Sillón asistencial elevador premium

Sillón elevador para personas encamadas: descanso y transferencias

Un nuevo asiento puede ofrecer a la persona encamada una forma distinta de participar en el día a día, pero la elección parte de la actividad deseada y de las condiciones de uso. La guía ayuda a aclarar los apoyos, la transferencia, los tiempos que hay que acordar y la forma de volver a la cama. Una matriz distingue objetivos, requisitos y alternativas, y muestra el papel de las funciones de Sollevita sin atribuirles tareas terapéuticas ni convertirlas en sustitutas de las ayudas técnicas necesarias.

Sillón elevador para personas encamadas: descanso y transferencias
La elección correcta empieza con una conversación Escribe al equipo Sollevita

Un sillón elevador para personas encamadas puede ofrecer un lugar distinto para descansar, estar con los familiares o recibir cuidados. Antes de elegirlo, hay que aclarar qué actividad se quiere hacer fuera de la cama, qué posiciones son adecuadas y cómo organizar la transferencia y la vuelta. La posición completamente tumbada (180°), la elevación vertical de todo el sillón y el acceso lateral pueden facilitar estos pasos, manteniendo las ayudas técnicas y el apoyo previstos para la persona.

En resumen

La elección de un sillón para una persona encamada parte de la actividad que desea hacer fuera de la cama, de las posiciones que tolera y de los soportes que necesita. La ida y la vuelta deben organizarse antes de la prueba. La posición tumbada 180°, la elevación vertical de todo el sillón y el panel lateral extraíble pueden facilitar el acceso, pero deben combinarse con las ayudas técnicas previstas. Una estancia más breve u otra superficie pueden resultar más adecuadas para la situación.

Empezar por lo que a la persona le gustaría hacer fuera de la cama

«Nos gustaría que pasara un rato en el sillón» es una intención comprensible, pero todavía demasiado genérica. Intenta convertirla en una actividad: escuchar música en el salón, conversar durante una visita, participar en un momento en familia o recibir cuidados personales en una posición más accesible.

La actividad ayuda a definir el lugar y su disposición. Para conversar puede importar la orientación hacia los demás; para descansar pasan a ser fundamentales los apoyos y la posibilidad de modificar la posición; para estar a la mesa también hay que comprobar cómo queda respecto a la superficie de la mesa. No es necesario que el primer objetivo abarque todas estas situaciones.

La Haute Autorité de Santé (Alta Autoridad de Salud de Francia) dedica al proyecto personalizado un documento de referencia que da valor a las expectativas de la persona. [1] Cuando comunicarse resulta difícil, familiares y profesionales pueden contribuir transmitiendo las preferencias conocidas y las señales habituales, sin dar por hecho que cualquier cambio de habitación sea bien recibido.

La guía sobre las personas mayores con pérdida de autonomía ofrece una orientación más amplia. Aquí nos centramos en la decisión concreta de introducir un lugar para estar fuera de la cama, no en una nueva descripción general de la fragilidad.

Estar encamado no indica por sí solo la capacidad de permanecer sentado

Dos personas que pasan gran parte del día en la cama pueden tener capacidades muy distintas. Una puede mantener la posición sentada con los apoyos habituales; otra puede necesitar soportes especializados o no tolerar determinadas inclinaciones. Por tanto, «encamada» no es una medida de la capacidad de estar sentada ni un motivo automático de compra.

Antes de la prueba, pregunta a los profesionales que atienden a la persona qué actividades y posiciones son apropiadas, qué soportes deben mantenerse y cuándo hay que interrumpir. Es importante conocer las posibles limitaciones ya establecidas, sin pedir a la familia que haga pruebas de equilibrio o de fuerza.

Los Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG), en su material sobre la movilidad durante el ingreso hospitalario, relacionan las actividades cotidianas con un acompañamiento sanitario adecuado a la situación. [2] El principio útil aquí es mantener un objetivo concreto y acordado, no trasladar ejercicios o programas hospitalarios al sillón de casa.

