución equilibrada del peso y sostener la pelvis. El respaldo alto, el reposacabezas motorizado Push Head y el reposapiés completan los apoyos; las posiciones deben elegirse según las necesidades de la persona. [4]

Al afeitar, peinar o vestir a la persona, la elevación vertical de todo el sillón ajusta la altura con la persona sentada o tumbada. El panel lateral extraíble puede hacer más accesible el lado en el que se interviene. Es distinta de la función de ayuda para levantarse, que acompaña hacia la posición de pie: las dos funciones no resuelven el mismo problema. [4]

La batería de litio alimenta los motores; la base con ruedas para desplazamiento manual permite mover el sillón dentro de casa, guiado por quien cuida. No es la batería la que hace avanzar el sillón. Antes de tener en cuenta esta posibilidad en el cronograma, el recorrido y el modo de uso deben ser compatibles con el producto y con la persona.

Distinguir una transferencia necesaria de una evitable

Un traslado puede servir para cambiar de superficie o solo para cambiar de habitación. Esta diferencia ayuda a entender en qué casos un sillón con ruedas puede resultar práctico. Si la persona puede llegar al salón sin cambiar de asiento, quizá no sea necesario pasarla a otra silla solo para ese trayecto.

Eso no significa eliminar todos los desplazamientos del programa. La silla de ruedas puede seguir siendo necesaria para otros recorridos; la cama mantiene su papel para la noche, los cuidados o las superficies específicas. Los cambios de posición previstos para la persona también deben seguir en el plan.

Ejemplo ilustrativo, no un caso clínico: una familia querría acercar a la persona a la mesa para charlar después de comer. La ventaja que hay que comprobar es poder participar sin un cambio de asiento adicional. No se trata de demostrar que la persona pueda quedarse en el sillón hasta la noche.

Cuando, en cambio, hay que pasar de la cama al sillón, la altura regulable, la posición completamente tumbada (180°) y el acceso lateral pueden contribuir a preparar la transferencia. Suva, la aseguradora suiza de accidentes, subraya el papel de unas ayudas técnicas adecuadas y de la formación de quien cuida. [2] La elección del procedimiento y de las personas que lo llevan a cabo no se deduce solo del número de funciones del sillón.

La noche y los imprevistos no deben quedar fuera del plan

La rutina diurna puede parecer bien organizada y volverse frágil con el cambio de turno. Antes de volver a la cama hay que saber quién estará presente, dónde están las ayudas técnicas y cómo se atenderá una posible petición de ayuda posterior. No basta con anotar «noche: cama».

Lo mismo vale si el sillón no puede utilizarse temporalmente. Identifica una ubicación alternativa que ya sea adecuada y la persona de referencia a la que avisar. No significa organizar una transferencia distinta en caso de avería: significa no tener que improvisarla cuando surge un inconveniente.

La batería puede hacer que los ajustes estén disponibles sin conexión continua al enchufe, pero no permite dar por hecho una autonomía ilimitada. La carga y las comprobaciones siguen las instrucciones de la configuración entregada. Una persona que no puede manejar el mando debe poder pedir la ayuda prevista en su rutina.

El servicio de garantía y asistencia técnica de Sollevita incluye soporte, tutoriales, videollamadas y recambios. El contacto técnico ayuda con el uso del producto; en cambio, un cambio en el estado de salud debe comunicarse a los profesionales que atienden a la persona. Los dos caminos deben seguir siendo reconocibles también para el familiar que ayuda de forma ocasional.

Cuando el sillón no puede convertirse en el lugar principal

Cuando la persona no consigue cambiar de posición por sí misma, la forma y la frecuencia de la ayuda deben definirse con los profesionales que la atienden. En la tabla del día se recogen estas indicaciones, sin sustituirlas por intervalos estándar. [3]

Los cojines prescritos y las indicaciones para reducir la presión sobre determinadas zonas del cuerpo deben tenerse en cuenta antes de cambiar de asiento. La construcción de tres capas de Sollevita está pensada para distribuir el peso y dar soporte; los posibles apoyos específicos y los cambios de posición siguen formando parte del plan individual.

El dolor, los deslizamientos repetidos, un apoyo insuficiente de la cabeza o la dificultad para tolerar una posición requieren una nueva valoración. No deben compensarse aumentando indiscriminadamente la reclinación, prolongando el descanso o añadiendo apoyos al azar.

Una habitación sin espacio para maniobrar o la falta de la ayuda necesaria también pueden impedir un uso adecuado. El sillón puede formar parte de la solución, pero no puede sustituir la organización, la formación o la atención humana cuando hacen falta.

