LESIÓN MEDULAR Y TRANSFERENCIAS
Sillón para lesión medular: silla de ruedas, altura y acceso lateral
Un sillón para lesión medular debe ofrecer una posibilidad útil en el día: leer con apoyos distintos, estar con la familia, descansar o recibir cuidados. Para quien usa la silla de ruedas, Sollevita es un segundo lugar en casa. La elección incluye las transferencias para llegar hasta él y para dejarlo, manteniendo los apoyos y la autonomía ya presentes.
Sollevita es un sillón con ayuda para levantarse y funciones para los cuidados diarios, fabricado en Italia por La Castellana. Reúne regulaciones para el confort, elevación vertical y acceso lateral. Medidas y funciones se eligen junto al Equipo Sollevita, respetando las ayudas técnicas utilizadas, la rehabilitación y el programa individual de manejo de la presión.
Sollevita también está pensado para quien se transfiere de forma autónoma, camina o busca sobre todo un asiento confortable. No está reservado a los cuidados continuos: su valor está en dar espacio al bienestar diario y a las actividades deseadas. Las funciones que hay que utilizar y los apoyos se definen según la persona, no solo según el nombre del diagnóstico.
En esta página
- El nivel y la extensión de la lesión cambian la necesidad
- La silla de ruedas mantiene su papel en el día
- Medidas, cojín y apoyos: valorar el asiento realmente utilizado
- Unos pocos centímetros de altura pueden cambiar la transferencia
- Panel lateral extraíble y tabla de transferencia: preparar el espacio
- Cama-sillón y sillón-cama deben funcionar en los dos sentidos
- Piel y hombros: lo que el confort no debe hacer olvidar
- Basculación, Zero Gravity y control de la cabeza
- Ayuda para levantarse y elevación vertical no tienen la misma tarea
- Catéteres, sondas y dispositivos: mantener accesos y conexiones
- Mandos intuitivos y elección personal de los controles
- Base con ruedas robusta para llegar a las estancias de la casa
- Quien cuida y la elevación vertical
- Las ocho funciones de Sollevita, ya integradas
- Gestión diaria y asistencia a lo largo del tiempo
- Qué contar al Equipo Sollevita antes de la consultoría
- Las respuestas sobre el segundo asiento y las transferencias
El nivel y la extensión de la lesión cambian la necesidad
El nivel y la extensión de la lesión pueden influir en el movimiento, la sensibilidad, el control del tronco y el uso de las manos. Incluso personas con un nivel lesional parecido pueden tener capacidades y necesidades distintas. Paraplejia, tetraplejia o tetraparesia ayudan a describir el cuadro, pero no determinan por sí solas qué sillón elegir ni cómo utilizarlo.
Una persona puede realizar transferencias autónomas, quizá con una tabla; otra puede necesitar asistencia; otra utiliza una grúa de traslado. Un sillón para lesión medular debe valorarse dentro de esta organización real, sin pedir a la persona que se adapte a una demostración igual para todos.
También son importantes las horas pasadas en la silla de ruedas, los apoyos ya identificados, la sensibilidad en las zonas de contacto y el uso del mando. La persona aporta a la conversación su propia experiencia: qué movimientos gestiona, dónde encuentra obstáculos y qué actividad le gustaría realizar en el nuevo asiento.
La silla de ruedas mantiene su papel en el día
La silla de ruedas conserva sus funciones de movilidad y, cuando está previsto, de sedestación personalizada. Sollevita se le suma como segundo lugar para el descanso y para algunas actividades de cuidados, con regulaciones y apoyos que hay que elegir junto con la persona.
Leer en el salón, compartir una conversación o permitirse una pausa son razones concretas para desear otro asiento. Organizar también el regreso a la silla de ruedas, con la ayuda necesaria, permite vivir estos momentos conservando la libertad de elegir dónde estar.
En la conversación, considera qué regulaciones ofrece ya la silla de ruedas y qué posibilidad añadiría Sollevita. Las diferencias constructivas y funcionales de Sollevita ayudan a reconocer los distintos movimientos, sin atribuir a todos los demás asientos las mismas características. El criterio sigue siendo la actividad deseada, junto con los apoyos y la asistencia previstos.
