Un sillón con reposabrazos extraíbles puede responder a dos necesidades muy distintas: acercarse a la mesa sin cambiar de asiento y dejar libre el lateral para algunas transferencias. No se consiguen necesariamente quitando el mismo componente. En Sollevita, la parte superior del reposabrazos se puede extraer, mientras que retirar todo el panel lateral abre el acceso por ese lado. La elección depende de la actividad y de los apoyos que necesita la persona, no de la idea de que ocupar menos espacio sea siempre mejor. [1]
En resumen
Extraer la parte superior del reposabrazos puede facilitar el acercamiento a la mesa; retirar todo el panel lateral, en cambio, despeja el acceso lateral hacia la cama o la silla de ruedas. Son usos distintos, que hay que valorar junto con los apoyos, la altura y el espacio disponible. El reposabrazos completo sigue siendo un punto de referencia para los brazos y, cuando procede, para levantarse. Retirar el panel lateral prepara el paso, pero no determina la técnica de transferencia.
Tres configuraciones del reposabrazos, tres cometidos distintos
Cuando una ficha de producto hable de «reposabrazos extraíbles», pide que te enseñen qué parte se separa y cuál sigue montada. Quitar una funda, extraer un elemento acolchado y retirar todo un panel lateral no son operaciones equivalentes. La descripción debe corresponder al producto que se muestra y a la configuración propuesta.
En el caso de Sollevita, la comparación puede organizarse en tres situaciones. No es un orden de montaje que haya que seguir paso a paso, sino un mapa para entender qué configuración necesita cada actividad concreta. Las piezas se retiran y se vuelven a montar siempre según las instrucciones del sillón. [1]
| Configuración | Cometido principal | Qué queda por comprobar |
|---|---|---|
| Reposabrazos completo | Apoyo de brazos y manos al estar sentado y durante los movimientos permitidos | Altura, alcance y necesidad de sostén de la persona |
| Parte superior extraída | Reducir el volumen al acercarse a la mesa | Parte inferior del tablero, rodillas, apoyo de los pies y soportes que siguen siendo necesarios |
| Panel lateral retirado por completo | Despejar el acceso lateral hacia la cama o la silla de ruedas | Estabilidad de la persona, alturas, ayudas técnicas y plan de transferencia |
La base con ruedas para desplazamiento manual no es una cuarta configuración del reposabrazos. Sirve para mover el sillón; el elemento lateral se gestiona según la actividad y las instrucciones. Esta distinción evita asociar automáticamente «ruedas en uso» y «reposabrazos quitado».
El reposabrazos completo no es un estorbo que haya que eliminar siempre
Para quien lee, descansa o usa el mando, el reposabrazos es ante todo una superficie de apoyo. Durante la prueba, observa si el antebrazo encuentra espacio sin obligar a la persona a levantar el hombro, inclinarse hacia un lado o sostener el mando lejos del cuerpo.
No basta con que el reposabrazos sea ancho. Cuenta su relación con la anchura del asiento, la altura del tronco y la postura que la persona mantiene realmente. Alguien puede apreciar un apoyo amplio y, al mismo tiempo, encontrarlo demasiado lejos cuando tiene que alcanzarlo con la mano.
Al pasar a la posición de pie o al volver a sentarse pueden hacer falta puntos de referencia precisos. Quitar los dos reposabrazos por comodidad de quien cuida corre el riesgo de eliminar justo los apoyos previstos en la rutina. Antes del movimiento hay que restablecer la configuración necesaria, con los componentes correctamente encajados según las instrucciones.
Además, el reposabrazos no es una barandilla clínica ni hace innecesaria la valoración del control del tronco. Si la persona tiende a inclinarse o necesita soportes prescritos, no los retires para facilitar una demostración. El acceso de quien cuida debe organizarse sin perder el sostén necesario.
A la mesa, puede bastar con extraer la parte superior
Una mesa puede quedar cerca del tronco y, sin embargo, resultar inalcanzable porque la parte alta del reposabrazos choca con la parte inferior del tablero. En esta situación, extraer el elemento superior puede liberar espacio sin tener que abrir por completo el lateral del sillón. [1]
La comprobación empieza por la mesa real. Mide la altura del tablero, la altura libre por debajo, los travesaños, los cajones y la distancia entre las patas. Después ten en cuenta el sillón montado y el espacio que ocupa el cuerpo: una solución compatible con la estructura vacía puede no dejar un apoyo cómodo para las rodillas, los pies o los antebrazos.
No intentes llegar al plato adelantando continuamente la pelvis o flexionando el tronco. La pregunta que conviene plantear durante el asesoramiento es si el asiento, la distancia y el tablero pueden funcionar juntos. Una mesita independiente, cuando es adecuada, también puede ser una alternativa a la mesa de la cocina: no es obligatorio usar el mismo mueble en todas las casas.