Si todavía no se ha valorado la postura sentada de la persona, el primer paso es reunir las preguntas para quienes la conocen. Una videollamada comercial puede mostrar el producto, pero no puede establecer por sí sola que una nueva posición sea apropiada.

Apoyos, confort y piel: lo que hay que aclarar antes de la prueba

Cabeza y tronco

Describe el apoyo que tiene actualmente la persona. ¿Necesita ayuda para sostener la cabeza? ¿Se resbala con frecuencia? ¿Utiliza soportes prescritos? Son datos útiles para entender si basta con el respaldo normal o si el nuevo asiento tiene que adaptarse a necesidades más específicas.

El respaldo alto y el reposacabezas motorizado Push Head permiten regular el apoyo de la espalda, la cabeza y el cuello. Cuando el control del tronco o de la cabeza está reducido, la prueba también debe tener en cuenta los posibles soportes específicos que ya se utilizan. El reposacabezas regulable no sustituye a un soporte postural prescrito. [5]

Asiento, confort y estado de la piel

Los materiales de los HUG sobre las lesiones por presión recuerdan la importancia de valorar el riesgo individual, los soportes y los cambios en la piel. [3] Si la persona ya usa un cojín específico, comunica el modelo y las indicaciones de uso: no lo sustituyas solo porque el nuevo acolchado parezca más blando.

El asiento con construcción de tres capas de Sollevita combina la base del asiento con muelles, los muelles ensacados y la capa superior de confort para favorecer un reparto equilibrado del peso y sostener el cuerpo. Si la persona utiliza un cojín específico o tiene indicaciones sobre el manejo de la presión, estos elementos deben valorarse junto con el nuevo asiento, sin suspenderlos por iniciativa propia. [5]

Organizar la vuelta a la cama antes incluso de la ida

La prueba no está completa si solo sabemos cómo llevar a la persona al sillón. También hay que saber cómo volverá a la cama, quién estará presente y dónde estarán disponibles las ayudas técnicas. La ayuda que basta por la mañana podría no bastar en otro momento del día.

Suva relaciona la movilización de personas con el uso de ayudas técnicas adecuadas y con la formación de quien cuida. [4] Tener un panel lateral extraíble no autoriza a improvisar una transferencia lateral; que dos superficies estén cerca no determina qué técnica utilizar.

Prepara, por tanto, una descripción de la transferencia que ya se realiza: cama de partida, ayuda técnica, espacios, personas implicadas y destino. No hace falta grabar una maniobra difícil para demostrarla. Unas fotografías de las ayudas técnicas y de la habitación, sin la persona, pueden bastar para iniciar la conversación técnica.

Si la transferencia requiere una grúa de traslado, el sillón debe valorarse junto con ese modelo y su arnés. La posibilidad de colocar el sillón junto a la cama es una característica útil, no una confirmación automática de compatibilidad con todos los sistemas.

Una matriz para distinguir objetivo, requisito y alternativa

Esta matriz ayuda a preparar la conversación antes de la prueba. Rellena solo las actividades pertinentes e indica quién puede aclarar los requisitos que sigan pendientes, antes de implicar a la persona.

Actividad deseada Qué aclarar antes Alternativa que conviene mantener
Conversar en el salón Posición tolerada, apoyo y transferencia Visita o conversación en el entorno actual
Compartir un rato a la mesa Indicaciones sobre la posición sentada y sobre la posible comida; acceso a la mesa Lugar habitual, si ya es adecuado
Recibir afeitado, cuidado del cabello o ayuda para vestirse Altura, acceso lateral y compatibilidad de la actividad Cama regulable o superficie que ya se utiliza
Descansar fuera del dormitorio Superficie, inclinación, duración y forma de pedir ayuda Cama con los apoyos previstos
Cambiar de ambiente Recorrido, ayuda técnica y apoyo necesario Silla de ruedas, cuando ya esté indicada y sea adecuada

Añade debajo de la tabla tres líneas libres: objetivo prioritario, duda que resolver antes de la prueba, forma de volver a la cama. Este resumen evita que la información principal quede dispersa entre mensajes y llamadas.