Medidas, cojín y apoyos: valorar el asiento realmente utilizado
Sollevita está disponible con asiento de 52 o 63 cm de anchura y tres profundidades, obtenidas mediante la posición del respaldo. Estas posibilidades deben compararse con las proporciones de la persona, la posición de la pelvis, el sostén de las piernas y la distancia de los reposabrazos. Un asiento más ancho no es automáticamente más favorable: puede alejar apoyos útiles.
El asiento con construcción de tres capas combina base del asiento con muelles, muelles ensacados independientes y capa superior de confort. Respaldo alto, Push Head y extensión del reposapiés completan el proyecto. Su aportación se valora en la configuración utilizada, y no solo observando el sillón vacío.
Un cojín especializado forma parte del conjunto que hay que considerar. No debe eliminarse porque el acolchado parezca acogedor, ni trasladarse automáticamente desde la silla de ruedas presumiendo que se comporta igual sobre una base distinta. Hay que verificar compatibilidad, colocación y relación con los demás apoyos.
La configuración dedicada a peso elevado llega hasta 340 kg. El Equipo Sollevita te ayuda a elegir juntos capacidad de carga, medidas del asiento y configuración, considerando también los soportes y las ayudas técnicas utilizadas.
Unos pocos centímetros de altura pueden cambiar la transferencia
En la transferencia silla de ruedas-sillón, el desnivel entre las superficies puede modificar el esfuerzo pedido a los brazos y las condiciones del paso. La altura que hay que comparar es la del asiento realmente utilizado, incluido el cojín, y no solo la del chasis. Para la cama se considera también el colchón presente.
La elevación vertical modifica la altura de todo el Sollevita manteniendo a la persona sentada o tumbada, sin inclinarla hacia la posición de pie. Dentro de su recorrido, permite acercar la altura del sillón a la de la otra superficie. Antes del pedido, pregunta qué alturas son alcanzables en la configuración propuesta.
La conversación debe aclarar si las medidas disponibles se refieren a superficies vacías o a la situación de uso. Acolchados y cojines pueden comprimirse de forma distinta: dos valores de catálogo iguales no describen necesariamente el mismo apoyo durante la transferencia. No hace falta organizar un paso incierto para recoger estos datos; se parte de los documentos y de la información ya disponibles.
Igualar dos alturas no define por sí solo la técnica. Distancia, lado libre, control del tronco, apoyos, ayudas técnicas y asistencia deben considerarse en conjunto. La regulación prepara una condición del paso; no decide cómo realizarlo.
Panel lateral extraíble y tabla de transferencia: preparar el espacio
Un panel lateral fijo puede dificultar el acercamiento justo en la zona del paso. En Sollevita todo el panel lateral es extraíble sin herramientas, según las instrucciones del producto. La apertura lateral y la altura regulable permiten valorar un acercamiento más próximo a la silla de ruedas o a la cama.
Si una tabla de transferencia ya forma parte del procedimiento, la verificación se refiere a esa tabla y a las superficies concretas: puntos de apoyo, distancia, dimensiones y condiciones de uso. Un lado abierto no equivale a un plano continuo y no demuestra una compatibilidad universal. Un tapizado blando no debe considerarse automáticamente un punto de apoyo idóneo para la ayuda técnica.
Preparar y reponer el panel lateral forma parte del uso diario. Cuando el paso es autónomo pero hace falta una mano para extraer el elemento o colocar la silla de ruedas, conviene organizar esa ayuda junto con la elección del lugar.
La parte superior del reposabrazos extraíble tiene, en cambio, una tarea distinta: puede liberar espacio para acercarse a una mesa compatible. La extracción de todo el panel lateral se refiere al acceso lateral. En ambos casos deben seguir disponibles los apoyos necesarios para la actividad.
Cama-sillón y sillón-cama deben funcionar en los dos sentidos
Una transferencia manejable de la cama al sillón puede requerir una organización distinta en el regreso. Posición de las superficies, lado disponible y dirección del desnivel cambian; pueden cambiar también el cansancio y la presencia de quien ayuda. Por eso la valoración incluye los dos pasos, y no solo la llegada.
La configuración en posición horizontal combina la posición completamente tumbada (180°), la elevación vertical y el panel lateral extraído. Ofrece un plano horizontal, regulable en altura y que puede acercarse a la cama, para preparar algunas transferencias. El acceso lateral y la elevación vertical pueden tener un papel también en otras configuraciones: no hace falta llevar el sillón a la posición tumbada en cada paso desde la silla de ruedas.