Altura regulable: primero el espacio, después el movimiento
La elevación vertical de todo el sillón modifica su altura mientras la persona permanece sentada o tumbada. No debe confundirse con la función de ayuda para levantarse, que acompaña hacia la posición de pie. Cerca de la mesa, la altura solo debe regularse después de comprobar que el cuerpo y las partes móviles tienen espacio. [1]
No utilices el motor para empujar contra un travesaño ni para encajar el asiento debajo de un tablero demasiado bajo. La comprobación incluye también los apoyos de la persona: llegar a la mesa a la altura deseada no significa automáticamente que los pies estén bien apoyados. El ajuste correcto debe comprobarse en el uso real.
En la transferencia lateral hay que valorar todo el panel lateral
Para pasar de la silla de ruedas al sillón, o para colocar una superficie plana junto a la cama, el obstáculo puede ser toda la pared lateral. En este caso, quitar solo la parte superior del reposabrazos podría no despejar el paso necesario.
En Sollevita, el panel lateral completamente extraíble permite abrir ese lado. Con la elevación vertical de todo el sillón se regula la altura de la estructura; la posición completamente tumbada (180°) entra en juego cuando se prevé colocar el sillón junto a la cama con la persona tumbada. Son características que preparan el espacio, no un procedimiento válido para cualquier persona. [1]
El enfoque ALM del INRS vincula el acompañamiento de la movilidad a las capacidades que la persona conserva y a las ayudas técnicas adecuadas, evitando que el peso de la persona recaiga en la fuerza de quien cuida. Desde este punto de vista, un acceso despejado es una condición que hay que valorar junto con las demás, no la prueba de que la transferencia pueda hacerse manualmente. [2]
El lado debe elegirse según la situación real. En las personas con secuelas de un ictus, por ejemplo, la fuerza y el control pueden ser distintos en cada lado: la página dedicada al sillón después de un ictus y a las necesidades de transferencia ofrece el contexto, mientras que la forma concreta de actuar sigue siendo la acordada con los profesionales que atienden a la persona.
Las tablas de transferencia, las sábanas deslizantes o las grúas de traslado no pasan a ser compatibles automáticamente porque el panel lateral sea extraíble. Hay que comprobar el modelo, los apoyos, los accesos y la documentación del conjunto, manteniendo el procedimiento de transferencia indicado para la persona.
Llegar a la mesa y transferirse son dos decisiones distintas
A veces la persona no quiere cambiar de asiento: solo quiere participar en la comida en la habitación de al lado. La base con ruedas de Sollevita puede permitir pequeños desplazamientos manuales dentro de casa con la persona sentada, según las instrucciones y por recorridos adecuados. En este caso, la ventaja es llegar a la actividad sin organizar un cambio de asiento más. [1]
El recorrido debe comprobarse antes: puertas, giros, umbrales, suelo y espacio donde detenerse. No elijas la disposición de los reposabrazos solo en función de lo fácil que resulte pasar. La persona debe conservar los apoyos necesarios durante el desplazamiento, en la configuración prevista por el producto.
Al llegar, el sillón debe estabilizarse como indican las instrucciones antes de la actividad o de una posible transferencia. Las ruedas, los apoyos de la base y las partes extraíbles no deben manejarse con secuencias improvisadas. El equipo Sollevita puede explicar la configuración entregada, sin sustituir las pautas de cuidado individuales.
Para la vuelta, ten en cuenta los mismos aspectos que para la ida: el recorrido disponible, los componentes que hay que volver a colocar y la persona que realiza el movimiento. «Conseguimos llegar a la mesa» es solo la mitad de la comprobación si después el regreso depende de la memoria de un único familiar.
Una ficha para no confundir mesa, cuidados y transferencia
Antes de la prueba, elige la actividad que quieres facilitar y rellena la fila correspondiente. No es necesario utilizar todas las posibilidades del producto: una persona autónoma puede querer acercarse a la mesa, mientras que otra necesita sobre todo acceso lateral para los cuidados.
| Actividad deseada | Información que reunir | Comprobación prioritaria |
|---|---|---|
| Comer o leer a la mesa | Fotografías de la parte inferior del tablero, altura, travesaños y distancia al asiento | Qué parte del reposabrazos dificulta el acercamiento |
| Usar el mando | Mano que se utiliza, apoyo del antebrazo, posición del mando | Qué apoyos deben seguir disponibles |
| Pasar desde la silla de ruedas | Modelo de la ayuda técnica, lado habitual y forma de proceder ya acordada | Acceso completo, alturas y sostén de la persona |
| Colocarse junto a la cama | Altura y tipo de superficie, espacio lateral y ayudas técnicas presentes | Geometría del conjunto, no solo la ausencia del panel lateral |
| Recibir cuidados personales | Actividad, lado de acceso y quién los realiza | Acercamiento sin quitar soportes imprescindibles |
Anota también lo que todavía no sabes. Por ejemplo: «No sabemos si hay que quitar solo la parte superior» es una pregunta útil. No hace falta desmontar el producto ni probar una transferencia para completar la ficha.