Cómo saber si la nueva rutina funciona de verdad

Una vez incorporado el sillón, compara el día con lo que habías anotado. ¿Participa la persona en las actividades que deseaba? ¿Saben los familiares qué ajuste utilizar? ¿Está organizada la vuelta a la cama también cuando cambia quien cuida?

No valores el resultado solo contando los minutos o las transferencias que se ahorran. Una transferencia menos, conseguida a costa de renunciar a la conversación en el salón, no supone necesariamente una mejora. También son útiles observaciones sencillas: «pide con menos frecuencia que le coloquen el mando» o «la mesa sigue quedando demasiado lejos».

Evita tres errores: dejar el cronograma igual cuando cambian las ayudas técnicas; tomar el silencio de la persona como señal de que está a gusto; prolongar el tiempo sentado porque la nueva organización resulta más cómoda para quien cuida. Si hay novedades, actualiza la ficha junto con las personas de referencia implicadas.

Preguntas frecuentes

¿Qué significa alta dependencia?

Describe una necesidad elevada de ayuda en las actividades cotidianas, que puede afectar a las transferencias, el cuidado personal, los cambios de posición y la presencia de alguien durante el descanso. La ayuda necesaria no es idéntica en todo momento: debe organizarse según las capacidades y las necesidades de la persona.

¿Cuántas horas al día puede permanecer sentada la persona?

No existe una cifra válida para todos. El tiempo sentado depende de las condiciones individuales, de los apoyos y de las indicaciones recibidas. El diario registra la duración real: no autoriza a aumentarla ni sustituye la valoración de quien lleva el seguimiento de la persona.

¿La posición completamente tumbada (180°) permite prescindir de la cama durante la noche?

No automáticamente. Ofrece una posibilidad de descanso tumbado, pero la cama puede seguir siendo necesaria para dormir, para los cuidados, para superficies específicas y para la gestión nocturna. En el cronograma hay que aclarar siempre dónde tiene lugar el descanso nocturno y quién interviene cuando hace falta.

¿La base con ruedas evita todas las transferencias entre el sillón y la silla de ruedas?

No. Puede evitar un cambio de asiento cuyo único fin sea un desplazamiento compatible dentro de casa. La silla de ruedas conserva sus propios cometidos. El recorrido y las instrucciones de uso deben comprobarse, sin confundir las ruedas con una función de desplazamiento autónomo.

Si cambian los familiares presentes, ¿tengo que cambiar toda la rutina?

No necesariamente, pero debes actualizar las responsabilidades y la disponibilidad. Quien toma el relevo debe conocer los mandos que se utilizan, las ayudas técnicas previstas y las personas de referencia. Una tabla fácil de entender ayuda a no confiar esta información solo a la memoria de una persona.

¿Qué información debo enviar al equipo Sollevita?

Un día completo, noche incluida, con actividades, ubicaciones, ayudas técnicas, ayuda disponible y deseos de la persona. Añade la estatura, el peso y las medidas pertinentes de la habitación. Comparte solo la información necesaria, evitando documentación sanitaria que no se haya pedido.

Fuentes de referencia

[1] Haute Autorité de Santé (Alta Autoridad Sanitaria de Francia, HAS). Las expectativas de la persona y el proyecto personalizado (en francés). 2008; página actualizada en 2018.

[2] Suva. Movilización inteligente en las tareas de cuidado y asistencia (en italiano). Página consultada el 8 de septiembre de 2026.

[3] Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG). Prevenir las úlceras por presión en el hospital (en francés). Actualización del 11 de febrero de 2026.

[4] Sollevita · La Castellana. Sillón asistencial elevador Sollevita. Información del fabricante, consultada el 8 de septiembre de 2026.

Las fuentes sanitarias respaldan los principios citados; no constituyen una recomendación de Sollevita. Las características técnicas son información del fabricante; la ficha práctica es una elaboración editorial.

Lleva al asesoramiento el día a día, no solo una lista de funciones

Rellena el cronograma con la persona y con quien la cuida, incluyendo también los pasos que aún quedan por aclarar. El equipo Sollevita podrá compararlo con las medidas, los espacios y las funciones del producto, para entender qué papel puede tener el sillón en la rutina real sin sustituir los demás apoyos necesarios.

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1

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2

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3

Entrega y asistencia técnica

Organizamos la entrega y la explicación completa del producto, para que conozcas y utilices correctamente todas las funciones de Sollevita. Después de la compra, el equipo Sollevita sigue siendo tu referencia directa para la garantía, los recambios, los tutoriales, las videollamadas y la asistencia técnica a lo largo del tiempo.

Siguiente paso

La elección correcta empieza con una conversación

Para una elección tan importante, habla con quien fabrica el sillón. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.

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