Cuando se utilizan sábanas deslizantes, tablas, arneses o grúas de traslado, estos mantienen su tarea. La compatibilidad se refiere a los productos reales, al espacio y a las posiciones previstas. No se deduce de la sola presencia de un panel lateral extraíble y no exige probar una transferencia distinta de la ya indicada.
Organizar los apoyos a la llegada y el regreso al lugar habitual hace que el segundo asiento sea realmente utilizable durante el día. El Equipo Sollevita aclara la configuración, mientras que las formas de la transferencia siguen las indicaciones de la persona.
Piel y hombros: lo que el confort no debe hacer olvidar
En la lesión medular la sensibilidad puede estar reducida o ausente en algunas zonas. Presión, roce o pliegues podrían, por tanto, no percibirse enseguida. La ausencia de dolor no basta para confirmar que una nueva superficie es adecuada. Las indicaciones sobre la piel, los apoyos y los cambios de posición deben acompañar también el uso del sillón.
Sollevita no se presenta como sillón antiescaras. El asiento con construcción de tres capas ofrece sostén y confort y las regulaciones permiten variar la configuración, pero no sustituyen un cojín especializado ni un programa individual de manejo de la presión. La elección de la superficie y de los soportes debe hablarse con quien sigue a la persona.
Los hombros pueden estar muy solicitados en las transferencias. Reducir un desnivel o liberar el acceso puede mejorar la preparación del paso, sin garantizar una reducción del dolor ni hacer adecuada cualquier técnica. Dolor nuevo, mayor dificultad o intentos repetidos merecen una revaloración, no una petición de empujar con más fuerza.
Cojines, protecciones y tapizados adicionales forman parte de la superficie utilizada. Deben considerarse junto con los apoyos y el plan de cuidados; la eventual recolocación del cuerpo sigue los procedimientos ya indicados, sin arrastres.
Basculación, Zero Gravity y control de la cabeza
La basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) inclina asiento y respaldo a la vez manteniendo el ángulo entre las dos partes. La reclinación del respaldo modifica, en cambio, el ángulo del respaldo respecto al asiento. Son movimientos distintos, útiles de comprender cuando se buscan otros apoyos para leer, conversar o descansar.
Cambiar la orientación de la estructura no significa recolocar automáticamente una pelvis deslizada ni corregir una inclinación del tronco. La regulación debe utilizarse con los apoyos previstos; no sustituye los procedimientos de recolocación o de alivio de la presión indicados a la persona.
La posición Zero Gravity combina basculación, respaldo y reposapiés en una configuración de relax con las piernas y los pies elevados. Es una posibilidad de confort, no un tratamiento de la lesión medular ni una prestación antiescaras. No hace falta alcanzar la inclinación máxima para utilizar las regulaciones.
El Push Head modifica el apoyo de la cabeza y el cuello en las distintas posiciones. Debe considerarse junto con el sostén del tronco y no sustituye automáticamente un soporte cervical o lateral especializado. La posición completamente tumbada (180°) ofrece otra posición horizontal cuando es adecuada: disponibilidad de la función y posición utilizable por la persona siguen siendo dos verificaciones distintas.
Ayuda para levantarse y elevación vertical no tienen la misma tarea
La función de ayuda para levantarse acompaña progresivamente la pelvis hacia arriba y hacia delante en el paso a la posición de pie; el movimiento inverso acompaña el regreso al asiento. La elevación vertical cambia, en cambio, la altura de toda la estructura con la persona sentada o tumbada. Se puede necesitar la segunda sin utilizar la primera.
Cuando el paso a la posición de pie forma parte de las actividades adecuadas, la ayuda para levantarse se valora con los apoyos y la asistencia previstos. No basta con que el motor levante el asiento para hacer posible la bipedestación: equilibrio, control e indicaciones individuales mantienen su papel.
Si la persona se transfiere lateralmente o utiliza una grúa de traslado, la valoración puede centrarse en accesos, altura, asiento y descanso. No hace falta una prueba de pie para juzgar las demás funciones. La ayuda para levantarse no es un bipedestador terapéutico y no debe utilizarse para sustituir ejercicios o procedimientos de rehabilitación.