Las medidas y el mantenimiento completan la elección
Sollevita ofrece asientos de 52 o 63 cm de ancho y tres profundidades disponibles. La anchura influye también en la distancia a los apoyos; la profundidad cambia la relación entre pelvis, respaldo y mesa. No elijas el asiento solo para que quepa bajo el tablero: ante todo debe ser proporcionado a la persona. [1]
La construcción modular y el hecho de que la funda exterior y el revestimiento interior sean completamente extraíbles facilitan la gestión de los componentes y de las fundas. Un reposabrazos que se usa a diario puede mantenerse y recibir asistencia técnica como elemento identificable, sin tratar el sillón como un bloque único. El lavado, la retirada y el nuevo montaje deben respetar las instrucciones del material y del producto.
Por eso, en una valoración comparativa, pide una demostración del sistema real: qué partes se extraen, cuáles se retiran y cómo se comprueba que se han vuelto a montar correctamente. Son diferencias constructivas entre sillones elevadores más informativas que una lista genérica de extras.
Cuando no basta con despejar el lateral
Si la persona pierde sostén cuando se abre el lateral, hay que aclarar cómo mantenerlo antes de continuar. Si la mesa sigue sin ser compatible, puede ser necesario replantear el tablero o la distribución, no ir extrayendo otras piezas por tanteo. Si la transferencia requiere una ayuda técnica específica, el lateral abierto no la hace innecesaria.
Evita también dejar componentes desmontados en el recorrido, tirar de los cables para ganar espacio o usar como apoyo una pieza que no esté correctamente encajada. Para dudas sobre el sistema de desmontaje, recurre al equipo Sollevita; para cambiar la forma de hacer las transferencias o los soportes, a quien se ocupa de los cuidados de la persona.
El valor de los reposabrazos extraíbles está en poder usar la configuración adecuada cuando hace falta y restablecer los apoyos necesarios después de la actividad. No en retirar de forma permanente el mayor número posible de elementos.
Preguntas frecuentes
Preguntas frecuentes
¿Un sillón con reposabrazos extraíbles es siempre adecuado para las transferencias laterales?
No. Hay que comprobar qué se retira y si la abertura que se obtiene es compatible con la persona, las demás ayudas técnicas y el procedimiento previsto. La simple denominación comercial no responde a estas preguntas.
¿Para acercarse a la mesa hay que quitar todo el panel lateral?
No necesariamente. En Sollevita puede bastar con extraer la parte superior del reposabrazos, si la mesa y los apoyos de la persona lo permiten. En cualquier caso, hay que medir la parte inferior del tablero.
¿Hay que volver a montar el reposabrazos antes de usar la ayuda para levantarse?
Hay que restablecer los apoyos que necesita esa persona y la configuración prevista en las instrucciones. No pongas en marcha la ayuda para levantarse contando con un elemento retirado o que no esté correctamente encajado.
¿La elevación vertical de todo el sillón sustituye a la retirada del panel lateral?
No. Regula la altura de la estructura; retirar el panel lateral despeja ese lado. Pueden complementarse al preparar una transferencia, pero resuelven problemas distintos.
¿Puedo usar la base con ruedas como alternativa a cambiar de silla para comer?
Puede ser posible en un recorrido compatible y con la configuración prevista. Hay que comprobar los desplazamientos en ambos sentidos y la estabilización del sillón junto a la mesa. No es una solución adecuada para cualquier entorno.
¿Qué fotografías hacen falta para valorar el acceso a la mesa?
Son útiles una vista frontal y una lateral con las medidas del tablero, de su parte inferior y de los travesaños. Añade el recorrido y describe los apoyos que utiliza la persona, sin organizar pruebas difíciles solo para fotografiarlas.
Fuentes y referencias
[1] Sollevita · La Castellana. Sillón asistencial elevador Sollevita. Consultado el 9 de septiembre de 2026.
[2] INRS (Instituto Nacional de Investigación y Seguridad) · Francia. Enfoque ALM: acompañar la movilidad de la persona ayudada cuidando del otro y de uno mismo (en francés). Consultado el 9 de septiembre de 2026.
Las fuentes sanitarias respaldan los principios citados, no una recomendación de Sollevita. Las características del producto son información del fabricante; las fichas prácticas son elaboraciones editoriales, no pruebas clínicas.
El siguiente paso: empieza por la actividad, no por el componente
Explica si quieres facilitar la comida, el uso del mando o una transferencia ya organizada. Compara estas necesidades con los reposabrazos y las funciones del sillón Sollevita y coméntalas con el equipo Sollevita, aportando las medidas de la habitación y de las ayudas técnicas que correspondan.