La alternativa no es una opción de segunda. Es lo que permite no alargar una estancia solo porque «ya hemos llegado hasta aquí». También puede ser la solución que la persona prefiere para una actividad concreta.

Qué características del sillón pueden resultar útiles

En el sillón asistencial elevador Sollevita, la posición completamente tumbada (180°) crea una superficie plana; la elevación vertical de todo el sillón sube o baja la estructura completa con la persona sentada o tumbada; al retirar el panel lateral completo, ese lado queda libre. Juntas, estas funciones permiten preparar la colocación del sillón junto a la cama. [5]

La reclinación del respaldo, la basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) y el apoyo de las piernas permiten buscar distintas posiciones para una pausa. La posición Zero Gravity combina varios ajustes, mientras que con la posición completamente tumbada (180°) la persona queda estirada. La elección debe vincularse al confort y a las indicaciones que ha recibido la persona, no a la necesidad de utilizar todas las funciones. [5]

Sollevita integra de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. Los ajustes deben explicarse a quien vaya a usar el mando, incluida la posibilidad de detener el movimiento y la secuencia para la vuelta. Cuando la persona no maneja los mandos, quien presta los cuidados sigue las instrucciones del producto y el plan individual. [5]

La funda exterior y el revestimiento interior, totalmente extraíbles, junto con los módulos desmontables, facilitan el cuidado de la tapicería. La base con ruedas para desplazamiento manual puede permitir pequeños traslados dentro de casa con la persona sentada, si el recorrido y el uso son compatibles. La batería alimenta los ajustes, no la tracción de las ruedas.

Una prueba útil observa también lo que ocurre después

Una vez acordada la prueba, elige la actividad prioritaria y no una demostración de todas las funciones. El tiempo y las posiciones que se utilicen deben respetar las indicaciones individuales; no los establece esta guía.

Antes de empezar, confirma que la persona puede expresar malestar de la forma habitual y que quien la cuida sabe reconocerlo. Durante la estancia, anota lo que dice, sus peticiones de cambiar de posición y las ayudas realmente necesarias. El silencio no demuestra, por sí solo, que el asiento resulte cómodo.

Registra también la vuelta a la cama: ¿fue posible en el momento deseado? ¿Estaba disponible la ayuda técnica? ¿Surgieron dificultades que no habían aparecido en la ida? Esta parte es tan importante como acomodar a la persona en el sillón al principio.

Ejemplo ilustrativo: el objetivo es escuchar música con un familiar en el salón. La primera prueba sirve para comprobar si la actividad le resulta agradable, si los apoyos son adecuados y si la vuelta está bien organizada. No autoriza automáticamente a programar una tarde entera fuera de la cama.

Cualquier dolor o cambio en la piel debe comunicarse según las indicaciones recibidas. No repitas la prueba para completar una ficha si la situación requiere antes una nueva valoración.

Cuándo aplazar o elegir una solución distinta

El sillón puede no ser la respuesta adecuada cuando la posición no se tolera, faltan los soportes necesarios o la transferencia no se puede organizar. En estos casos no tiene sentido buscar un ajuste más extremo para que el proyecto funcione de todos modos.

Aplazar también es razonable si el apoyo disponible no cubre la vuelta, si el espacio impide usar las ayudas técnicas o si un cambio en el estado de salud requiere aclaraciones. Las prisas por terminar de amueblar no deben sustituir estas comprobaciones.

Un error frecuente es considerar que la «posición tumbada 180°» equivale a una cama asistencial. Son productos con estructuras, accesos y posibilidades diferentes. Otro es comprar el sillón para prevenir de forma genérica las consecuencias de permanecer encamado: no atribuimos a Sollevita la prevención de lesiones por presión, trombosis o problemas respiratorios.