Catéteres, sondas y dispositivos: mantener accesos y conexiones
Catéteres, bolsas, sondas y otros dispositivos deben considerarse en la configuración de uso. El espacio disponible con el sillón parado no basta: hay que verificar también qué ocurre durante las regulaciones, el acercamiento y los posibles desplazamientos por el interior. Las conexiones no deben quedar tensas, aplastadas ni atrapadas en las partes móviles.
La gestión sanitaria de los dispositivos sigue las indicaciones recibidas. El Equipo Sollevita aclara dimensiones, áreas de movimiento y accesos del producto; no modifica el circuito de un catéter ni la forma de uso de un dispositivo. No se improvisan enganches, fijaciones ni alargaderas para completar el lugar.
Para la consultoría son útiles las referencias de los dispositivos y una descripción de su colocación, sin fotografías íntimas ni documentación no pertinente. Esta información permite identificar las verificaciones necesarias antes del uso, en lugar de buscar una solución cuando la persona ya está en el sillón.
Mandos intuitivos y elección personal de los controles
Los mandos de Sollevita están diseñados para un uso sencillo, con botones intuitivos y organizados de forma lógica. Hay versiones con cable e inalámbricas: el Equipo Sollevita te ayuda a elegir la más cómoda para la configuración, para los hábitos y para la posible ayuda de quien cuida.
Si hay tetraplejia o tetraparesia, el uso de las manos y el apoyo del brazo pueden requerir atenciones específicas. Se parte de las formas que la persona ya utiliza. La elección entre cable e inalámbrico no equivale a una integración con joystick o mandos de la silla de ruedas: las posibles conexiones especializadas deben verificarse por separado.
Cuando hace falta asistencia, la persona mantiene la forma habitual de comunicar una preferencia y pedir ayuda. La gestión del mando y el uso de un posible sistema de llamada se organizan juntos, cada uno con su tarea.
El Equipo Sollevita muestra las regulaciones útiles con calma y ofrece tutoriales y asistencia por videollamada. La explicación se centra en los movimientos que entrarán en el día, manteniendo la asistencia prevista para la posible prueba personal.
Base con ruedas robusta para llegar a las estancias de la casa
La base con ruedas robusta permite desplazamientos acompañados dentro de la vivienda con la persona sentada, incluso en recorridos más largos. Permite llegar a otra habitación manteniendo el mismo asiento, respetando dimensiones, recorrido e instrucciones del producto. La batería de litio alimenta las regulaciones, no la tracción de las ruedas; la base no está destinada al exterior.
La posibilidad de estar cerca de la familia o llegar a una zona tranquila añade una elección al día. Quien se mueve de forma autónoma en silla de ruedas mantiene esa libertad y decide cuándo prefiere el desplazamiento acompañado en el sillón. Las dos ayudas técnicas tienen tareas distintas.
Un lugar útil debe permitir también la actividad a la llegada. Para leer o utilizar un dispositivo cuentan la visión, el apoyo de los brazos y los objetos al alcance. Para acercarse a la mesa hay que comparar reposabrazos, espacio bajo el tablero y soportes necesarios. La actividad, y no solo el desplazamiento, da valor a la elección.
Desplazamiento sobre la base con ruedas y transferencia entre superficies son momentos distintos. Antes de acceder al sillón o dejarlo hay que restablecer la condición estable prevista en las instrucciones. No se desplaza la estructura mientras la persona está realizando el paso.
Quien cuida y la elevación vertical
La elevación vertical puede llevar a la persona a una altura más favorable durante el vestido, el ajuste de la ropa, el cuidado del afeitado y del cabello u otras actividades compatibles. El panel lateral extraíble permite acercarse lateralmente y trabajar menos alejado del cuerpo.
Esta regulación puede limitar algunas flexiones y estiramientos, pero no elimina la carga física de los cuidados. Cuando la persona debe ser sostenida, girada o transferida completamente, siguen siendo necesarias las ayudas técnicas y los procedimientos ya previstos. La altura de trabajo no sustituye la técnica.
Quien cuida debe conocer las regulaciones pertinentes, los apoyos que hay que mantener y la forma en que la persona comunica sus preferencias. Si varias personas se alternan, una explicación compartida evita que cada una utilice mandos y componentes de forma distinta.
Las ocho funciones de Sollevita, ya integradas
Sollevita es un único modelo completo. La motorización incluye de 5 a 8 motores independientes, según la capacidad de carga. Las ocho funciones principales permiten valorar en el mismo producto sedestación, descanso, paso a la posición de pie cuando es adecuado y actividades de cuidados.
- Ayuda para levantarse — Acompaña el paso hacia la posición de pie y, con el movimiento inverso, el regreso al asiento.
- Relax — Regula respaldo y reposapiés para lectura, televisión o pausa, incluso en posiciones intermedias.
- Reposacabezas motorizado Push Head — Modifica el apoyo de la cabeza y el cuello en las distintas inclinaciones.
- Basculación del conjunto asiento-respaldo (Tilt in Space) — Inclina asiento y respaldo a la vez manteniendo el ángulo elegido entre las dos partes.
- Zero Gravity — Combina las regulaciones en una configuración de relax con las piernas y los pies elevados.
- Posición completamente tumbada (180°) — Ofrece una configuración horizontal para el descanso y para los usos adecuados a la persona.
- Elevación vertical de todo el sillón — Sube o baja toda la estructura manteniendo a la persona sentada o tumbada.
- Configuración en posición horizontal para facilitar las transferencias — Combina plano horizontal, altura regulable y panel lateral extraído para preparar el acercamiento a la cama y algunas transferencias.
Completan el proyecto el asiento con construcción de tres capas, el respaldo alto, la extensión del reposapiés, las partes superiores de los reposabrazos extraíbles y el panel lateral extraíble. Batería, base con ruedas, funda exterior y revestimiento interior extraíbles y construcción modular contribuyen a la gestión diaria. La completitud pone a disposición posibilidades distintas, sin exigir que se utilicen todas.
Consulta funciones, medidas y precio de Sollevita para profundizar en la configuración propuesta y en los datos técnicos pertinentes.
Gestión diaria y asistencia a lo largo del tiempo
La funda exterior y el revestimiento interior pueden extraerse según las instrucciones. Tejidos y piel sintética requieren el cuidado previsto para el material elegido. La facilidad de mantenimiento no sustituye la valoración de la superficie en contacto con la persona y de las posibles protecciones añadidas.
La construcción modular permite intervenciones dirigidas a los componentes. El Equipo Sollevita ofrece explicaciones, tutoriales, videollamadas y soporte técnico; los recambios originales y la garantía comercial de cinco años, según las condiciones de compra, acompañan el producto con el tiempo. La página Garantía y Servicio aclara coberturas y formas de asistencia.
Si cambian el cojín, la silla de ruedas o las formas de transferencia, también el uso del sillón debe reconsiderarse. El Equipo Sollevita sigue siendo la referencia para las posibilidades técnicas, en diálogo con quien sigue apoyos y cuidados. Así se utiliza la versatilidad en relación con las necesidades reales.
Qué contar al Equipo Sollevita antes de la consultoría
Cuéntanos qué actividad deseas realizar en el sillón y qué debe seguir disponible: apoyos, ayudas técnicas, dispositivos y autonomía. Tipo de silla de ruedas, cojín utilizado y formas de las transferencias permiten al Equipo Sollevita preparar una conversación cercana a tu experiencia.
Añade altura, peso, medidas disponibles e información sobre los recorridos de casa. Hablamos también del mando con cable o inalámbrico y de quién prepara los elementos extraíbles. Para el manejo de la presión u otras necesidades especializadas bastan las indicaciones pertinentes para el uso.
Una fotografía del lugar vacío y las referencias de las ayudas técnicas son un buen comienzo. No hace falta repetir transferencias para mostrar una dificultad: la explicación de las funciones precede a la posible prueba personal, organizada en condiciones adecuadas.
3 pasos para definir tu Sollevita perfecto
Sollevita nace ya completo para los cuidados en casa. Nuestra tarea es entender si puede responder a tus necesidades y acompañarte con claridad antes, durante y después de la entrega.
Cuéntanos sobre ti
Cuéntanos tus necesidades o las de la persona que utilizará Sollevita. La estatura, el peso, las horas que pasa en el sillón, el nivel de autonomía y las necesidades diarias nos ayudan a entender cómo se utilizará el producto cada día.
Valoramos juntos si Sollevita es adecuado para ti
El equipo Sollevita escucha tus necesidades, aclara cada función y valora las medidas, la capacidad de carga y el modo de uso. Te explicamos con precisión si Sollevita puede responder a las necesidades de la persona y de su día a día, y de qué manera.