La decisión puede revisarse si cambian los objetivos, las condiciones o los soportes. Un posible aplazamiento no excluye un uso futuro: solo evita asignar hoy al producto una tarea que no puede cumplir adecuadamente.

Preguntas frecuentes

¿Cuándo es útil un sillón elevador para una persona encamada?

Cuando ofrece una posibilidad concreta de descanso, relación con los demás o cuidados fuera de la cama, y se han comprobado las posiciones, los apoyos, la transferencia y la vuelta. No depende solo de que el sillón tenga la posición tumbada 180°: la preparación debe responder a la situación real de la persona.

¿La posición tumbada permite usar el sillón aunque no haya control del tronco?

No automáticamente. Poder reclinar el sillón no determina qué soportes son necesarios ni hace que los cambios de posición sean seguros. Los profesionales que conocen a la persona deben aclarar la postura, los apoyos y la forma adecuada de prestar los cuidados.

¿Cuánto debería durar la primera estancia en el sillón?

La duración debe acordarse según cada caso, junto con las señales que obligan a interrumpirla. No utilizamos un número estándar de minutos. La prueba debe poder terminar cuando esté previsto, con la vuelta ya organizada y sin depender de que llegue más tarde alguien para ayudar.

¿Se puede usar la configuración horizontal para transferencias con la grúa de traslado que ya se tiene?

Puede valorarse junto con ese sistema, pero la compatibilidad debe comprobarse con el modelo concreto. Hace falta información sobre la base, el recorrido, el arnés y el espacio. La configuración horizontal para transferencias no sustituye a las instrucciones de la grúa ni al procedimiento indicado para la persona.

¿El Push Head sustituye a un soporte especializado para la cabeza?

No. Ofrece un ajuste del apoyo de la cabeza y el cuello, pero no inmoviliza ni sustituye automáticamente a los dispositivos prescritos. Si ya se utilizan soportes específicos, hay que indicarlos y tenerlos en cuenta antes de la prueba.

¿Por dónde empezar si la familia y el personal tienen dudas distintas?

Por un objetivo compartido y por tener claro el papel de cada uno. La persona y la familia describen la actividad deseada; los profesionales aclaran los requisitos de cuidados; el equipo Sollevita proporciona información sobre medidas y funciones. No hay que excluir ninguna de las tres perspectivas.

Fuentes de referencia

[1] Haute Autorité de Santé (Alta Autoridad de Salud de Francia). Las expectativas de la persona y el proyecto personalizado (en francés). 2008; página actualizada en 2018.

[2] Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG). Durante tu estancia en el hospital, ¡atrévete a moverte! (en francés). Actualización del 29 de julio de 2025.

[3] Hospitales Universitarios de Ginebra (HUG). Prevenir las úlceras por presión en el hospital (en francés). Actualización del 11 de febrero de 2026.

[4] Suva (aseguradora suiza de accidentes). Movilización inteligente en las tareas de cuidado y asistencia (en italiano). Página consultada el 8 de septiembre de 2026.

[5] Sollevita · La Castellana. Sillón asistencial elevador Sollevita. Información del fabricante, consultada el 8 de septiembre de 2026.

Las fuentes sanitarias respaldan los principios citados, no una recomendación de Sollevita. Las características técnicas son información del fabricante; la ficha práctica es una elaboración editorial.

Valorar un lugar fuera de la cama con un objetivo claro

Reúne la actividad deseada, las indicaciones recibidas, las ayudas técnicas y la forma de volver a la cama. En las guías de Sollevita para necesidades específicas puedes orientar la conversación con el equipo Sollevita, distinguiendo lo que ofrece el producto de las condiciones que deben valorarse en la persona.

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1

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2

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3

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Siguiente paso

La elección correcta empieza con una conversación

Para una elección tan importante, habla con quien fabrica el sillón. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.

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