Entrega y asistencia técnica
Organizamos la entrega y la explicación completa del producto, para que conozcas y utilices correctamente todas las funciones de Sollevita. Después de la compra, el equipo Sollevita sigue siendo tu referencia directa para la garantía, los recambios, los tutoriales, las videollamadas y la asistencia técnica a lo largo del tiempo.
Siguiente paso
La elección correcta empieza con una conversación
Para una elección tan importante, habla con quien fabrica Sollevita. Escríbenos: te responderá directamente el equipo Sollevita, no un centro de llamadas. Nuestros asesores conocen a fondo el sillón, desde los mecanismos hasta los ajustes, y te escuchan para ofrecerte explicaciones claras, competencia técnica y consejos personalizados.
- Asesoramiento gratuito
- Respuesta en 24 horas
- Contacto directo con el fabricante
PREGUNTAS FRECUENTES
Las respuestas sobre el segundo asiento y las transferencias
Silla de ruedas, sillón y cama pueden desempeñar tareas distintas. Las respuestas vinculan alturas, acceso lateral y regulaciones con la organización ya prevista para la persona.
¿Sollevita sustituye la silla de ruedas o puede acompañarla durante el día?
Sí, Sollevita acompaña la silla de ruedas como segundo lugar para confort, descanso y cuidados. La silla de ruedas mantiene la movilidad y los apoyos personalizados para los que se utiliza. La conversación se refiere a la actividad deseada en el sillón, a las transferencias y a los soportes, conservando las posibilidades autónomas de la persona.
¿Por qué cuenta la altura regulable en las transferencias desde la silla de ruedas?
La elevación vertical modifica la altura de Sollevita sin acompañar a la persona a la posición de pie. La comparación incluye el cojín, la configuración utilizada y las alturas realmente alcanzables. Reducir el desnivel prepara una condición de la transferencia, pero no sustituye técnica, apoyos y asistencia.
¿El panel lateral extraíble hace compatible cualquier tabla de transferencia?
No. Lado libre y altura regulable pueden facilitar la preparación, pero hay que verificar puntos de apoyo, distancias y condiciones de uso. La compatibilidad se refiere a esa tabla, a ese sillón y al procedimiento real. Cuenta también quién extrae y repone el panel lateral.
¿Por qué comprobar por separado la ida y el regreso desde la cama?
Porque el lado disponible, el desnivel, la ayuda y las condiciones de la persona pueden cambiar. La configuración en posición horizontal prepara el acercamiento, no decide cómo sostener el cuerpo. Las ayudas técnicas previstas mantienen su papel. La posición tumbada no es obligatoria para cualquier transferencia.
¿Cómo se valora el asiento cuando la sensibilidad de la piel está reducida?
Se consideran superficie, apoyos, soportes y cambios de posición, sin basarse solo en la comodidad percibida. Asiento con construcción de tres capas y basculación no equivalen a una prestación antiescaras. Un cojín especializado debe verificarse sobre la nueva base; el manejo de la presión sigue siendo individual.
¿Cómo elegir apoyo de la cabeza y mando cuando hace falta más sostén?
El Push Head regula el apoyo de la cabeza y el cuello; un posible soporte especializado mantiene su papel. Los mandos de Sollevita tienen botones intuitivos y están disponibles con cable o inalámbricos. El Equipo Sollevita ayuda a elegir el mando y a organizar su uso, con quien cuida cuando es necesario. Las integraciones con sistemas especializados requieren una verificación específica.
¿Cómo gestionar sondas y dispositivos durante regulaciones y desplazamientos interiores?
La colocación sigue las indicaciones sanitarias y debe ser compatible con los movimientos, sin tracciones, aplastamientos ni accesos bloqueados. El Equipo Sollevita aclara las dimensiones, no modifica la gestión de los dispositivos. La base con ruedas requiere un acompañante; la batería alimenta las regulaciones, no otros aparatos.
¿Puedo valorar Sollevita aunque no utilice la ayuda para levantarse?
Sí. La necesidad puede referirse a la altura, al acceso lateral, a los apoyos o al descanso sin pasar a la posición de pie. No hace falta utilizar todas las funciones. Cuando la transferencia se realiza con una tabla o una grúa de traslado, se verifica esa forma, sin exigir una prueba en bipedestación.